Es Lo Cotidiano

Galopa el sustantivo

Luis Ignacio Arredondo

Galopa el sustantivo

1
Galopa el sustantivo. El yo tácito.
En terruño no mezquino de pleonasmos,
Pulmones de viento, aguerrida faz,
aire de alientos respira pertinaz.
Sangre roja, relincha y no blasfema.
Rencores desarma. Noblezas guía.
Su noche y su día, ríos con rumbo
al mar. Su mediodía cenit de paz.

Humanistas anhelos florecen luz.
Galopa el sustantivo, el yo tácito.
A media mañana del mediodía
se harta de mieles y alegrías.
De comidas sustanciosas. Trabaja.
Las palmeras se adornan de cocos.
Los mares obsequian sana riqueza.
Las diosas paganas no se descartan.

Erradícanse mentiras. De veras.
Se reinauguran los minutos vivos.
Galopa el sustantivo. El yo tácito.
Hora tras hora los sueños se muestran.
Descalzan. Visten moradas bondades.
Esperanzan. Confían. Son raíces.
Controlan las ganas de vivir guerras.
Fecunda de tierra la tierra planta.

Se quiere pero no pero sí pero...
En el cenit del cenit ave fénix.
Prometeo descansa. Se enleona.
Galopa el sustantivo, el yo tácito.
Sea animal, vegetal, mineral,
divina, humana, la sangre habla.
Llama la llama, llama la llama,
llama la llama a la hermandad y,

titánico el sol tiene estrella,
cada veintiocho se enciende plena.
Pare el cerebro de madre y de padre
dioses, olimpos con cielos e infiernos.
Galopa el sustantivo. El yo tácito.
Ángeles y diablos, beligerancias.
Dentro de éstas los humanos guerrean.
¿Siempre? Años hace sólo Dios. Su Hijo

hoy del pecado salva. No redime
sólo, fecunda misericordioso
lo humano. El padre consiente. Ama.
Sin temor de Dios la sensibilidad
más hercúlea fracasa. Se quiebra.
Galopa el sustantivo, el yo tácito.
No es falso palabra a palabra.
Naturaleza, madre del minuto.

Centauros de los libros las palabras.
Si huecas, rellenan. Crean, si absurdas.
Bárbaras, dolientes, rítmicas, vanas.
Bautízanse las cosas. Se bendicen.
Descúbrase: alfabeto fenicio,
respecto del griego mucho más cauto.
Galopa el sustantivo el yo tácito.
La séptima estrofa canta hadas.

-¡Chale, alas! Las brujas respondonas.
Escoba. Trapeador. Cubeta. Jabón.
Se inventa lo inverosímil real.
Artefactos. -De echo arte... Billar.
Bautizos. Graduaciones. Esponsales.
La humanidad riendo se distensa.
Martillo. Cincel. Mármoles. Trabajo.
Galopa el sustantivo. El yo tácito.

Respecto a Dios. Respeto. Acto.
Tácito.
Sustantivo.


2
Cuarto. Lecho. Mujer. Hombre. Corazón.
Suda el asma su congoja. Mejora.
Brilla de humedad el canto del grillo.
Dolientes ayeres tocan la puerta.

Abre la amada. Acá-nos-yo, A
cá-nos. Reverencias con deferencias
El presente del ayer: el futuro.
Hoy, el presente al ayer: los frutos.

Relincha la noche buena estrellas.
En todo el orbe las luces lucen.
Todos los días con sus noches buenos.
Todas las horas vivas, besan, calman.

Sobra el amor. Se gasta. Las mieles.
No empalagan, saben a bien sabio.
Si disientes, respetas. Opinase
pese a ignorancia. Apréndese.

No escasean leches, ni los pechos
se secan, ni los árboles se pudren.
El agua de buena gana su qué ver
entiende. Los mares. El planeta.

Las especies. La humana se reforma.
De reamor se rearma. Sánase.
¡Gloria al sol en las alturas
y en las espesuras
de las nubes blancas, azules y rosas
a la luna!

¡Gloria a Dios Misericordioso!

Galopa el sustantivo. El yo tácito.
En silencio el silencio desde
su profundidad soberana escucha
y habla. Hoy todos uno con El.
El con todos. ¡Gloria
a la Virgen María y al niño Jesús. A San José!
En el corazón del cien late el Espíritu Santo.
¡Aleluya!
Galopa
el
sustantivo,
el
yo
tácito:
humanidad,
paz,
porfavor.
(¡Benditos los
Alumnos.
Los hijos. Los nietos. Los yernos. Las nueras. Los suegros.
Los compadres. Los parientes.
La compañera.
Los amigos. Los hermanos. Los colegas.
Los paisanos. Los humanos,
Palabra!)
 

Luis Ignacio Arredondo Icardo nace el 12 de Enero de 1952 en la ciudad de México. Desde 1991 radica en la Piedad Cabadas, Michoacán de Ocampo. Su vocación hacia la literatura nace a partir de sus lecturas infantiles y se define en su adolescencia, pero sólo le da salida en su juventud escribiendo cuentos y poemas, y en una novela de adolescencia en 1967, que nunca pudo terminar.

Él decidió trabajar en serio su vocación artística de una manera paralela a su vida normal -ya entonces era padre de familia- en la década de los ochentas. Reconoce que después de diez años de taller su producción adquiere cierta valía en la década de los noventas. En la actualidad sus trabajos literarios más apreciados por él son: Águila en vuelo, novela; Mariana y Jacobo y la Estrellita Azul, novela para niños; Nueces, antología de 10 años de su quehacer poético y Épicas de alientos.

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