Es Lo Cotidiano

GUÍA DE LECTURA

Miguel Ángel Asturias

Jaime Panqueva

Miguel Ángel Asturias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi primera referencia literaria de Guatemala la recibí a través de Miguel Ángel Asturias y la primera gran novela latinoamericana del dictador, El señor Presidente, una obra que sufrió más de una década de censura por parte de (podría decirse que es obvio) otro dictador, Jorge Ubico.

Escrita tras el largo periodo de autoritarismo y terror del dictador civil Manuel Estrada Cabrera, Asturias sólo pudo publicarla en México en el año de 1946 (dicen que la había terminado en el 33), como una edición privada, que pronto circuló en América Latina y en Europa, como una de las primeras grandes novelas avant el Boom.  En Francia obtuvo, en 1950, un premio que recién se había inventado, y que mucho después ganaría Fernando del Paso, el de mejor libro extranjero.

Al conversar con los guatemaltecos y escuchar su formal y correcto uso del castellano no desentona en absoluto con el estilo y versatilidad que Asturias muestra en su primera gran creación, la simbiosis entre la experiencia vital de un joven que recrea la patria de la que estuvo exiliado, el latido surreal aprehendido en París y herida social de una tierra saqueada por intereses extranjeros y ninguneada por sus correspondientes chalanes.

La omnipresencia del miedo y la consecuente oscuridad y violencia se alternan con personajes que buscan la luz a pesar de la evidente desesperanza. El mismo terror y violencia entre luces y sombras que ensangrentaría a este país una y otra vez a lo largo de todo el siglo XX, lleno de conflictos militares, golpes de estado y con dignos sucesores de Ubico o Estrada Cabrera, como Ríos Montt.

A cualquier lector actual de El señor Presidente no debe sorprenderle su vigencia o los ecos que pueda percibir de esta obra en las posteriores novelas del dictador latinoamericano.

Desde el país del Popol Vuh, que Asturias tradujo durante cuarenta años a nuestra lengua, que ahora encuentro más pacífico y muy acogedor, le invito a dar el primer paso en la lectura del primer narrador de lengua española en obtener el premio Nobel de Literatura.

Sí, para los amigos de las estadísticas, eso fue también Miguel Ángel Asturias.

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