Es lo Cotidiano

Tres repiques por España

Tachas 11
Tachas 11
Tres repiques por España

Según el DRAE, repicar es “Dicho de las campanas o de otros instrumentos: Tañer o sonar repetidamente y con cierto compás en señal de fiesta o regocijo”. Así que el primero es por la posibilidad de asomarnos a una España contradictoria y rica, esta vez mediante la aproximación a tres escritoras de diferentes momentos del siglo XX y que vivieron la dictadura franquista y el despertar democrático, con el consiguiente destape español: Carmen Martín Gaite (1925-2000), Soledad Puértolas (1947-) y Carmen Laforet (1921-2004), a través de los inteligentes estudios de Arlett Cancino e Irma Guadalupe Villasana Mercado y el obsesivo preguntar de Alejandro García. De modo que me han sonado a media construcción gramatical el segundo y el tercer repique.

Por España, pues, por tres de sus escritoras y por lo que de la sociedad española, de sus hombres y mujeres, de su arte, de los laberintos de su cerebro y de su conciencia extraen estos tres repicadores mexicanos.

Tachas también recibe y comparte el poema de J. Turpy a Liberato Terán Olguín, hombre de acción y reflexiva presencia en Sinaloa desde hace medio siglo. Entre la violencia y la construcción humana, entre la preservación del orden y la derrota de causas justas, la voz de Liberato está allí, dubitativa y serena.

Eduardo Santiago Rocha Orozco, en un verdadero culto al doble, narra las tribulaciones y sucedidos de un gemelo usurpador el día del entierro de su madre.

La urraca ladrona, empeñada en la preservación de Memorias del subdesarrollo, nos trae un fragmento de los recuerdos de Elena Garro allá por los años de la Guerra Civil.

Jesús Madrigal Melchor y Raúl Alberto Reyes-Villagrana nos enteran de los nuevos caminos en la lucha contra el cáncer de mama y Elena Bernal Medina habla de una experiencia (PROARTE) sensibilizadora y artística en Aguascalientes.

Filiberto García se ufana de haber salido ileso de Salsipuedes.

Y el Viborero vibra pidiendo lectores desafiantes a la picazón.

Comentarios