Es lo Cotidiano

Cementerio de la Soledad [Fragmento]

Dante Alejandro Velázquez

Cementerio de la Soledad [Fragmento]



Y vino la luz con sus filos de ámbar sobre la tapia.
El borde del día, relampagueante, con el ansia
de abrazar el mármol, aún tiritando de rocío /
las hojas palpándose en festejo con la luz,
haciendo una danza en los copeteados jardines.

Los versos no arrancan a hora temprana
el camión del gas en fuga / las barrenderas acicalando sus banquetas.

Y el panteón adentro, con su amasijo de poliedros
Y los pájaros en plena bulla. Y la marea de azhares que no ha dormido.

Es la pura vida, replegando sus tristezas a otro rumbo
librános del mal, de la falsa vida
en el día de todos los santos
cayendo de bruces sobre nuestro lomo de jornaleros
para hacer del día un festín.
 


●●

Cuando se está abajo nada hay por hacer
No cae la tierra, sino los años
empujándose unos con otros sobre el lomo del féretro

Al golpe sordo se quiebran los alientos
las horas que se perdieron en el dominó o en la sala de cine
los ratos improbables del amor y la juventud
se despeñan los nombres / las cosas / los abrazos
en un dos por tres.

Cuando se viene abajo la vida, la muerte eleva un espiral
Impera sobre el jardín de esta casa
y algún sollozo enciende el presagio de despedida

Aquí no caben los indolentes ni los que se exaltan ante la tumba
Los plañideros que perturban, quienes se lanzan a la fosa
buscando un nosequé /
Aquí es la hora de romper modales
como en un juego de naipes que se ha perdido
o en el trono a medias del game over.

Barrer la nueva casa con los ojos quietos
basta cuando se es el único de regreso al polvo
/ el escenario no importa ni las “buenas noches”
Nada pueden hacer ya las despedidas y sus congojos
las tristes / las ansiosas
las que demandaban otras horas de hospital
o una asamblea familiar en el corredor /
Las despedidas de fanfarrones y bragados
aquellas enmieladas / las del pariente doblecara
las del protocolo, suavecitas  y de lado
las despedidas largas con el retrato al pecho
Y las peores: esas que nunca se hicieron.

***

Dante Alejandro Velázquez (Lagos de Moreno, 1973). Arquitecto, editor de la revista Papalotzi. Autor de los libros Púrpura (2005), Lagos de Moreno (2007), La ciudad del rosal (2008), La tentación (2009) y Última luz (2015). Compilador de Un canto me demanda. Memoria de poesía laguense (2011), Espiral viajero (2013) y el CD poético Bosque de silencios (2013). Incluido en Memorias del Primer Congreso de Contracultura (2004), Poesía Viva de Jalisco (2004), Cincuentenario de Pedro Páramo (2005), Anuario de poesía mexicana 2005, Mariposario (2007), La escritura y el deseo (2009), Mapa poético de México (2008), Siberia (2010), 101 Poetas 101 Pintores (2010), La otra antología (2010), Rotonda de papel (2012) y El microcuento en el lenguaje radiofónico (2012).

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