Es lo Cotidiano

MEMeursault

Juan Carlos López Peña

Dibujo de Amaranta Caballero.
Dibujo de Amaranta Caballero.

Albert Camus escribe un libro sobre un sujeto que mata a un árabe en 1942. En esos tiempos el homicidio era algo reprobable. Apenas recientes los enfrentamientos armados, la humanidad quería olvidar el Holocausto, los fusilamientos, etc. Además, los árabes ni siquiera eran tomados como personas. En "El extranjero" se hace ver que son gente apática, peligrosa, casi animales, por así decirlo.

Han pasado 73 años de lo que narra "la guía moral e intelectual del existencialismo", como dice de la novela la servicial y dudosa Wikipedia. El mundo es un sitio donde se debe tener respeto por todos (aunque muchos no hagan por ganárselo). Sería interesante hacer un poco de imaginación para saber qué debería hacer un Meursault cualquiera, un sujeto alienado, al que todo le es indiferente, para llegar a consecuencias similares o tan atroces como en las que termina.

Primero que nada, creo que no podría ir por la vida diciendo lo que le diera la gana. Mucho menos a un árabe, que hasta una franquicia de Al Qaeda puede tener. Ni hablar de las mujeres, los homosexuales, los veganos, los protectores de animales, los discapacitados, los ancianos, las madres solteras y una larga lista. Tal vez el personaje de Camus hallaría esta sociedad tan remilgada que no podría hallar en quién descargar su mordacidad a gusto.

Un sujeto inteligente como Meursault se daría cuenta que ya de nada vale asesinar a alguien. No creo que le gustase convivir con la variedad de compañía que puede tener tras las rejas (por ejemplo, en un penal mexicano). Así que aprovecharía el culto a la autosatisfacción que son las redes sociales, y comenzaría con una cuenta en una, hasta llegar a tener una en las más populares.

Finalmente, nuestro ejercicio libérrimo nos haría notar que de nada vale convivir si no logras que tu fama se haga viral. Entre más gente sepa de tus opiniones y vea tus selfies será mejor. Así acabaría ocurriendo que tus mejores y más descarnadas opiniones deben llevar una imagen. Y apostaría por el meme como medio idóneo para exponer sus más brillantes ideas.

Obviamente ésta es una conclusión que no agradaría a Albert Camus, pero que él terminaría por aceptar. Además, tal vez le hiciera sentir más tranquilo que ha habido revoluciones gracias a las redes (hasta una "primavera árabe"; irónico). Así que podría ver a su Meursault "asesinando" la reputación de cualquier asiduo de twitter o facebook, e intentaría acabar con la sociedad despiadada en que vivimos, aunque ganándose unos buenos likes con ello. Y no estaría mal.

Juan Carlos López Peña. Leo por placer y disciplina. Ataco todo por sistema. Odio el fútbol. El resto me es indiferente

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