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54 MUJERES, LA SERIE [XXXIX]

54 Mujeres • Maureen ‘Moe’ Tucker (La baterista desconocida) • José Luis Justes Amador

José Luis Justes Amador
La baterista Maureen 'Moe' Tucker con Andy Warhol y Lou Reed
La baterista Maureen 'Moe' Tucker con Andy Warhol y Lou Reed
54 Mujeres • Maureen ‘Moe’ Tucker (La baterista desconocida) • José Luis Justes Amador

Mo was a great drummer in a minimalist, limited, autodidactic way that I think changed musical history. She is where the punk notion of how the beat works begins

Robert Christgau

Lou Reed era un genio. John Cale también era un genio. Tocaron en el mismo grupo, The Velvet Underground. Sterling Morrison y Doug Yule también aunque no eran genios, pero en algún momento de la breve vida del grupo sustituyeron a los fundadores. Nico, nacida Christa Päffgen, era hermosa y con eso a veces basta. Todos ellos por su paso por la Velvet tienen asegurado un lugar en la historia, la misma historia que olvida a Angus Maclise y a Maureen “Moe” Tucker.

Maureen Tucker nació en un entorno poco propicio para el rock’n’roll. Su padre era pintor de brocha gorda y su madre secretaria. Ambos eran fervientes católicos. La radio, como a muchos otros jóvenes, le abrió los oídos a la música del futuro. Como muchos otros adolescentes de su generación escuchaba obsesivamente el programa de Murray the K donde descubriría a Bo Diddley, a los Stones y a una de sus figuras más admiradas, la activista y música Babatunde Olatunji. A los diecinueve decidió aprender a tocar la batería de modo autodidacta, con un equipo de segunda mano y siguiendo el ritmo de los discos que ponía.

Tucker trabajaba, después de haber dejado la universidad sin terminar carrera alguna, como perforadora de fichas en una de las subdivisiones de IBM. El baterista original de la Velvet Underground, Angus Maclise, había abandonado la agrupación porque habían cobrado un concierto y le pareció que se estaban vendiendo. Sterling Morrison fue el que se acordó de que la hermana de un amigo suyo tocaba la batería y podía ser un buen fichaje para el grupo. Un fichaje al que ayudó, además de su habilidad con el instrumento,t el hecho de que ella cargara sola con su equipo y no necesitara a nadie para que le ayudara, lo que hacía que Lou y John pudieran dedicarse a otras actividades más o menos ilegales antes de los conciertos.

“Mo era una gran baterista y creo que cambió la historia musical con su modo de tocar minimalista, limitado, autodidacta. En ella está la idea del punk de cómo funciona el ritmo en una canción”.

Maureen Tucker, su estilo de tocar la batería, encajaba perfectamente en el grupo más vanguardista de la época. Tocaba de pie, en primer lugar porque así, dada su baja estatura, podía llegar al tambor, y con palas en lugar de baquetas. Además, su batería no tenía platillos porque, según ella, “para un bateristas lo importante es llevar el ritmo y los platillos no sirven para eso. Son sólo adornos”. Y, además de la batería, cantó en tres canciones del grupo, la extrañamente acústica “After Hours”, en la maravillosamente estereofonizada “The Murder Mystery” y en uno de los himnos del grupo, la encantadoramente sencilla “I’m Sticking with You”.

En los primeros conciertos que dio con la Velvet, Moe dejaba a veces la batería para tocar el bajo, que sabía tocar aunque no le entusiasmaba, cuando Cale estaba con la viola o con los teclados. Su manera de tocar imprimiría una personalidad particular a la base rítmica de uno de los discos más influyentes de la historia. Para la época en la que el grupo, o lo que quedaba del grupo, estaba grabando “Loaded”, Tucker quedó embarazada, por lo que apenas pudo grabar un par de canciones en ese disco para encontrarse con Billy Yule, otro baterista de la Velvet también olvidado, hermano de Doug Yule, ocupando su lugar tanto en directo como en el disco. Volvió a la Velvet, una Velvet que ya no tenía a Reed ni a Cale y cuyo liderazgo estaba asumido totalmente por Doug Yule, a finales de 1970. Con ellos saldría de gira por Norteamérica, incluyendo unos conciertos en Canadá y Europa, donde tocarían en Inglaterra y Holanda.

Con la disolución de la banda se retiraría por un tiempo del mundo de la música para dedicarse a criar a su familia en Arizona, aunque encontró tiempo para tocar la batería en un grupo más que olvidado llamado Paris 1942 que apenas dejaría grabaciones. Tras su divorcio en 1980, cuando apenas se comenzaba a revaluar la importancia de la Velvet Underground, se mudó a Georgia, donde trabajaría como vendedora de piso en un Wal-Mart. En 1989 dejó ese trabajo para volver a la música como telonera de Half Japanese, una banda influida por su primer grupo.

En los noventa, tras unas cuantas bandas en las que era guitarrista y cantaba y que pasaron sin pena ni gloria, Tucker sería la encargada de la batería en la esperadísima reunión de la Velvet Underground, o la reunión de Reed y Cale en París, en la gira europea y en directo “Live MCMXCIII”. Colaboró con sus fans Half Japanese y con otros muchos grupos que la reivindicaban a ella como creadora de un sonido muy particular y, en una especie de justicia poética, tocaría en el “New York” de Lou Reed y en el “Walking in Locusts” de John Cale. Volvería a dejar la música porque, como comentó en una entrevista, “Ya no tengo tiempo para eso. Ahora me encargo de cuidar a mi nieto y esa sí es una tarea de tiempo completo”.

 

PD: Pero una carrera así no podía estar libre de defectos. “Estoy furiosa por el modo en que nos estamos dirigiendo hacia el socialismo”, declaró en un mitin del infame Tea Party. En la página oficial de la misma asociación tenía una página personal en la que afirmaba sin reparos que había llegado “a creer, no sólo a imaginar, que el plan de Obama era destruir los Estados Unidos desde adentro”, e invitaba a los lectores a enviar cartas a la casa Blanca dirigidas al “rey Obama”. A veces, los músicos no deberían hablar.



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