Domingo. 22.09.2019
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Los Cheyenes. Barcelona 1966 [II]

Javier Morales i García

Los Cheyenes. Barcelona 1966 [II]

La verdad es que Los Cheyenes tocan muchísimo en directo. Más de 120 veces en Cataluña y, de vez en cuando, en el resto de la Península. Lo máximo que llegan a cobrar son 40,000 pesetas por concierto. Reúnen para comprarse un buen equipo y tocan a todo volumen, incluso alguna vez rompen unas vidrieras cerca del escenario. Sus actuaciones suelen durar unos tres cuartos de hora y, aparte del material propio, tocan versiones de los Stones, que es su grupo favorito -¡a veces sus discos enteros!- pero también canciones de Beatles, Kinks, Pretty Things, Dave Clark Five, Who, Byrds y otros. Si el público es joven y con aquel volumen tan fuerte, llega a haber momentos de mucho entusiasmo y rompen las sillas de la sala para poder bailar, o queman una papelera o un banco... pero todo es muy inocente, simplón, como una gamberrada.

Los problemas de Los Cheyenes se hacen reales en las fiestas mayores de los pueblos. Su recién empezada popularidad les ha hecho famosos, sobre todo, por los pelos largos. Así que les contratan para tocar. Es un público mayor: matrimonios, pueblerinos y demás que esperan los típicos pasodobles y demás piezas clásicas de la charanga nacional. Y allí están Los Cheyenes, con los Stones como bandera... "Maricones, cortaos el pelo", "Melenudos", "Degeneraos", "Hijos de puta", "Rojos"... ¡les gritan de todo! Pero Los Cheyenes no son el típico grupo y se defienden, contestan los insultos desde el escenario y hacen cortes de manga, aparte de que los pies de los micrófonos son unos bates de béisbol perfectos para darle a las botellas que les tiran. En más de una vez que se llegan a defender a guitarrazos. Entonces viene la Guardia Civil y la pelea acaba. Termina la actuación, les pagan... o no, y Los Cheyenes se van.

Hay anécdotas aún más salvajes, como cuando Joselín entra en una cafetería de La Ramblas a tomarse una cerveza y no se la quieren servir por la pinta que llevaba. Joselín saca una cadena de su pantalón y rompe las puertas del local que son de cristal. Punks de los 60 en España. Así son Los Cheyenes, conformados por:

Roberto Vercher: voz y guitarra solista.

Josep María Garcés: voz y guitarra rítmica.

Josep Vercher: voz y guitarra baja.

Ramón Manel Colom: voz y batería.

En noviembre de 1965 sale el segundo E.P. para la RCA y ya la portada lo dice todo. Esas fotos de J.M. García son impagables... ¡y en el texto de la contraportada se atreven a llamarles "conjunto ye-yé”! ¡Otro impacto de Los Cheyennes! En la cara A del vinilo suena el “Conoces el Final”, tema propio compuesto por el dúo Robert Vercher y Josep Garcés, todos unos compositores de buenas canciones de beat, dos minutos y cinco segundos de R&B con buenas guitarras, esas paradas y geniales coros. Musicalmente es un tema perfecto, redondo.

Le sigue “Y Olvídame”, una versión del “You Know He Did” de Los Hollies; tres acordes instantáneos y una gran batería de Ramón, armonías vocales y guitarrazos. Otros dos minutos maravillosos y los Cheyenes hablándoles a las chicas, odiándolas y amándolas. La mayoría de ellas suele asustarse por las melenas y su manera de vestir... pero ellos, a pesar de todo, son unos chicos con sentimientos nobles.

En la cara B de ese E.P. estaba otra canción de Jorge Domingo, el compositor que les colocó la RCA, pero que les escribe canciones que les gustan como esta, “Devuélveme el corazón”, que recuerda muchísimo a los Pretty Things con ese riff salvaje de guitarra y voces conjuntadas, excitante y con ritmo. Otro 10.

Otra vez el material original se guarda para la última canción, que se llama “¿Por qué te fuiste?” de Vercher-Garcés: una joya psicodélica, fascinante, melancólica y desgarradora. Robert la escribió basándose en una experiencia personal. Una extraña balada psicótica que habla de la desesperación de un joven que ve morir a su novia en sus brazos. Me recuerda a ciertos temas de los Downliners Sect y quizás sea su obra maestra. 2 minutos y 48 segundos de experimentación inédita para esos días y que entraría perfectamente en cualquier recopilación de los Pebbles o Nuggets. Pero no. Son Los Cheyenes... y esa coda final con las frase... "Sus ojos con su triste mirar, nunca la olvidaré... ¿Por qué te fuiste tú?" ¡Tremendos!

En 1966, Los Cheyenes ya son uno de los mejores grupos a nivel nacional, pero si no contamos a sus amigos y a sus fans, el resto de la sociedad española sigue mirándoles mal por su look y sus ideas. Allá donde van tienen problemas con cierto público y la policía. Les detienen y la casa de discos paga la fianza, cada vez. Siguen dando miedo a mucha gente y a diferentes niveles. A pesar de todo, 1966 es su mejor año, por lo menos en su ciudad, Barcelona. Surgen grupos por todos lados y la gente joven se mueve. En las discotecas del momento solo se escucha música en directo, no se han implantado aún los equipos de música, tampoco los DJ's de club nocturno.

Todos los grupos quieren tocar en vivo. Uno de los dos clubs más importantes es El Pinar, que está en su barrio, El Poble Sec. Tocar allí y triunfar es el signo inequívoco de que el grupo es importante. El público del barrio que asiste era capaz (y así lo hace) de parar el concierto y echar al grupo de mala manera. Los Cheyenes, jugando en casa, triunfan allí varias veces y sus conciertos son de los más esperados. Aún serán recordados en 2016.

El otro club es el Tokyo, situado en la Gran Vía. Tiene dos grandes pistas de baile con escenario incluido y pueden tocar dos grupos a la misma vez, intercambiando canciones. Cada noche se pueden ver a varias bandas... hasta cuatro. Otros locales famosos son el Doble Cero (el agente Secreto… ¿o el tipo de hachís?) y el ya nombrado San Carlos Club, donde tocaron y triunfaron por primera vez.

El grupo español favorito de Los Cheyenes es Los Nova, banda de Barcelona que hace blues y que no llega a grabar nada, que yo sepa. También tienen una especie de competencia amistosa con los Salvajes, con los que llegaron a compartir local de ensayo. A la hora de los conciertos, hay cierto pique entre las bandas. Por lo menos en aquel momento, Los Cheyenes ganan la batalla del purismo salvaje... pero sus verdaderos enemigos son grupos como Los Sirex o Los Mustang, a los que consideran unos horteras, unos blandos al servicio del sistema con aquella música melódica que les pone de mala hostia. A estas alturas de la película ya deberías saber quién se hizo más famoso con su maldita escoba y sus versiones de Los Beatles y con esas malditas galas nostálgicas... Vale, vale... siendo justos, también estos grupos, cuando se zafan de la corrección política, graban cosas interesantes, sin duda. Comparados con ellos, Los Cheyenes editan un número reducido de grabaciones, teniendo en cuenta que en esos momentos el negocio musical en España funciona bastante bien. Ya puedes imaginar las razones…

C O N T I N U A R Á

 

Ir a Los Cheyenes. Barcelona 1966 [I]

 

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Javier Morales i García (Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse en ecos-de-sociedad.blogspot.com.es. Es obseso de la música y el cine.

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