Es Lo Cotidiano

POESÍA

Sin título


Aunque no sigo la luz, he muerto y lo contrario varias veces. Los sueños son un largo cabo suelto, un nido de leche agria que revuelca la lengua sobre sí misma y así mata. Soy un gato de tres pies o una mesa surrealista. Un gato de bigotes atrofiados (fado oscuro e inagotable). La belleza convulsiva no es más que un camión de pasajeros rodando sobre mi pasta trasera. La Marquesa es un travesti que salió por cigarros y un paquetito de Whiskas a las 5:17. Aunque no la sigo, he muerto y lo contrario. Muero en su casa abierta donde a luz tira en todas direcciones. Lo contrario es seguirla y atraparla. Nunca hay suficiente fiereza. La luz no teme. No hay un frasco satisfactoriamente peligroso para contenerla. Los gatos, sí, los gatos desnudos la seguimos y atrapamos rayos láser como a moscas. Al diablo con mi disfraz de animalia. Al diablo con mi cojín de angora. Somos tan rápidos como el estornudo de un planeta, sentimos la arcada de la galaxia. La luz es nuestra presa, la hemos visto y la tenemos en la mira. Ella lo sabe. Pasa chirriando como una rata jugosa, como un faisán en la configuración más nítida del hambre. Duele no alcanzarla, duele saber que sigue ahí, detrás de la ventana, sobre el sillón o en la cima del refri madurando vegetales, alimentando cloroplastos como a pollos, acedando mis croquetas. Alguien tiene que pagar por esto, yo ya he pagado ocho veces. Vendrá una más y tal vez llegue la muerte como un gatito a acurrucarse y no como el dragón furioso que me revienta en las azoteas durante el invierno. Sé que no hay salida y no pienso voltear atrás. Voltear es de hombres y yo soy un gato. Los hombres son injustos con los gatos porque la curiosidad mató a Orfeo. Sé que moriré una vez más. Sin contrario. Pero hoy, Nepeta Catarea, has perdido.

***

Xitlalitl Rodríguez Mendoza (Guadalajara, Jalisco, 1982). Es poeta y editora. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara. Es autora de los libros de poesía Polvo lugar (La Zonámbula), Datsun (Punto de Partida, UNAM), Catnip (Col. La Ceibita, Tierra Adentro) y Apache y otros poemas de vehículos autoimpulsados (Mono, Conaculta). Ha sido becaria del Fonca y obtuvo el Premio Nacional de Poesía Ignacio Manuel Altamirano 2015 por su libro Jaws [Tiburón] recientemente publicado en coedición por Mantis Editores y Conaculta. Actualmente es editora de la versión impresa de la revista Vice México.

Comentarios