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La dignificación del futbolista: tres experiencias en la historia del futbol mundial

Pablo E. Motes Palomares

La dignificación del futbolista: tres experiencias en la historia del futbol mundial

                                           […] invertíamos en mucho más que en un simple partido, luchábamos por la libertad en nuestro país.
Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira

Habrá mucha gente que diga que el fútbol y la política no se deben mezclar. Con argumentos poco convincentes, se remiten a decir que el deporte y la política son cosas abismalmente distintas. Sin embargo, esto no puede ser más incorrecto. Revisando la historia del soccer, nos podemos dar cuenta de que surge como tal, al enfrentarse dos identidades sociales representadas en la figura de entidades educativas. Las universidades en el Reino Unido desarrollaron la práctica de este juego y definieron las características que con el paso del tiempo, dieron aparición a dos expresiones deportivas con gran arraigo hasta nuestros días: El Football Association (soccer) y el Rugby Football.

            Así pues, un fenómeno social como lo es la educación, da surgimiento a otro de carácter deportivo. Y un escenario que inició como una competencia donde se arriesgaba el orgullo universitario, se convirtió en una situación política en el mismo momento que dichos enfrentamientos se trasladaron de las canchas universitarias, a los terrenos de juego en los linderos de espacios fabriles, transformándose así en una cuestión de orgullo de clase. Sin caer en dogmatismos marxistas, nos remitimos a la evidencia; observemos algunos ejemplos de cómo en la actualidad, algunos de los enfrentamientos entre equipos de tradición alrededor del mundo, guardan recelosamente la característica de identificarse con una élite o con extractos de la clase trabajadora, lo que convierte a estos simples eventos deportivos, en fenómenos sociopolíticos: RU; Manchester City (elite) v.s. Manchester United (trabajadores), AR; River Plate (elite) v.s. Boca Juniors (trabajadores), MEX; América (elite) v.s. Chivas (trabajadores) o incluso del tipo sociocultural, al enfrentar identidades regionales: ESP; Real Madrid (Castilla) v.s. Barcelona (Catalunya). Incluso podemos ir más allá y encontrar tintes de ambos aspectos (sociopolíticos-socioculturales) en enfrentamientos como los que disputaron el Estrella Roja de Belgrado v.s. Dinamo de Zagreb, en la antigua Yugoslavia.

Además el aparato futbolístico se ha ido complejizando a través del tiempo. En la actualidad encontramos manifestaciones específicamente propias de este deporte que siguen comprobando su carácter sociopolítico. Hoy en día es común ver el sometimiento de jugadores a un mercado anual, en el que se comercia con ellos, sin que a nadie le parezca particularmente mal. En una especie de esclavitud moderna, el jugador accede a la voluntad de dueños y promotores a cambio de una tajada de su coste total, lo que le impide decidir sobre su proceder en el terreno de lo futbolístico. 

Sin embargo, esto no siempre fue así. En un inicio, las agrupaciones rectoras del fútbol pugnaban por un estricto carácter amateur de este deporte. Dentro de la idiosincrasia británica se hablaba de que la práctica de esta actividad estaba reservada para los “caballeros”, que además de su trabajo podían costearse este pasatiempo. No obstante, hacia la mitad del Siglo XX, la creciente rivalidad entre los clubes ya consolidados llevó a la “profesionalización disfrazada”, ya que se inventaban oficios o negocios a nombre de los practicantes (de origen obrero), y de esta manera podían dedicarse de lleno a su preparación para los partidos sabatinos o dominicales.

Tal es el caso de Fergus Suter, un minero de origen escocés, a quien la historia registra como el primer jugador de fútbol abiertamente profesional, pues cuando el Darwen F.C. se vio atraído por su estilo de juego, le ofreció un contrato y una jugosa paga mensual para que migrara hacia Inglaterra, equipo en el que militó por algunas temporadas, para después pertenecer al Blackburn, una vez que le mejoraron la oferta. 

Así pues, los intentos por contrarrestar este mercado de piernas y otorgar mayor voz a los jugadores en dichas negociaciones, han sido varias, pero aquí destacaremos tres:

1. Corría el año de 1968 y en Francia se vivía una efervescencia social que marcaría el proceder de las generaciones actuales y el futbol también tomó parte de estas revueltas. Se cuenta que en el mes de mayo, un grupo de futbolistas, mayoritariamente amateurs, se organizaron para tomar las instalaciones de la Federación Francesa de Futbol, bajo el grito de guerra “El fútbol, para los futbolistas”. En Francia ya se había formado desde 1961, la Unión Nacional de Futbolistas Profesionales (UNFP), encabezada por Just Fontaine, de origen marroquí, considerado uno de los más importantes jugadores en la historia del futbol francés (ya que posee el récord de mayor número de goles anotados en un mundial: 13 tantos en Suecia 1958). Fontaine, encontraría en Raymond Kopa (considerado el tercer mejor jugador en la historia del fútbol francés) a su principal vocero, quien por medio de artículos de opinión, reflejaba la situación de esclavitud del futbolista en pleno siglo XX. Estos futbolistas rebeldes del 68 exigían se resolvieran puntos clave, tales como limitar la temporada a un torneo de ocho meses, el mejoramiento de campos de fútbol e instalaciones, la anulación de la “licencia B”, la cual impedía, entre otras cosas,  que un jugador traspasado de una escuadra a otra jugara de inmediato en el primer equipo; la sanción a Louis Dugauguez (seleccionador francés) por los tratos denigrantes o despectivos hacia los jugadores y al mismo fútbol francés, y finalmente, pedían una solución a la situación de esclavitud en la que se encontraban los jugadores respecto a sus clubes. Para sorpresa de muchos, estos rebeldes encontraron respaldo en las figuras de jugadores profesionales. Es así como la experiencia francesa ha perdurado hasta nuestros días, y si bien ya no tiene mucha presencia la UNFP, el intento por dignificar la figura del jugador rige aún en algunos de los aspectos del fútbol galo.  

2. Otro caso es el de Carlos Albert Llorente, un ex futbolista que tenía veintiocho años cuando se vio obligado a retirarse del fútbol y no fue por alguna cuestión física o de rendimiento, pues a él se le atribuyen los primeros intentos por crear una agrupación de corte sindical, que resguardara los intereses de los jugadores. En la década de los setentas, el club Necaxa decidió poner a Albert Llorente como jugador transferible para evitar mejorar sus condiciones laborales. Ante la situación, Albert decidió demandar al club, convirtiéndose así en el  primer jugador que llegaba a esas instancias. Tal juicio le favoreció (durando largos 18 años) y fue así como varios futbolistas se interesaron en emprender acciones similares. La Asociación Sindical de Futbolistas Profesionales de la República Mexicana (ASFPRM), adquirió validez legal en 1971 y en sus filas militaron hasta 300 futbolistas. Todos ellos comenzaron a sufrir represalias que iban desde los despidos injustificados, hasta la relegación a alguna fuerza de inferior división. Al parecer, los dueños de equipos y dirigentes como Guillermo Cañedo de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), célebre por hacer del mundial del 86 más un negocio personal que un digno acto deportivo, apoyó totalmente al gobierno federal en turno.Y de esta manera se debilitó el movimiento. Por otro lado, Carlos Albert, quien actualmente se desarrolla como periodista y es también uno de los más inquisidores y críticos en las cuestiones futbolísticas, fue quien recibió el mayor castigo, siendo condenado a un destierro obligado del fútbol, que consistía en no tener contrato con ninguno de los clubes afiliados a la Federación.

Otro intento más  de dignificar al futbolista mexicano, estuvo encabezado por Javier “Vasco” Aguirre Onaindía. Meses antes de que comenzara el mundial de 1986, el Vasco y otros jugadores se acercaron a Albert, solicitándole los estatutos del sindicato anterior para actualizarlos y registrarlos ante las instancias pertinentes. Al final este intento no dio fruto alguno, pero hacia 1992, ante la implementación del Régimen de Transferencias (efectuado a partir de 1991), el mismo Vasco, acompañado ahora de Alfredo Tena Garduño (ya siendo futbolistas retirados), emprendieron acciones para contrarrestar las intenciones de los dueños, tanto de clubes como de jugadores, ya que iban a poder transferir futbolistas de un equipo a otro sin el consentimiento de los mismos (esto continúa hoy en día), y si hubiere una negativa, el futbolista se quedaría sin jugar por lo menos seis meses.  Fue como se creó entonces la Asociación de Futbolistas Profesionales (AFP), misma que logró agrupar a un buen número de futbolistas, debido a las simpatías y aptitudes de liderazgo de sus representantes, quienes lograron la implementación de nuevos lineamientos. Aunque cabe mencionar que nunca se resolvieron sus principales demandas, motivo por el cual muchos de los agremiados desertaron, para más tarde hacerlo también sus líderes y así se puso punto final a este intento.

 El ensayo más longevo, pero de igual forma que los anteriores, de desaparición prematura, fue encabezado por José María Huerta Carrasco, quien creó hacia 2004 la agrupación Futbolistas Agremiados de México. Ésta obtuvo su registro oficial ante las leyes mexicanas y además fue avalada por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (asociación de carácter mundial, que coordina a grupos sindicales de futbolistas). Se habla de que llegó a tener en sus filas a 685 miembros, y sin embargo hacia el año de 2007 sólo se  presentaron dos integrantes a una de sus asambleas, lo que comenzó a marcar el fin de esta entidad. Asimismo, paralelo a su creación, la Federación Mexicana de Fútbol integró a su organigrama la Comisión del Jugador, misma que desde su creación ha sido más que una pantomima, ya que sus hilos son movidos por los altos mandos de la misma Federación y se ha utilizado para aniquilar movimientos como los encabezados por Huerta Carrasco, que ante las intimidaciones han desaparecido.

3. Así pues, tanto la experiencia francesa como la mexicana generan admiración, pues ambos intentos lograron, en mayor o menor medida, por lo menos a tener conciencia sobre el trato de semi-esclavitud que se da a los jugadores de fútbol. Sin embargo, un caso que siempre será motivo de asombro y que nos debería generar un estímulo constante para defender los viejos valores de este deporte, es el de la Democracia Corinthiana y su principal ideólogo, Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira.

“Jugué los mundiales del 82 y 86 en una maravillosa selección, conocí el calcio en la Fiorentina, fui técnico, sigo siendo médico, escribo crónicas para un diario deportivo y poemas que ponemos en canciones con amigos músicos. Pero esa época fue la más exaltante de mi vida, dos años y medio que valen por cuarenta años de felicidad”.

De esta manera, Sócrates se expresó de la experiencia vivida en el club Corinthians y fue Adilson Monteiro, quien impulsó la democratización del fútbol en el club brasileiro.

Corrían los años setenta del diglo XX, y mientras Brasil sufría una reacia dictadura, Monteiro inspiró el rompimiento de esquemas y puso en práctica un sistema igualitario entre todos los integrantes del equipo paulista. Entre otras cosas, se cuenta que por ejemplo, el dinero recaudado como premio por victorias, anuncios televisivos o patrocinios, se repartía por igual entre jugadores, utileros, médicos, chóferes o encargados de limpieza. Fue por eso que la Democracia Corinthiana no fue bien recibida por los dirigentes. Pero ante la fortaleza que el movimiento representaba, no tenían otra alternativa más que adaptarse al modelo propuesto en colectividad. Así entonces, se llegó a un momento en el que se sometían a votación los horarios, los métodos y la intensidad de los entrenamientos, así como las nuevas contrataciones de jugadores e incluso de Director Técnico; las fechas o medios de transporte para los partidos de visitante de igual forma eran elegidos por mayoría. En los dos años y medio que duró la experiencia, el Corinthians fue campeón en dos ocasiones, y se sabe que durante las concentraciones los jugadores llevaban a sus familias e incluso se les podía ver fumando un cigarro o tomando una cerveza. Los detractores de este movimiento fueron los dirigentes o inversionistas del Corinthians, quienes siempre se mostraron recelosos de no obtener las ganancias acostumbradas y con frustración veían como su “riqueza” era repartida. Finalmente esta ala conservadora del club aprovechó la partida del Sócrates a la Fiorentina, para tomar las riendas del equipo y poner fin a este suceso sin precedentes, que siempre mantuvo un grito de guerra: “Ganar o perder, pero siempre en democracia”.

Tras estos tres grandes ejemplos, resulta inminente la relación que existe entre fútbol y política, enfocados a dignificar el papel del futbolista en un territorio que ha cedido ante los embates de un mundo capitalista. La lista puede engrosarse, y se podría mencionar el ejemplo de las huelgas que han paralizado al fútbol español, los lazos de amistad que han extendido equipos como el Rayo Vallecano a movimientos obreros, o incluso en Latinoamérica se ha dado el surgimiento de equipos a partir de sindicatos o agrupaciones políticas. Tal es el caso del club Chacarita Juniors de Buenos Aires, Argentina, que fue fundado un primero de mayo en un local de un partido socialista. Todo esto vinculado a movimientos de la izquierda política, pero también existe la otra parte, como el uso que hicieron del fútbol dictadores como Mussolini en Italia, Francisco Franco en España, el del régimen nazi o las inclinaciones políticas que se vivieron por la dictadura de Rafael Videla en el mundial de Argentina en 1978. Los ejemplos son vastos y confirman la relación perenne entre un fenómeno social como lo es el fútbol y ese mal necesario de la moral denominado política.

Fuentes:

1. http://www.jotdown.es/2013/02/cisma-en-el-rugby-football-o-el-nacimiento-de-un-deporte/

2.http://www.odioeternoalfutbolmoderno.com/2012/09/fergus-suter-el-primer-futbolista-profesional/

3. http://www.futbolrebelde.org/blog/?p=4119

4. http://www.sinembargo.mx/24-05-2013/622237

5.http://futbolrebelde.blogspot.mx/2011/12/socrates-democracia-corinthiana.html

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