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“JORGE JUGLAR, JORGE CARPERO, FABULADOR, PERO SOBRE TODO JORGE TENAZ. HEREDERO NETO (QUIZÁ SIN QUE ÉL MISMO AL PARECER LO SEPA) DE UNA TRADICIÓN DE HUMILDES CRONISTAS, DE NARRADORES DE HISTORIAS Y DE CANTADORES DE PUEBLO.”

¿Dónde estaba yo cuando más me necesitaba? Teatro de la complicidad

¿Dónde estaba yo cuando más me necesitaba? Teatro de la complicidad

León, Gto. Entrevista con Jorge Jáuregui acerca de la puesta en escena unipersonal y sobre Teatro de la complicidad

Jorge es integrante de un grupo de teatro llamado “Teatro de la Complicidad”, ubicado en el Restaurant “Los Azulejos” y que este año cumple 11 años ininterrumpidos de presentar obras de teatro.

“Los Azulejos” es cocina tradicional mexicana.  Nace en 1990 con la idea de crear un lugar que concentrara una cocina llena de recetas y sabores tradicionales.  El restaurante lleva su nombre en honor a los pajarillos azules que habitan la serranía del estado de Guanajuato y los altos de Jalisco. El lugar es una cabaña que remonta al comensal a los pueblos de Michoacán, su decoración es poblana, su música es regional del centro, norte y sur, los platillos que se tienen como especialidades en el menú incluyen las zonas más reconocidas a nivel mundial por sus sabores y aromas, el bajío, las huastecas, el istmo, los altos del norte y occidente y las costas.

La obra presenta varios personajes y cuadros que la gente podrá descubrir con sorpresa.  La temporada ha comenzado y permanecerá hasta fin de año con alrededor de 30 funciones.

La obra se presenta en el Restaurant “Los Azulejos” y se recomienda reservar ya que hay cupo limitado a 40 personas. Perfecto para quien gusta de una fusión entre gastronomía y teatro.

¿Nos puedes contar algo sobre el “Teatro de la Complicidad”?

Es una compañía teatral que ha hecho géneros como el café-concierto, teatro de cámara, espectáculos musicales, recital musical,  teatro para niños y performance.  Por ejemplo: “Cereal Killer” y “Máscaras, pillos y enmascarados”.

Es dirigido por Armando Holzer, quien es creador del concepto del grupo y Humberto García fue cofundador del espacio en cuanto al concepto “Restaurant-Teatro”. 

Siempre se ha tenido en mente un acuerdo entre la dirección y el grupo para presentar un repertorio que varía entre 3 y 4 obras por año.  El concepto fue de los primeros en León, en donde se puede llegar a comer y beber algo en tu mesa, y al mismo tiempo estar viendo una obra de teatro.

¿Desde el principio tuvo ese concepto? De la puesta en escena con la cena…

Sí, siempre ha sido así.  Es una fusión entre gastronomía mexicana y Teatro.

A la gente se le empezó a hacer padre y novedoso el poder estar comiendo o bebiendo algo rico, estar viendo la obra y divertirte.  Esta es la idea.

Armando, el director, siempre es muy preciso en cuánto a los géneros y los temas que se escogen, que se relacionen con la situación actual o con los temas que a la gente le interesen.

Las primeras obras incluían un repertorio muy femenino, por ejemplo la “Femme Fatal” u obras con protagonistas mujeres con puntos de vista irónicos sobre el machismo.  Por ejemplo tuvimos uno que fue el primero que se llamaba “Cereal killers”.

Se trataba de un compendio de mujeres asesinas, sin razón, con características distintas entre ellas las cuáles fueron interpretadas por una sola actriz.  La cuestión del machismo, la mujer, el discurso de género y el feminismo fueron los temas abordados en esta comedia.

Hemos trabajado otros géneros tradicionales como la carpa mexicana, y tratamos de hacer un pequeño homenaje a esos cómicos, empresarios y actores que de algún modo nos motivaron a estar en escena como actores.  

También realizamos un festival dedicado a Darío Fo que se llamó “Personales Encuentros”.  Este autor también habla sobre la mujer y sus derechos.  En este festival se presentaron obras como “La mujer sola” o “Tengamos el sexo en paz” y  los espectáculos estuvieron muy enfocados a la cuestión de educación.

Respecto a la educación Jorge nos comenta que la ignorancia es la que nos enferma; ésta ocasiona cosas que no queremos que sucedan cómo un embarazo, un aborto, etc.  Este festival temático tuvo como invitados al grupo “El Gollem”, Cy al Teatro  y Teatro de la Complicidad. 

¿Cuántos integran El Teatro de la Complicidad?

Ahora somos 5 personas, Armando que es el Director, Humberto García productor, Bertha González y Montserrat Díaz como actrices y yo como actor.  Entre los 5 nos repartimos las tareas; producimos, hacemos de técnico, editamos, coordinamos producción según el concepto que se tenga y hacemos promoción. 

Ha sido nuestra labor en estos años, pasar la voz, siempre al final de la función decimos que en León están pasando cosas importantes, invitamos a la gente a que vayan al teatro ya que todo lo que se produce es para el público, y sin ellos, el teatro deja de existir.

Cuéntanos un poco de tu trabajo en esta obra…

De los trabajos que se han realizado en la compañía, ahora me toca el turno de hacer un unipersonal.  “¿Dónde estaba yo cuando más me necesitaba?” Habla en primera persona y no es específicamente una obra, sino que abarca varios cuadros y textos que ahora no te voy a contar ya que se trata de que sea sorpresa.

La puesta en escena abarca el tema de la masculinidad, sobre lo que pasa al hombre; sus gustos y disgustos, las relaciones, la conquista, el “rol” de hombre, el cómo actuamos y cómo la publicidad influye en hacernos de determinada manera para estar dentro de lo convencional.

¿La obra presenta una imagen masculina estereotipada?

No es una sola, son varios puntos de vista con varios personajes en situaciones de este aspecto.

¿Cuáles han sido los retos de encarnar este personaje? ¿Cómo ha sido el proceso?

El reto como actor es que cada vez hay más exigencia, porque cada vez vienen nuevos límites y otros obstáculos a vencer, entonces, por ejemplo en esta obra tengo que cantar.  Hay cosas que la misma dirección cuida para evitar que te repitas como actor; no se puede hacer siempre el mismo papel con diferentes vestuarios. 

El hecho de estar solo en escena ya implica un reto muy grande; hemos realizado obras en las que hay cuadros en las que se participa solo, pero montar una obra de más de una hora, y estar solo en el escenario, significa mantener la energía, la atención propia y la del público, no descuidarse ni bajar la guardia, se requiere un esfuerzo físico y mental para mantener la postura en el escenario.

Nos has comentado que son textos de varios autores ¿Cómo fueron integrados?

Pensando en que todos llevaran una misma línea se tomaron alrededor de 15 textos y se fue formando un argumento.  No todos hablan de lo mismo pero mantienen cierta coherencia; la misma obra se va acomodando y te va diciendo: “esto no va ahí, esto sí, esto sale”.  La obra se va conformando de manera que toma su concepto a pesar de que sean diferentes temas.

¿Algo más que quieras agregar?

Me gustaría hacer la invitación a que el público vaya al teatro, ya que uno como actor siente que cuando asiste el público, es como si llegasen los invitados a una fiesta, y el actor es quien sale a recibirlos; es como arreglar la casa para que lleguen, se la pasen bien y disfruten.  Ésa es una de las ventajas que tiene el teatro, sea un drama o una comedia, ayuda a vivir de otra manera y a ver a través de otros ojos.

El teatro nos permite a los actores seguir jugando y a los espectadores volver a ser niños que escuchan historias; las obras de teatro son como los cuentos que nos contaban cuando niños antes de dormir, y ahora que somos adultos, el teatro nos cuenta historias. 

A los actores nos gusta pasar el tiempo en “las tablas”, si pudiéramos estar diario sería lo mejor que podría sucedernos. Es parecido a un ciclista que nunca se quiere bajar de su bicicleta.

@enrike_cultura

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