miércoles. 28.09.2022
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GUÍA DE LECTURA

El club de los perdedores, de Lorena Amkie

El club de los perdedores, de Lorena Amkie

Siempre me ha molestado la palabra bullying. En México, la empleamos a diario como si nuestra lengua no fuera capaz de cristalizar un vocablo para definir la violencia infantil y juvenil. En España y Colombia se usa el término matoneo, a mi modo de ver mucho más directo porque relaciona a la violencia con el matón, o bravucón, y a la vez invoca a la muerte, ya sea como alusión social o directamente como interrupción de la vida. Recuerdo que, cuando era joven, en el colegio se le llamaba montador al matón, a sus víctimas se las estaban montando. Término gráfico, castizo, versátil y, a mi modo de ver, preciso, que tenía variantes como “no me la monten”, “hay que montársela” o “deje la montadera”. Cuando escucho bullying no puedo dejar de asociarlo con el bulín de los argentinos.

No sobra decir que en mi época escolar, la montadera carecía de la atención (¿o debería decir sólo difusión?) que recibe en estos días. Sin embargo, su huella es visible en la literatura de algunos contemporáneos como Santiago Gamboa, Vida feliz de un joven llamado Esteban, o Fadanelli, Educar a los topos, por sólo mencionar un par de ejemplos que me llegan a la mente, siendo éstas, novelas concebidas para un público adulto por sus autores y distribuidores.

Hago este largo paréntesis, porque como padre de dos jóvenes escolares, me alegró encontrar una novela de la escritora Lorena Amkie, El club de los perdedores (Planeta, 2015), que se hace pasar como una novela de esa categoría malhadada que llaman superación personal, pero es mucho más que eso. Como novela para jóvenes, les permite encontrarse con su forma de hablar y de relacionarse a través de muchos de sus referentes culturales. Su protagonista y narradora es una encantadora pelirroja que se reinventa a través de un blog que da título al libro. A través de él puede articular nuevas alternativas de convivencia para los descastados, los losers, y canalizar su crítica al mundo adulto que refleja en sus hijos sus terribles carencias. Amkie ha plasmado de una forma muy inteligente la cotidianeidad del lenguaje, los sentimientos, la electrónica dominante y las brechas generacionales. En su Club se alternan con un ritmo seductor momentos dramáticos, no olvidemos que el matoneo puede empujar al suicidio, con escenas hilarantes, algunas de ellas con humor muy negro. El club de los perdedores no es sólo para público adolescente, es también, para aquellos padres que hace mucho perdieron de vista a sus hijos, un excelente punto de encuentro.

Para los jóvenes de Irapuato la buena noticia: Lorena Amkie estará de visita en la ciudad el jueves 8 de octubre y hará dos presentaciones. Una en Casa de la Cultura del Centro a las 4:30 pm y otra en Plaza Cibeles a las 6:00 pm. Aprovechen para conocerla y tomarse un selfie o llevarse su autógrafo.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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