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De los festejos del centenario de Octavio Paz

Andrea Núñez Gamboa

De los festejos del centenario de Octavio Paz

No es necesario anunciar que este año se celebra el centenario del nacimiento del único premio Nobel de Literatura en México. El gobierno federal lo celebra en grande con dos premisas: promover en los jóvenes la figura y obra literaria de Octavio Paz y la de hacer un registro en torno al suceso.  Para llevar a cabo tales objetivos se han configurado una serie de eventos en diferentes formatos; coloquios, publicaciones, exposiciones, recitales, música y series televisivas, entre otros.

La Cámara de Diputados, el Senado de la República y el Colegio Nacional se han dado la tarea de organizar coloquios y ponencias para reflexionar sobre el papel de Octavio Paz dando cabida al Encuentro Intelectual Octavio Paz y el mundo del Siglo XXI. El literato y la política son el eje central de dichas mesas. Por supuesto, figuras como Vargas Llosa o Enrique Krazue están presentes. Paz resulta en un personaje de la literatura que se inserta en el discurso político por sus ideas de libertad, su trabajo como embajador e incluso por la escandalosa relación con el PRI. Sin duda, su reivindicación en el aparato político no podía dejarse de lado, quizás en particular para este sexenio. A propósito de relaciones dudosas, quienes tampoco dejaron de lado la importancia de promover al escritor fue Televisa. La televisora estará transmitiendo en varios de sus canales la serie

Vida y Obra de Octavio Paz

Por otro lado, el Fondo de Cultura Económica y la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos publicarán antologías y libros acerca del escritor. Los estudiantes que se gradúen este año de secundaria recibirán uno de estos compendios editado por la Comisión. Los que no, podrán visitar el nuevo segundo piso del FCE Octavio Paz en Miguel Ángel de Quevedo y adquirir alguna de sus obras. Otra opción es asistir a la presentación de la edición facsimilar de Viento Entero de Octavio Paz en el Centro Cultural Bella Época.

Las exposiciones son otro eje importante dentro de la celebración. Por ejemplo, la exposición De la Palabra a la Mirada, curada por la viuda Marie Jo Paz y Miguel Cervantes en el renovado espacio de la Ciudadela. También Bellas Artes estará contribuyendo a la producción visual con su propia exposición acerca del autor y su relación con el arte visual, por lo que no podrán faltar piezas surrealistas que tanto influenciaron el trabajo del autor.

La poesía no debe incidir de la música y el sonido, por lo que serán otro punto clave en el programa. Francisco Rivas ambientalizará el patio de la Fonoteca, recinto donde vivió sus último años el autor, con sonidos que aluden a la obra de Paz. Mientras que la Filarmónica de Toluca estará dando presentaciones bajo la misma temática. Cabe mencionar que dentro de la programación, Toluca y Cuernavaca son las únicas dos sedes en provincia que se enuncian como parte de los festejos. Hay que recordar que esta es una iniciativa federal, sin embargo, el acceso es limitado y está centralizado. Es interesante esta aparente desvinculación con el resto del país. Incluso la difusión de sucesos que se unen al festejo en el extranjero como los de Londres, Nueva York, Paris, Bogotá o Barcelona, toman mayor relevancia que lo que pasa o no pasa en el resto de México. Basta con asistir a alguna biblioteca pública y darse cuenta que sólo existe un ejemplar a domicilio del Laberinto de la Soledad y entender la contradicción en los esfuerzos del Estado por promover la obra del autor. De esta forma, la única vía que nos queda para los que no estamos en la capital es visitar la página web. Parte de la obra de Octavio Paz se puede encontrar albergada en esta plataforma. También es posible descargar el popular poema Blanco en una aplicación interactiva.

La lista de presentaciones, recitales y otras intervenciones dadas para celebrar el centenario de este escritor es aún más larga. Sin embargo, habría que discutir sobre la importancia de tomar tales acciones para hablar de Octavio Paz. Este es el año de la literatura; otros escritores también festejan sus cien años de nacimiento como Cortázar, pero aún con ello la atención será prioritariamente para nuestro poeta mexicano. Es cierto que es el único literato que ha ganado un premio Nobel en nuestro país, y eso es buen motivo. Además, la figura política que portó durante su ejercicio como embajador representó la apertura de México hacia el mundo. Pero parece haber otros motivos que se instalan en el discurso y sea ahí en donde nos tengamos que preguntar por la importancia de retomar a este autor: ¿Qué nos dice hoy la obra de Paz a los mexicanos? ¿Será necesario forjar la comunidad imaginada que somos? ¿Es posible que hayamos perdido identidad?

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