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GUÍA DE LECTURA

El diablo no existe, de Rogelio Flores

Jaime Panqueva

El diablo no existe, de Rogelio Flores


Aún traigo la sonrisa en los labios y el regusto que nos deja un trago de buen mezcal; terminé de leer hace algunas horas el tercer libro de cuentos de Rogelio Flores, El diablo no existe. Hace tres años, recuerdo, en este espacio comenté su libro previo, Rocanrol suicida  y confirmo, con su más reciente ejemplar, que se mantiene fiel a su estilo, la narración directa, sin rebusques, que abraza al lector para contarle historias que oscilan entre lo fantástico, lo crudo o sórdido.

El texto está generosamente aderezado con guiños a sus grandes maestros, como Fante y Chandler, con ese David Manzini que se instala en Los Ángeles y símiles como: “Los objetos esparcidos en su superficie... parecían pantaletas y los girones de ropa de la víctima de un delito sexual recién cometido.” O también a García Márquez, “el niño lobo que antes tenían metido en una jaula, advirtiendo que estaba así por desobedecer a sus papás”, y de paso lo bautiza Tomás Arcadio. También reciben lo suyo Kafka, Irving y hasta Eurípides, con una reelaboración de su Medea, en el cuento El cabrito de Oro (parece que así le dicen al vellocino en Sinaloa...).

Pero Flores no sólo se ocupa de las letras de los demás. Uno de sus relatos, Cáscaras de naranja y algunas moscas, es una reelaboración del texto publicado previamente en la Ficticia de Marcial Fernández bajo el nombre de Moscas como balas. Su nueva versión, más extensa, mejora la calidad del primer relato.

Vale la pena decir también aquí que Flores es un extraordinario tejedor de la cultura under y un melómano que provee a cada relato con un tema musical o soundtrack propio. Lo hizo desde su primer libro de relatos Adiós princesa y se mantiene en esta línea. Se echa de menos, pues aparece en sus anteriores ediciones, un relato con ese extraordinario personaje, Ramiro Mendizábal, sádico periodista de mil caras. Ojalá regrese en un siguiente ejemplar.

Impreso por Casa Editorial Abismos, otra de las valientes editoriales independientes de México, fundada por Siddharta Ochoa, lo encontré en la FIL de Guadalajara, pero se consigue también en librerías nacionales, a través de Amazon o haciendo contacto directamente con el editor en Facebook o en su blog.

¡Salud!

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

  

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