Miércoles. 23.10.2019
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The Leaves are happening!!! [I]

Javier Morales i García

The Leaves are happening!!! [I]


Sucedió entre la primavera y el verano de 1963 en California, en un instituto llamado San Fernando Valley State de Northridge; más concretamente, en la fraternidad Sigma Pi Beta. Jim Pons era un estudiante aburrido de segundo año y que había llegado allí después de aprobar el High School. Hasta ese momento no se había interesado por la música y en su familia no había ningún músico ni nadie metido en ese negocio. Pons sí que estaba enamorado del rock’n’roll y había crecido escuchando a Little Richard, Fats Domino, Jerry Lee Lewis y a Elvis.

En aquellos días las estrellas eran los solistas: profesionales, inalcanzables, grandes. Un compañero de fraternidad era DJ en una radio de instituto y un día le enseñó un single de una banda inglesa llamada The Beatles. Aquello de cuatro tíos tocando diferentes instrumentos le pareció genial... ¡Cantando y haciendo música juntos! ¡Y AQUELLAS PINTAS! Jim Pons se convirtió en uno más de los miles de fans que compró y oyó sus discos con pasión y que estaba pendiente de sus actuaciones.

Como director social de la fraternidad, Pons se encargaba del entretenimiento en las fiestas. Era emocionante estar cerca de los grupos que actuaban en los guateques. Se dio cuenta de que se podía hacer música y no era tan complicado. El problema era que él no sabía tocar, aunque se sabía las notas por las clases de solfeo. Tampoco conocía a nadie en su círculo que tocase. Pero si aquellos chicos ingleses podían... ¿por qué no? Reunió a algunos amigos amantes de la música como él, otros hermanos de fraternidad universitaria, y si no sabían tocar que por lo menos tuviesen una pinta cool.

Morales, Javier - The Leaves are happening I

Era el principio.

Un golpe de suerte llegó en forma de accidente de coche; con una denuncia por medio, Pons gana el juicio y 1,000 dólares. Eso era más dinero del que había tenido jamás. Así que, definitivamente, podía juntar a algunos amigos y él compraría los instrumentos necesarios. A partir de ese momento, todo lo que tenía en la cabeza era formar una banda como las que él contrataba para las fiestas de su fraternidad.

Robert Lee Reiner era uno de los nuevos en Sigma Pi Beta. Pons y él solían ir juntos a clubs locales y disfrutar de las actuaciones, así que fue el primero en apuntarse.

Jimmy Curran, el batería, fue otro en entrar porque la idea le pareció fantástica. El núcleo de la banda ya era toda una realidad.

El cuarto miembro llegó de fuera de la universidad ya que había que buscar a alguien que tocase de verdad. Incluso estaban dispuestos a aprender de él. Bill Rinehart era un surfero amigo de Robert Lee Reiner, tocaba la guitarra desde hacía seis meses en el Pierce College y podía hacer algún solo. Tenía mucho más nivel que los demás pero no dudó en apuntarse y así dar un poco de credibilidad a la banda. Rinehart se sabía varias canciones y las compartió con los demás. Ya podían empezar los ensayos.

Un primer repertorio se basó en temas instrumentales de surf, las típicas versiones de The Beatles, alguna versión de clásicos del blues que hacían The Rolling Stones y las típicas “Twist and Shout” o “Louie, Louie”. Muchos de los éxitos del momento eran temas de tres acordes, así que nos le fue difícil ponerse en marcha.

Pasaron varios meses y los ensayos se sucedían los fines de semana. Jim Pons empezó a buscar un sitio donde tocar, uno seguro donde no tuviesen problemas. En la fraternidad Sigma Pi Beta les estaban esperando con los brazos abiertos. ¡Tocarían gratis en la próxima Toga Party!

El 25 de julio de 1964 dieron su primer concierto... algo así como un ensayo delante de un montón de conocidos y amigos que no pararon de animarlos y jalearlos.

Jim Pons había pensado en un nombre para aquellas primeras actuaciones. Eran The Rockwells.

El segundo concierto fue en la boda de otro hermano de fraternidad y aquella fue la primera vez que les pagaron. La lista de canciones que solían tocar eran los típicos clásicos surferos o R & B como “Let's Go Trippin’”, “Mr. Moto”, “Moondog”, “Rumble”, “What I'd Say”, “Honky Tonk”, “Little Latin Lupe Lu” y una larga lista de canciones muy conocidas. Lo más importante era la diversión y el público tampoco esperaba nada especial. Solo había que mejorar día a día y dar pequeños pasos.

Llevaban seis meses juntos y habían ensayado unas doce veces. En otoño, The Rockwells eran conocidos en todas las fraternidades.

Uno de los héroes musicales de Pons era Jerry Lee Lewis. Aún no había llegado del todo la Invasión Británica y como Pons seguía siendo el director social de la Sigma Pi Beta, su labor era organizar diferentes actos para la recaudación de dinero para viajes de fin de curso y otros gastos. Bailes, coloquios, concursos de pasteles... y, por supuesto, conciertos.

Se le presentó la oportunidad de contratar a Jerry Lee y puso a The Rockwells como los teloneros. Aquella actuación fue en el Devonshire Downs y estaba llenísimo de estudiantes. Fue su mejor actuación hasta la fecha y el maestro de ceremonias, Bob Eubanks, habló muy bien de aquel nuevo grupo y en una conversación con Pons y los demás, les animó a seguir por ese camino. En cualquier caso, lo mejor de la noche fue ver la actuación de Jerry Lee Lewis aporreando su piano y con unos músicos buenísimos, incluso luego se fumaron unos cigarros juntos detrás del escenario. Todo un personaje…

C O N T I N U A R Á

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Javier Morales i García
(Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse en ecos-de-sociedad.blogspot.com.es. Es obseso de la música y el cine.

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