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16:27h. Martes, 18 de Diciembre de 2018

Poesía

Espirales

Leonardo Biente

Cruza la calle en luz verde de acera a acera.
El frío no le sienta bien: ni combina con los espirales de su cabello
ni con el color cálido de sus ojos. Extraña lo que fue,
no mucho tiempo atrás, en algún otro lugar,
y extraña también el presente que se le va de las manos
– creadoras siempre,
cubiertas con guantes negros para que no se destruyan.

Las tiendas en Sainte Catherine no le interesan mucho, en realidad.
Prefiere sentarse frente a una taza de café y
dejarlo enfriar en la conversación. Pero la taza es la que habla:
ella escucha y la deja hablar. Luego la besa, quedándose con todo,
dejando nada.

Prende fuego a las sábanas para no dejar pasar nada;
las palabras son sus amigas a quienes cuenta su vida. Las guarda
en un ánfora pero no vacila al dejarlas salir. Casi nadie la escucha
aunque todos la oyen, nadie puede evitarla.

Hay un mendigo en Sainte Catherine pidiendo monedas
a todo el que pasa. Ella recoge una moneda del piso, casi hecha hielo,
y la ofrece al hombre, que tiembla de frío, de vergüenza y hambre.
El hombre ve la moneda, la rechaza porque está un poco sucia.
Agita su mano y ella no se mueve. Su mirada confundida
entona un blues monocorde e incluso algo desafinado,
pero el hombre ya es insensible. Tantos, pero tan pocos ojos que lo ven
y no lo ven a diario.

Desde siempre ha estado ahí y hasta siempre lo estará.
Como los espirales que nunca quiere regalarme.

***
Leonardo Biente
es escritor y poeta. También es empleado de día.

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