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ENTREVISTA CON JOSE ANTONIO ALVEAR

José Antonio Alvear: La carta en la mesa

José Antonio Alvear: La carta en la mesa

Antonio Alvear es investigador de la Universidad Iberoamericana campus León. Si bien suele publicar en diversos medios, tiene varios textos de investigación sobre comunicación. Fue él quien envió una carta a los consejeros para solicitar la separación del cargo de Consejero Presidente al Ingeniero Alfonso Barajas. A partir de las varias notas que ha dado, consideramos que era la voz necesaria para entender la dimensión de esta situación que este miércoles 19 se pudiera plantear en una reunión del consejo del ICL.

ELC: ¿Por qué y para qué se hizo la carta que llegó a los consejeros sobre apartar del cargo al Ciudadano Presidente del Consejo del ICL?

AA: La carta fue enviada a los consejeros del ICL en un ejercicio de participación ciudadana. En dos momentos del proceso fui consultado por parte de los gestores para dar mi opinión respecto al proyecto. El Museo me parece que es una iniciativa interesante, y me parece un desperdicio que se manejé como hasta ahora se ha hecho.

El caso del ICL y su proyecto mal logrado del MIL, es un caso patente de manejos ineficaces que responden no sólo a una mala administración de los recursos, sino a una doble falla estructural de dicho Consejo: la elección de su presidente por parte de la Presidencia municipal no tiene un carácter genuinamente representativo frente a la comunidad cultural. Y por otra parte, los consejeros, que en su mayoría fueron invitados por el presidente electo a participar en el Consejo, se ven en el compromiso de ratificarlo. Ese es el inicio del problema. Estos temas destructibles ya han sido señalados por Propuesta Cívica (Ver: http://www.propuestacivicagto.org.mx/archivos/1381429495.pdf, pág. 31)

La solicitud que hice a los consejeros de separar al Ing. Barajas de su cargo, tiene el propósito de poner en la mesa la discusión sobre la pertinencia de este tipo de procesos y de personajes. Se trata de empresarios ajenos a la práctica y la reflexión sobre la cultura, pero que tienen claros compromisos económicos con el Municipio, pierden objetividad y restan certeza a los procesos internos del ICL.

ELC: ¿Cuál es el valor sobre el que se basa el hecho de separase del cargo?

AA: La gestión pública debe conceder valores como la certeza, la objetividad y la transparencia de las acciones y sus recursos. Todos estos valores deben darse en conjunto, o corren el riesgo de perder sentido. Es tarea de los consejeros del ICL estar vigilando tales valores, y es tarea de la ciudadanía exigir que se cumplan. Desde mi punto de vista, el Ing. Barajas no ha otorgado, en el caso del MIL, una clara certeza a la gestión de proyecto debido a una patente falta de liderazgo en este caso. Tampoco abona a la transparencia, puesto que se ha invertido demasiado tiempo y dinero en él desde el 2012, y a penas habrá una rendición de cuentas por parte de la Contraloría.

ELC: ¿La intención es moral o legal?

AA: No hay verdaderas intenciones legales fuera de la moral. No existe legalmente algo que exija a Barajas a separarse de su cargo hasta ahora. A estas alturas, su compromiso de hacerlo es moral. En caso de que hubiera implicaciones legales, desde luego el tema brinca a otras esferas. Mi intención de separarlo del cargo mientras sucedían las auditorías, era que efectivamente, no tuviera ningún poder que estorbara a la investigación. Según fui informando por la Regidora Beatriz Manrique, la auditoria está por concluir, de modo que mi solicitud llegó demasiado tarde.

Ahora bien, si la auditoría no ha concluido, y el día miércoles se les presentará a los consejeros un avance de la misma, la solicitud de separa a Barajas de su cargo aún puede ser pertinente. Es algo que ellos mismos tendrán que decidir.

ELC: ¿Cómo observa el hecho de que se realice en una reunión privada entre el Consejo y el Contralor?

AA:  Me parece un acto precipitado. No me queda clara la utilidad de presentar avances de una auditoría en lugar de dar a conocer los resultados de manera integral. Pero si esto sirve para que los consejeros se involucren más en el proceso, eso puede ser útil. Me he encontrado con que hay mucho desconocimiento del tema por parte de muchos de ellos.

Desde la administración municipal pasada, por reglamento, las juntas del los consejos deben ser públicas y abiertas a la ciudadanía. Darle al Contralor la facultad de decidir el carácter de una junta de Consejo, es sobredimensionar sus facultades.

ELC: ¿Cuáles serán las posibles consecuencias de las decisiones tomadas por el Consejo y qué papel tomarán las acciones ciudadanas?

AA: El caso del MIL y su devenir en esta coyuntura, será un diagnóstico muy claro de la situación que vive el Consejo del ICL. Nos revelará la capacidad de determinación y decisión que tiene; arrojara información sobre la autonomía o no de estar paramunicipal respecto al Ayuntamiento, y dará elementos para considerar nuevamente la manera en que estos consejos están sirviendo genuinamente a la sociedad.

ELC: ¿Es verdad que se envió otra carta donde ya no se pedía la separación del cargo de Presidente del Consejo?

AA: Por mi parte, no he enviado ninguna otra carta al Consejo. He mantenido diálogo con consejeros que han respondido a mi solicitud, aunque ninguno me ha contestado afirmativamente la petición que he realizado.

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