Es Lo Cotidiano

EL PARIETAL DE CHOMSKY (COMUNICACIÓN Y LENGUAJE)

Gusto e infraestructura para leer y escribir

Gerardo Ávalos

Gusto e infraestructura para leer y escribir

El movimiento esteta y el naturalismo dieron las bases para la creación de gremios de artistas y escritores ya de manera formal. La consolidación de estos grupos de artistas, críticos e intelectuales mantuvo la división entre el autor con un público, propio o ajeno, y encaminó las directrices de las preferencias y tendencias artísticas, en pocas palabras del gusto en sí. Uno de estos grupos o gremios fue el de los académicos, intelectuales o artistas quienes privilegiaban el saber artístico y sus juicios y opiniones comenzaron a dictar las tendencias del arte y así el gusto fue de su exclusiva jurisdicción hasta ya avanzado el siglo XX. Los académicos crearon una esfera cuyo ámbito se volvió toda una élite, tan importante como el de la política, al grado que algunos políticos se aventuraron a dictar conferencias y pláticas sobre poesía para llegar e impactar a la sociedad con la bandera que enarbolaría un hombre culto, docto en la materia.

Esas incursiones en el arte y la poesía y en la literatura en general por parte de sujetos de otros gremios, permitió la democratización de estas esferas; así, muchos neófitos en las letras y la lectura, incursionaron en tal terreno convirtiéndose supuestamente en expertos; fueron entonces auténticos “eruditos” y en ese estado de apariencia el gusto tuvo una mayor uniformidad. La aparición de los “expertos” cuyo interés fue ganarse el interés público, desgajó el gusto en criterios de corte personal, individual y por tanto éste adquirió un perfil particular en enorme grado.

A la par de la consolidación de comunidades estéticas, está el desarrollo de la industria editorial. Las casas editoriales fincan su desenvolvimiento en el poder propagandístico, así, por ejemplo, una editorial alemana, en una ocasión “puso en todos los ejemplares de un libro…. una hoja en que se pedía al lector que dijera qué cosa lo había impulsado a adquirir el libro. El resultado fue que un porcentaje asombrosamente alto de lectores lo había comprado por recomendación oral de sus conocidos”.[1] Esta propaganda de persona a persona, estableció sin duda una nueva concepción del gusto.

Fincado el gusto en el criterio individual, nos acercamos a la dinámica que éste tiene o se tiene de él en la actualidad, la del gusto por transmisión a través del diálogo, de la situación conversacional en donde las preferencias de lectura específicamente se da en gran parte por esa vía entre conocidos y más aún entre familiares y amigos.

De hecho, esa cuestión se pone de manifiesto en un momento dado en la aplicación de la encuesta, en ese instante en donde se les pregunta a los jóvenes sobre el grado de influencia que sus amigos han tenido para que ellos seleccionen lo que leen. En ese mismo tenor están las preguntas referidas por un lado a la empatía que hubo con sus maestro(a)s de español o lenguaje o literatura tanto en la secundaria como en la preparatoria; y por otro cómo su acercamiento o rechazo hacia los libros y en particular a los de corte literario ha sido marcado por sus padres, hermanos y parientes en general.

Pero para terminar con Levin L. Schücking, hay que decir que el fenómeno literario es un aspecto eminentemente social, como todo lo que nace de la acción directa del hombre; incluso habla de que la literatura se genera en un humus social, es decir en un terreno particular y específico cuya filigrana es la creación y la inventiva del autor o del artista literario. Y es justamente en ese detalle, el del humus social en que su postura histórico-social sobre el gusto literario tiene algunos paralelos con la de otro estudioso del tema, el francés Pierre Bourdieu, sobre todo en cuanto al carácter social, pues el segundo ahondó más en ese aspecto, él desarrolla toda una teoría cuyos elementos sustentan lo que llama una sociología de la cultura, lo que le da precisamente un sentido social al gusto,[2] artístico o estético.

 

[1]Ibidem, p. 63.

[2] Bourdieu, Pierre, El sentido social del gusto, elementos para una sociología de la cultura.

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