Domingo. 13.10.2019
El Tiempo
Es lo Cotidiano

CRÓNICA

Ortiz Funes, poeta de San Miguel

Presentan biografía realizada por Omar Muñoz Martínez

El editor Uriel Martínez y el autor Omar Muñoz presentan biografía sobre José Ortiz Funes
El editor Uriel Martínez y el autor Omar Muñoz presentan biografía sobre José Ortiz Funes
Ortiz Funes, poeta de San Miguel

El día amaneció limpio, sin nubes que amenazaran lluvia, sólo un viento frio nos recuerda que es octubre y hay que ser precavidos en lo que a clima se refiere. Mis amigos se habían organizado para desayunar en Rancho en medio, nada mal la invitación. Un trayecto entre curvas nunca se puede considerar una mala invitación, pero tenía un compromiso más complicado: asistir a la presentación del libro ”Vida y Obra de José de Jesús Ortiz Funes” (editorial El Canto del Ahuehuete 2019, de Jorge Omar Muñoz Martínez) que, a pesar del nombre de personaje de ficción interrogando sospechosos en una novela de detectives, fue un poeta nacido en el mismo año en que los poetas Efraín Huerta (en Silao) y Octavio Paz (en la actual CDMX) pero, a diferencia de ellos, jamás dejó el barrio que lo vio nacer: San Miguel, en la ciudad de León.

Asistir a la presentación tenía varios objetivos: llevar plaquettes de “Espejos” (Editorial El Principio del Caos 2019), que reúne 14 sonetos creados por Ortiz Funes; también de alguna forma, y por ser la presentación en el barrio donde nacimos Ortiz Funes y yo, era una especie de viaje al origen, de peregrinaje al sitio fundacional. Así pues, con la ligereza que puede prestar la moto para cruzar la ciudad un domingo por la mañana, llegué puntual (cosa extraña) al domicilio de la Asociación Cultural San miguel de la Real Corona A.C. en la calle de Independencia… la misma donde nací.

Nunca ningún viaje al sitio de origen fue libre de contratiempos: la carrera dominical que cierra algunas calles (bien, esto está bien), la falta de estacionamiento en una calle tan concurrida, los recuerdos mismos de tantos viajes a la cercana estación de ferrocarriles (me contaban algunos mayores, cómo les relataron la inauguración del tranvía que recorría esta calle y unía al centro de la ciudad con la estación del tren), y todo esto para encontrar la casa de la asociación (“una casa abierta al barrio”, dice la consigna de la misma), por demás bella en su color amarillo chillante, su higuera alta llena de frutos y su patio dedicado a San Francisco. Ya en su interior, nuevas sorpresas: el espacio lleno de vecinos interesados en conocer mas del poeta Ortiz Funes, miembros de la Asociación Cultural Oasis (de la que el poeta fue miembro), el encuentro sorpresivo de aquella mujer, antigua suegra a la que sin duda le debo una enorme disculpa, y en medio de todo este caos, Jorge Omar Muñoz Martínez comenzó a hablar de algunos datos sobresalientes de Ortiz Funes, de su poema en homenaje a aquellos fallecidos en el accidente del club de futbol San Miguel en su viaje a jugar un partido a Dolores Hidalgo.

Al final de la presentación me quedo con la pregunta hecha por uno de los asistentes, a quien recuerdo haber visto mucho en mis habituales viajes de niño por el corazón del Barrio de San Miguel: ¿Qué se puede hacer para difundir más la obra de los poetas locales?, pregunta que plante mucho más obstáculos de los que cualquiera pudiera responder.

Inicios, y grandes pasos en este sentido, los hay: el trabajo de la editorial “El Canto del Ahuehuete” lo muestra; la investigación de Jorge Omar Muñoz Martínez lo deja en claro.

Los siguientes pasos están ahí: hay que leer su obra.

Por mi parte, dejo este soneto de José de Jesús Ortiz Funes publicado por la editorial “El Principio del Caos” en la plaquette Espejos (2019):

 

XII
Andar sobre la tierra madurada
al tacto natural, domos, las manos,
-cascabel retintín cuesta veranos-,
es andar con la sangre remozada.

Andar como los lirios la nevada,
por el aire que suelta sus villanos,
es andar los países más lejanos
del infinito mar de tu mirada.

Andar el corazón a lo divino
soñando las estrellas todavía,
es liturgia cordial, no destino.

¡Qué paraíso más orquestaría
la filomena mágica del trino,
con la miel de tus flautas, vida mía!

 

Comentarios