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Champions 2020 [I]: Los cuartos de final, entre el vacío y la sorpresa

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Champions 2020 [I]: Los cuartos de final, entre el vacío y la sorpresa
Champions 2020 [I]: Los cuartos de final, entre el vacío y la sorpresa


Ante la pandemia, la UEFA decidió jugar esta instancia del torneo de clubes con mayor nivel en el mundo en una sola sede, con aficionados disfrazados de asientos (como decían en los memorables lunes por la noche de la NFL Von Rossum y compañía) o de suplentes ahora funcionando en plan de animadores, y la definición a un solo partido a diferencia de la visita recíproca habitual: quizá estas condiciones favorecieron que se presentaran resultados inesperados en al menos tres de los cuatro partidos y que dos de los favoritos quedaran fuera de la competencia, en tanto un tercero de gran peso específico al que no se le inclinaban los momios, fue derrotado de manera abrasadora. El otro hizo bueno el pronóstico sobre la hora.

Todos los equipos lograron anotar gol y salvo un caso, los juegos fueron parejos, definiéndose en tiempo regular; se presentó una voltereta y en el resto triunfaron quienes marcaron primero. Las semifinales se jugarán entre equipos alemanes y franceses, los dos últimos campeones del mundo y con sólidos trabajos en fuerzas básicas, dejando fuera a españoles, ingleses e italianos, acaso las tres ligas más importantes de Europa: muchos años que no sucedía que en esta instancia no se presentara algún conjunto ibérico y que no estuvieran en el campo alguno de los dos más grandes jugadores de este siglo: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

LOS ALEMANES DEJAN FUERA A LOS ESPAÑOLES

Primero fue el sorprendente Leipzig, conjunto que ya por el hecho de llegar a estas instancias iba de gane. Planteó un juego ordenado y controlador al usualmente correoso Atlético de Madrid, que parecía no terminar de encontrarse como conjunto. En la primera parte el cuadro alemán fue ligeramente superior pero no logró reflejarlo cuantitativamente, si bien a poco de iniciada la segunda parte, el español D Olmo, paradójicamente, convirtió el primero para el cuadro alemán. Al 71’, después de cierta presión más desbocada que estructurada, el portugués Félix empató de penal para los colchoneros y cuando se esperaba la remontada, el neoyorquino Adams le pegó desde fuera del área y con la ayuda de un desvío, incrustó la pelota en la agonía del tiempo, justo para regalar una hermosa sorpresa a los seguidores del conjunto teutón, por primera vez instalados en semifinales.

Después le tocó el turno al poderoso Bayern Munich, jugando en forma práctica, incisiva y contundente sin fijarse en el marcador, ante un Barcelona que viene arrastrando problemas dentro y fuera del campo todo este claustrofóbico 2020, recrudecidos por esta escandalosa derrota, impropia en lo inmediato para un equipo de tal envergadura pero quizá profundamente aleccionadora, si se sabe reflexionar sobre la experiencia. Muy pronto el partido estaba empatado a uno con tantos de Müller y Alaba, en un espejismo de equilibrio: Perisic, Gnabry y Müller le dieron rumbo a la catástrofe para sus rivales con sendos goles en 10 minutos.

En efecto, a la media hora de juego todo se había acabado, aunque en el segundo tiempo se repitió la receta vía Kimmich, finiquitando una tímida reacción impulsada por el gol previo de Suárez, para que hacia el final del encuentro, Lewandoski poniendo la cabeza y Coutinho con doblete que le supo a gloria, redondearan el escandaloso tanteador que se inscribe en esos que se pueden superar, pero no olvidar, sobre todo porque se trata de la que quizá sea la derrota más dolorosa en mucho tiempo para el cuadro catalán. Parece que llegó la hora de la renovación de fondo para unos y mantenerse en la misma línea, sin confiarse, para otros.

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