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EL PARIETAL DE CHOMSKY (COMUNICACIÓN Y LENGUAJE)

La descripción de la producción de léxico

Gabriela Cortez Pérez

La descripción de la producción de léxico

 

En cuanto a la medición para establecer el léxico de una lengua y de sus hablantes hay que remitirse al concepto de léxico fundamental, que se divide en léxico básico y léxico disponible.

 

Léxico básico

Es el conjunto de vocablos de máxima estabilidad y muy alta frecuencia que se utilizan en cualquier situación al hablar sobre cualquier tema. Algunos ejemplos son de, para, que, haber, hacer, muy, yo. La lexicología obtiene este tipo de palabras del recuento de las mismas que aparecen en textos de diferentes tipos: se puede tener así largas listas de frecuencias de los vocablos más usuales en los diversos géneros de escritura en una época precisa.

Léxico disponible

Se trata del conjunto de vocablos que son ampliamente conocidos por la comunidad hablante y absolutamente familiares para ella pero que se emplean únicamente en ciertas circunstancias. Es el caso de caballo, mesa, jardín, hombro, coche, árbol, lápiz, calle, pelota, olla, agua, sombrero, que, como bien se deduce, no aparecerán muy frecuentemente en textos comunes pero son indispensables para la comunicación ordinaria.[1]

Como ya se hizo referencia antes, estudios descriptivos y diversas propuestas sobre lingüística aplicada a la enseñanza del español como lengua materna han proliferado en los últimos años en Zacatecas, por lo que para esta vertiente del estudio de léxico se retomarán de manera preferente los estudios zacatecanos, aunque se mencionarán las investigaciones nacionales que tratan el tema.

El español básico de México ha sido objeto de descripción, misma que se puede consultar en el Diccionario básico de México (DEM), para realizarlo se hizo una investigación basada en textos orales y escritos en México, por las características con las que se realizó este diccionario, esta importante investigación estudia el léxico del español mexicano en la producción de los hablantes, por lo que se conforma por los diferentes tipos de clases de palabras. 

La medición de léxico básico no se ha hecho de manera formal, pero en un pequeño acercamiento se realizó un conteo en el que se encuestó a dieciséis alumnos de quinto semestre de una preparatoria de la Unidad Académica Preparatoria de la UAZ (UAPUAZ), se les dio la lista de palabras del Diccionario Básico Juilland[2] y los alumnos señalaron cuáles de esas palabras no conocían o no empleaban. El desconocimiento de las palabras se acercó a las dos mil, sin tener como constante la frecuencia de las mismas.

Otro tipo de estudios orientados a la enseñanza de la lengua materna son los de disponibilidad léxica, iniciados en Francia y de los cuales se han hecho variadas investigaciones en Hispanoamérica, en el caso específico de México se han realizado levantamientos que cuantifican la disponibilidad léxica de hablantes de diferentes edades y niveles educativos en diversos estados; una vez más, muchas de estas descripciones de léxico han sido dirigidas por el doctor López Chávez, ya sea como autor o como director de tesis. 

La disponibilidad léxica en Zacatecas tiene también historia. La tesis de maestría de María Matilde Beatriz Hernández Solís, Disponibilidad léxica de estudiantes de primaria de la ciudad de Zacatecas, cuantifica la disponibilidad de los alumnos de primaria, en cuanto a licenciatura, también tiene ya los datos con la tesis doctoral Un modelo para la planificación de la enseñanza del vocabulario con fundamento en el léxico disponible de universitarios zacatecanos.

Otro estudio zacatecano, realizado por Rosa Cecilia Trejo Acuña, evidencia el contenido de los libros de Español Lecturas en cuanto a incremento de vocabulario. Sostiene que los libros de educación básica no están planificados para tal propósito, por lo que el léxico básico no será proporcionado por la escuela, con lo que se reitera que existe, al menos en las generaciones que lleven esos textos, la necesidad de cursos remediales que compensen en la medida de lo posible el lexicón de los estudiantes.

Con las investigaciones zacatecanas realizadas podemos analizar el léxico disponible, que determina qué palabras saben los estudiantes y con cuánta frecuencia las emplean, otra vez, como en el léxico básico, estamos ante la producción real de los hablantes, y, si en el caso del léxico básico hay que resaltar que se manejaban los diversos tipos de clases de palabras, lo mismo no ocurre en disponibilidad, donde los resultados se encaminan básicamente hacia los sustantivos, con muy poca aparición de verbos o adjetivos.

El estudio del léxico fundamental es imprescindible para la lingüística aplicada, ya que se debe partir de una descripción de las aptitudes y deficiencias para planificar, se reitera, y enseñar a los alumnos lo que no saben, y, en este caso   -en el léxico básico y en el disponible- darle al alumno conocimiento que sea realmente útil para comunicarse.

Otro de los análisis con mucha valía para la planificación léxica es el de los planes y programas de estudio de todos los niveles educativos, ya que, además de saber qué palabras incorporar  en el vocabulario de los alumnos hay que conocer qué se les enseña. De ahí la importancia del estudio de lo que se enseña, para rescatar lo que está bien planificado y reformular lo que presente deficiencias.

Es con la combinación de este tipo de investigaciones con lo que se deben realizar los planes y programas. A partir de lo que se enseña, aprovechar los aciertos y desechar los errores, pero siempre tomando en cuenta la situación y necesidades de los hablantes, es decir, qué saben y qué deben saber del inventario total de las palabras de su lengua materna.

Así se solucionaría un frecuente error en los planes y programas de estudio acerca de la lengua materna: que los contenidos no se basan en lo que los alumnos no saben, además de que se repiten una y otra vez. Gracias a las investigaciones arriba señaladas podemos partir, para la enseñanza de léxico, de datos que aseguren una planificación coherente y gradual para enseñar a los alumnos lo que realmente desconocen y buscar una enseñanza eficiente de léxico nuevo.

 

[1] Juan López Chávez y Marina Arjona Iglesias, Sobre la enseñanza del español como lengua materna, Edĕre, México, 2001, p. 24.

[2] Este diccionario presenta el léxico básico de España por no contar aún con el de México, aunque está ya en elaboración por Juan López Chávez.

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