Es lo Cotidiano

De la puerta del destino. Canto en memoria de Willys (a.k.a. Hodor)

Andrés Baldíos

[Advertencia: Game of Thrones SPOILER ALERT! Quien entendió, entendió. No digan que no lo advertimos.]

 

 

De la puerta del destino. Canto en memoria de Willys (a.k.a. Hodor)

«And death shall be no more, death thou shalt die.»

-John Donne

¡Detén la puerta, personaje ficticio! ¡Vuélvete real!
¡Transfórmate en la aspiración de los ídolos inmortales!

Arrebátanos la respiración, corta nuestro aliento
y manifiéstalo en lágrimas, danos el mayor de los motivos
para verter nuestras expectativas en la peor de las realidades.

Detén la puerta, profundo amigo.
Has dejado de ser una ficción.

Alza tus cejas con la curva del dolor
y tensa los músculos con la entrega de los aliados,
y contempla con la ternura de un niño aterrado
cómo clausuras el fervor de tu misión.

¡No dejes que se caiga esa puerta!
Puerta de piedra, insuficiente, dependiente
de tu arribo preciso en el momento correcto.

Abre tu boca de tanto esfuerzo, no gemirás de dolor,
apenas y exhalarás el alivio de tu verdad,
tu gran fuerza afronta, silente, el final de tu camino.

Seca tus labios con la nieve, deja que el frío
amortigüe la fatalidad a tus espaldas.

Contempla el horizonte violento y nebuloso
que da hacia la esperanza de los que amas.

Deja que ellos se pierdan entre la vida
que ahora es tu tiempo de adentrarte a la eternidad.

Oprime los dientes, arruga tu naricita,
que tu barba oscile con sutil escalofrío.
¡Resiste, amigo! ¡Dame tiempo para afrontar tu pérdida!

Resiste con esa certeza de los sabios.
Resiste con el furor de los nobles.
Resiste con el peso de tu destino.
Resiste como el amigo para todos los tiempos.

Me quebranta la vida misma el verte
atormentado en tu hora final de victoria.

Algo comienzo a perder al verte
entregado al cometido de tu dignidad.

Alza las cejas y guarda un último aliento
para rasgar nuestro hálito en mil pedazos.

Aguanta un poco más el zarpazo de los muertos
y brinda camino a quienes les depara la vida.

Dales la vida, amigo,
amigo para todos los tiempos.


Danos uno de los grandes momentos
en la historia de la humanidad.

No tiembles de miedo, ya no falta mucho.

Portaste el nombre de la causa y consecuencia
acorde al milagro que fue tu existencia.

Respira hondo, ya no se divisan las siluetas
de tus amigos en la nieve escandalosa.

Ahora la ventisca emana salvación.
Ya se alejan de la muerte,
se van hacia el bien mayor.

Tu propia nobleza te ha arrebatado el futuro.
Dedico ahora el mío a labrar tu sonrisa
entre las espesuras de este humilde canto.

Héroe perdido entre la tragedia de la nieve.
Oso humano rugiendo la terneza de su alias.
Digno entre los dignos de la memoria eterna.
Osado protector de legados y guerreros.
Resuelta está tu historia y develado tu misterio.

Ya se han ido, amigo. Salvados gracias a ti.
Descansa tus heridas, suspira tus alivios…

Ya puedes soltar esa puerta.

***

Andrés Baldíos es escritor. Los primeros peldaños son peligrosos, su hasta ahora primer libro de cuentos, fue editado en 2012 por San Roque.

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