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14:45h. Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Diseñan ciclovías rurales seguras en tramos carreteros

Un proyecto de ciclovías rurales con el objetivo de ofrecer alternativas de desplazamiento seguro a personas y ciclistas en tramos carreteros

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Santiago de Querétaro, Querétaro. 12 de septiembre de 2017 (Agencia Informativa Conacyt).- Investigadores y estudiantes del Laboratorio Nacional de Sistemas de Transporte y Logística (SiT-LOG Lab) en el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) desarrollaron un proyecto de ciclovías rurales con el objetivo de ofrecer alternativas de desplazamiento seguro a personas y ciclistas en tramos carreteros.

El proyecto, que fue desarrollado por el investigador titular especialista en transporte sostenible del IMT, Ricardo Eugenio Arredondo Ortiz y en el que participa la estudiante de técnico superior universitario de desarrollo de negocios del área de Logística y Transporte de la Universidad Tecnológica de Tula-Tepeji, Joseline Trejo Horta, buscó además promover el trabajo conjunto entre las comunidades rurales, los centros de investigación y las autoridades locales.

En ese sentido, la estudiante de la Universidad Tecnológica de Tula-Tepeji, Joseline Trejo Horta, detalló que esta iniciativa surgió en el 2015 cuando los ciclistas de las comunidades cercanas al IMT solicitaron una infraestructura que les proporcionara seguridad en los traslados que realizan de sus hogares a los centros de trabajo. 

“Incluso en la petición había gente que labora en el IMT, como jardineros, personal de intendencia, además de pobladores de San Fandila, La Venta, Ajuchitlancito y Galindo, que laboran en los parques industriales de la región”, aseguró.

Joseline Trejo definió las ciclovías rurales como una infraestructura de doble sentido destinada a usuarios vulnerables, especialmente ciclistas. En el caso del proyecto ya realizado por el IMT, cuenta con un ancho de tres metros y una longitud de tres kilómetros con una separación de entre cinco y ocho metros de la carretera, lo que la hace más segura, con una superficie de rodamiento de pelo de tierra y tepetate compactado.

Usuarios vulnerables

El investigador especialista en transporte sostenible del IMT, Ricardo Eugenio Arredondo Ortiz, abundó que tras la petición de más de 340 pobladores, el instituto realizó los trabajos de gestión con la entonces Comisión Estatal de Caminos y el apoyo sucesivo de doce estudiantes becarios de la Universidad Tecnológica de Tula-Tepeji y el Instituto Tecnológico de Tehuacán —perteneciente al Tecnológico Nacional de México (Tecnm)—, quienes se fueron incorporando al proyecto.

“Los usuarios vulnerables tienen derecho a usar las vías generales de comunicación. En las carreteras no está prohibido el paso de ciclistas y peatones pero es muy peligroso, porque suelen transitar muchos vehículos que los echan fuera del camino, incluso cuando se trasladan por el acotamiento. Nosotros ofrecimos al gobierno del estado que, en vez de ir por la carretera, pudieran transitar en un camino especial para ellos”, recordó.

Arredondo Ortiz detalló que lo primero que se realizó fue la limpieza del terreno a través de jornadas dominicales con la participación de los pobladores en proyectos de autogestión comunitaria, así como la conformación de comités donde se involucró a la comisaría ejidal y a la delegada de la localidad. La segunda etapa fue un emparejamiento del terreno a través de una máquina conformadora.

Este año, se logró un convenio con varias instituciones y empresas para la modernización de esta ciclovía rural, con el objetivo de extender y mejorar la infraestructura ya existente. Para ello, la estudiante Joseline Trejo trabajó en la conformación de una asociación civil que pueda captar y canalizar donativos de empresas socialmente responsables.

“Hasta el momento se han invertido 810 horas de trabajo comunitario y dos mil metros cúbicos de tepetate que donó la comunidad de La Venta, mientras que la presidencia municipal de Pedro Escobedo realizó 300 viajes de acarreo con sus camiones de volteo, para hacer los traslados desde el banco de materiales al sitio de tiro. La Comisión Estatal de Infraestructura de Querétaro prestó la maquinaria durante un mes para los trabajos de excavación, carga de  materiales, acamellonamiento, conformación, humedecimiento y compactación”, puntualizó.

El investigador del IMT detalló que la Comisión Estatal de Infraestructura aportó también los señalamientos para la carretera, mientras que el instituto donó el cemento y arena. La habilitación de las señales y su colocación corrió por cuenta de los propios usuarios ciclistas de la zona.

“La ciclovía ya está construida, ahora el problema son los automovilistas que la invaden para estacionarse. En ese sentido, falta una cultura vial en México, por lo que hemos dado pláticas en las comunidades para que todos respeten esta infraestructura”, señaló.

Ricardo Eugenio Arredondo anunció que este proyecto cuenta con una página de Facebook, llamada “Construyendo ciclovías rurales”, donde se promueve el apoyo a las comunidades y el conocimiento de las actividades comunitarias, por parte de los pobladores.

“El proyecto ha detonado la actividad productiva, porque han surgido negocios de los mismos pobladores alrededor de la ciclovía. La inversión es muy baja en comparación con las urbanas; de haber pagado a todas las personas que colaboraron, el costo hubiera sido, aproximadamente, de 450 mil pesos por los tres kilómetros, en comparación con la que se encuentra en avenida Universidad de la ciudad de Querétaro, donde el costo que se hizo hace ocho años fue de un millón de pesos por cada kilómetro”, señaló.