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01:20h. Sábado, 25 de Mayo de 2019

Las exposiciones de 2016

Gabriela Mosqueda


En los primeros días de abril de 2016 se publicó mi columna inaugural de una serie con la que he intentado darle sentido y orientación a mi pasión desmedida por visitar exposiciones, cosa rara por donde se vea. Ahora que finaliza el año no sabría decir a bien si lo he logrado, lo que sí sé es que cada vez la tarea se vuelve más y más grata.

Hace poco escribí acerca de la intención y la disciplina de ir constantemente a visitar exposiciones en museos, galerías, espacios públicos; del sentido y la exploración personal y es que este año me llegué a cuestionar seriamente si de verdad valía la pena dedicar tanto tiempo y tanto esfuerzo a "la cultura"; vaya, lo que sentimos todos pronto o tarde cuando somos conscientes de lo poco que se suele recibir a cambio de lo mucho que hay qué invertir intelectual y hasta sentimentalmente a cualquier proyecto. Todos lo sabemos, es un gaje del oficio, pero uno que pesa, que te obliga a sentarte y a evaluar.

Como parte de mi proceso de cuestionamiento me enfrasqué también en evidenciar el poco reconocimiento que se puede recibir al trabajo ya hecho: una contienda personal, ciertamente, pero también una reflexión seria sobre la función de la curaduría, el canibalismo y la poca ética profesional que imperan en un cada vez más triste mundo laboral en el que está incluido el mundillo de la cultura.

Finalmente, este año vi exposiciones fantásticas. De algunas aprendí mucho y salí del museo sintiendo una gran satisfacción, otras me hicieron llorar y reflexionar y otras simplemente fueron divertidas. Lo que comenzó como un ejercicio autoimpuesto, el de escribir, logró convertirse en los últimos seis meses en la tarea principal de todos mis días, que ahora son mucho más felices por ello.

Debo agradecer que el año terminó y sigo entera. La verdad, no me queda más que esperar que las exposiciones de 2017 sean de esas memorables: exposiciones que hacen reír, llorar y reflexionar.

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Gabriela Mosqueda
(León, Guanajuato, 1986) es licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana León con Maestría en Museografía y Gestión de Exposiciones por el Instituto Superior de Arte de Madrid, España. Ha colaborado en museos estatales y federales, galerías y colecciones privadas, así como publicaciones de arte y diseño en Guanajuato y la Ciudad de México, donde actualmente vive y trabaja.

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