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22:28h. Martes, 16 de julio de 2019

Veo la maleta vacía

Leticia Cortés

Y es tan imposible guardar la ropa y cerrarlo todo.
Olvidarme de la garúa.
Mantenerme en calma.
Arrebato a la distancia los tiempos que fueron nuestros
el árbol que nace de mi torso que ha sido tocado por ti.
Me es tan imposible dormir garuando.
Dormir en la lluvia de tu nombre.
En el cráneo que se quiebra cuando suceden tus ojos en mis manos.
Cuando surge en mi lengua el drama de verte escondido en mi saliva.
Hábito casi desconocido que quisiera tener
por enfadarme de tus abrazos y tus visitas.
De las lágrimas tangibles en el asfalto y la música de lana.
Hablo a mis paredes de ti y de tu nombre.
Tras la cortina blanca grito de ti y de tu nombre.
Mi soledad no está habitada por bosques y timbres de correo.
Sino por lluvia clandestina-casi imperceptible de Lima
y sus rostros.
De la lluvia que esparcía inmensidades de vacío frente al mar.
Del reino-bruma de cuerpos desplomados en arrecifes cristalinos.
Me veo envuelta en fango de sueños.
No tengo maquillaje en las palabras
Ni mi rostro tiene versos cifrados.
La sombra de los pájaros ya no es sombra.
Es arena triturada
que ya no me pertenece porque se han quedado contigo y con tu nombre.
Me pregunto qué te preguntas de mí.
Y sí.
Me quedo callada.
Miro la maleta vacía y deshecha.
Es tan imposible guardar la ropa y cerrarlo todo.
Olvidarme de la garúa que arroja tu nombre en mi cuerpo.

***

Leticia Cortés (Guadalajara. 1980). Poeta y promotora cultural. Becaria del PECDA con su proyecto Aeropuertos (2006). Ha publicado los poemarios Lámparas de sueño (2006), De tu ausencia y mis pérdidas (2012) y Habitar la muerte (2016).

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