La vagina de la flor se llama estigma

Nancy Cedillo

La vagina de la flor se llama estigma

No somos un cuerpo femenino masculino
dibujado sin genitales para no ofender a nadie.
Quién te dio permiso de cruzar la puerta,
ni aunque hubieras tocado,
porque estoy fingiendo que no te oigo,
me finjo sorda. Y paso a tu lado,
como si ninguno de nosotros existiera.
Me finjo muerta, para no escuchar
las partes de mí que quiere tocar tu lengua.
Hay un silencio, de pronto,
y todos se ríen de lo que digo
porque el acoso es una cosa muy graciosa ja-ja-ja
pero es un piropo nomás, no te enojes cariñito,
¿no serás lesbiana, verdad?
La vagina de la flor se llama estigma

No somos un cuerpo femenino masculino
dibujado sin genitales para no ofender a nadie.
Quién te dio permiso de cruzar la puerta,
ni aunque hubieras tocado,
porque estoy fingiendo que no te oigo,
me finjo sorda. Y paso a tu lado,
como si ninguno de nosotros existiera.
Me finjo muerta, para no escuchar
las partes de mí que quiere tocar tu lengua.
Hay un silencio, de pronto,
y todos se ríen de lo que digo
porque el acoso es una cosa muy graciosa ja-ja-ja
pero es un piropo nomás, no te enojes cariñito,
¿no serás lesbiana, verdad?

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Nancy Gloriela Cedillo Zamora (1991) egresada de la Licenciatura en Humanidades con orientación en Letras de la UdG, Cu Lagos. Ha publicado en la sección cultural del diario cibernético Es lo Cotidiano. Forma parte de la primera edición del proyecto Vía Literaria, gestionado por el movimiento Por favor, lea poesía. Formó parte del Consejo Editorial de la revista Los idus de marzo. Antologada en Pieza de paso, (2015). 

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