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54 MUJERES, LA SERIE [XIV]

Jayne County (Lo suficientemente hombre para ser una mujer) • José Luis Justes Amador

José Luis Justes Amador
54 Mujeres - Jane County
54 Mujeres - Jane County
Jayne County (Lo suficientemente hombre para ser una mujer) • José Luis Justes Amador

 

I got a transexual feeling
It's hard to be true to the one that's really you
I got a scandalous feeling
It's hard to be true when they point and stare at you
Conditioned to portraying the mask of masculinity
Another blend of different shading
I am what I am
I don't give a damn
I wanna know, I wanna know
I wanna know, I wanna know...
I wanna know, I wanna know
Are you man enough to be a...woman?

Wayne County

Si el mundo del rock’n’roll a principios de los setenta ya era lo suficientemente difícil para una mujer, aún más lo era para una mujer trans y que se dedicaba a la música como líder de su propia banda. ¡En 1973! Jayne County, todavía conocida como Wayne, es una de las grandes estrellas de la escena protopunk a quien el tiempo ha ido olvidando. Ya fuera sola o con dos de sus bandas más emblemáticas: The Backstreet Boys (sí, unos BSB antes de esos BSB) y The Electric Chairs.

County comenzó huyendo del ambiente cerradísimo para su elección sexual, de su Dallas natal a Nueva York. “Había escuchado de Stonewall a unos hippies homosexuales con los que me juntaba en Atlanta. (…) Aquello era salvaje y todos eran bienvenidos. Heteros, gays, hombres, mujeres y cualquiera que estuviera ‘en medio’”. De hecho sus primeras experiencias con el “mundo real” fueron precisamente los ya míticos disturbios de Stonewall.

 

Una vez en Nueva York, su personalidad y su talento innato para la escena llamaron la atención de una de las estrellas de la Factory warholiana, Jackie Curtis (“No soy un hombre. No soy una mujer. Soy Jackie, sin más”). Con ella participó en una obra off-Off-Broadway llamada “Femme Fatale”, que ella misma describe como “ultraofensiva” (y en la que la propia Patty Smith salía con una prótesis fálica de casi medio metro). De aquella época es también su actuación en la obra de teatro escrita por Warhol, “Pork”, en la que hizo el papel de Vulva Lips, una superestrella rubia. La obra llegó a representarse en Londres con una advertencia para el público.

Fue la llegada del glam a la escena musical estadounidense la que le hizo cambiar el teatro por la música, una de sus pasiones desde la infancia. “En Atlanta yo había visto a The Beatles, Herman’s Hermits, The Shangri Las, The Ronettes, The Shirelles, Bo Diddley, Bob Dylan, The Byrds, The Turtles, Paul Revere and The Raiders, Sonny and Cher, The Supremes, Tom Jones, Otis Redding, Peter and Gordon. Y entonces llegó el glam y yo estaba ahí. Comencé a experimentar con la sexualidad y el género. Trabajábamos para la agencia de Bowie, Mainman Records”. Fue también la época en la que comienza su transición, y del cambio de nombre. “Fue en un concierto en el CBGB. Estaban esos enormes posters rosas por todo Nueva York con una fotografía muy buena y un dibujo super femenino de mí, que decía Wayne County. Pero alguien había tachado la W y había escrito una J encima. Me pareció fantástico y aquel fue mi primer concierto como Jayne County”.

Su primer disco, significativa y provocadoramente titulado “Godess of wet dreams”, era todavía una mezcla de fuerza garagera. De hecho arranca con una alargada versión del clásico “Nightime” de The Strangeloves, e himnos ya cercanos al glam como el explícito “Cream in my pants”. El disco está grabado con una banda que todavía no le hace méritos y que, aunque existía como Queen Elizabeth, no aparece acreditada en ningún lugar del disco. Su segunda banda, efímera pero influyente por ser punk antes del punk, y por haber escrito el himno definitivo de la escena “Max’s Kansas City 1976” (una canción más loureadiana que cualquier canción de Lou Reed), fueron The Backstreet Boys, con los que actuaba habitualmente en el local que da nombre a su canción más representativa y en el CBGB. The Backstreet Boys tenían a la batería a un jovencísimo Marc Steven Bel que pararía a la historia de la música con su pseudónimo, Marky Ramone.

Su carrera, más valorada en Europa que en su país natal (“En América la gente quiere que les demuestres que vales la pena. En Europa es simplemente ‘Mierda, estamos tan orgullosos de que estés aquí’”), y que nunca acabó de alcanzar el estrellato, oscila entre los nuevos sonidos, cercana a veces al punk newyorkino y el garage de sus principios, especialmente en versiones escogidas. De esas versiones destaca el uso que hace del oscuro “Are you a boy or a you a girl?” de The Barbarians. Lo que en principio era una canción de reivindicación del pelo largo que tanto escandalizaba a los bienpensantes en los años sesenta, Jayne lo convierte, con un sonido que se adelanta en años a The Cramps, en un himno transexual que siempre introducía con un discurso político sobre la libertad de elección.

Aunque el himno por el que merece un lugar en cualquier enciclopedia o historia del rock’n’roll es el combativo “Are you man enough to be woman?” que habla, le escupe, directamente al escucha la problemática de los transgénero y el orgullo de serlo envuelto en una capa de guitarras que lo acerca a otros grupos de la época como Television o The New York Dolls, y que comienza con un directo “I got a transexual felling”.

Jayne, sin embargo, jamás dejó la escena y actuó en la primera película abierta punk y abiertamente homosexual, el mítico “Jubilee” de Derek Jarman, en el papel de estrella del rock’n’roll travestida llamada Lounge Lizard, a la que asesinan un grupo de chicas punk. Papel por el que, como ella misma recuerda, cobró dos veces, porque se les había olvidado anotar que había cobrado la primera.

Pero, sobre todo, si algo destaca de la obra de Jayne County es que, a diferencia de estos tiempos de ofendidos, tomaba su persona y las dificultades a las que enfrentaba, con un sentido del humor único en canciones como “Bad in Bed”, cuyo título lo dice todo, “I fell in love with a Russian Soldier”, que mezcla los ritmos sincopados del punk con un intento de folclore ruso y con líneas tan deliciosas como “Caí enamorada de un soldado ruso / y de sus encantos comunistas” o, por citar un ejemplo más, la directa “Things (you mother never told you).

Su autobiografía, todavía no traducida al español, se titula, por supuesto, “¿Eres lo suficientemente hombre como para ser una mujer?”.

PD: En uno de esos momentos absurdos del mundo contemporáneo, la cuenta de Facebook de Jayne County fue cerrada por un tiempo por usar la palabra “tranny”, un término insultante en inglés para travestidos y transexuales. Ella misma describió lo absurdo de la situación en una entrevista unos días después: “La palabra ‘tranny’ me pertenece. No me la van a quitar por mucho que unos horribles transfóbicos la utilicen para herirme. La palabra no me hace daño porque no se lo permito. La intención del que usa la palabra es lo que debe preocuparnos, no la palabra en sí misma”. Palabra de Jayne.



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