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07:18h. Domingo, 18 de Noviembre de 2018

Música para panteras: historias del Modern Jazz

Javier Morales i García


"Se movía como una pantera negra en la frondosidad selvática, pero solo era un Mod en la pista de baile, agitándose con locura mientras sonaban unas notas de aquella canción de Lou Donaldson."
Hablar de las vanguardias de cualquier arte siempre me ha parecido un poco rollo, sobre todo si se utiliza ese lenguaje tan rimbombante. Intentaré llevar este artículo a la susodicha pista de baile, aunque puede que alguna vez se me escape alguna palabra más técnica de lo adecuado. Hablar de la vanguardia del Jazz es imposible ya que esta música tan personal genera tantas vanguardias como músicos la componen.

En gran parte del Jazz que se hacía a finales de los 50 se notaba algo común: el respeto por ciertas tradiciones... Pero no era lo mismo que los jazzmen negros tuvieran unas tradiciones y los jazzmen blancos tuvieran otras. Entre los negros había quien no se conformaba con elaborar lo que mandaba la tradición y se olvidaba de las viejas reglas, adentrándose cada uno en los nuevos caminos, las nuevas cosas, los nuevos sonidos. En efecto, el Jazz estaba viviendo una convulsión mientras se cambiaba de década de los 50 a los 60.

Charlie Mingus fue quizás el primero en dar ese paso hacia el futuro. También estaban John Coltrane, Ornette Coleman y Cecil Taylor entre otros. Experimentando nuevas formas y estructuras que dejaban sin respuesta a muchos, y alucinados y sonriendo a otros. Al mismo tiempo, todo el movimiento Hard Bop aún influido por la tradición del Blues, iba mutando hacia el jazz teñido de soul y de r&b, con saxos, órganos y pianos tomando lugar predominante. No puedo quitarme de la cabeza la cara de un Coleman Hawkins, gran jazzman, extrañado, oyendo tocar a Thelonious Monk y preguntándose: ¿pero... esto qué es? Modern Jazz, Sr. Hawkins. Y sí... esas notas supuestamente desafinadas eran pulsadas adrede por ese genial Sr. Monk. Artista único.

Así que aquí estamos donde quería: El Modern Jazz, el jazz favorito de los Mods. Mod Jazz o Soul Boogaloo, como dice Lou Donaldson en su clásico Alligator Boogaloo, que se diferencia significativamente del Latin Soul Boogaloo. La percusión en el jazz y el soul boogaloo se basa en la batería más que en las congas o en los timbales. Además, el Latin Boogaloo es cantado normalmente mientras que las piezas instrumentales son más típicas del jazz incluso del soul. El jazz boogaloo tiene más en común con los sonidos mod/pop, es decir, los 60's más clásicos. Muchas veces se solapan entre ellos. Lo que importa es que el boogaloo es para bailar como dijo James Brown, el Padrino del Soul: "...excuse me while I do the boogaloo..."; y es que cuando se baila, se baila... ya se ligará después. Boogaloo o Shing-a-ling, no es nada más o menos que Blues con más velocidad y vientos.

Una variación del soul boogaloo fue el Sock Soul por aquello de "Sock it to me!", o por los calcetines, o por los golpes de ritmo. Aunque lo que de verdad lo distingue es esa batería tan funky. En cualquiera de los casos, te das cuenta rapidamente cuando escuchas Mod Jazz... Latin Jazz, Boogaloo, Soul Jazz, Blues Jazz, Urban Jazz, R&B instrumental, Acid Jazz (horror! eso no era un sello?), etc. Allá en el fondo, llámalo Jazz Moderno y aléjalo de la tradición... o convierte la tradición en modernidad.

En los Estados Unidos significaba que los discos de jazz llegaban a las listas de éxitos y en la vieja Europa, y concretando que es lo que nos interesa, los Mods encontramos un nexo de unión entre el principio del jazz moderno, extraño y único, y los sonidos que nos hicieron bailar en las pistas de baile en el comienzo de los 60. En el fondo era una vuelta a los orígenes mismos del jazz: una música para bailar y divertirte, una música para sudar y ligar.


Por supuesto, muchos de los temas de Modern Jazz que hoy bailamos y disfrutamos eran desconocidos en aquellos momentos o simplemente pasaban desapercibidos por estar etiquetados en diferentes estilos. Hoy en día, nos hemos vuelto unos enterados, unos coleccionistas de vinilo y eternos buscadores. Lo importante es que se mantenga el espíritu original.
La banda sonora de lo que sucedió en los tumultuosos años 60: la Revolución Negra, la afirmación de las nuevas izquierdas mundiales, el aumento de las nuevas ideas, la contracultura underground, la violencia, las guerras, la metamorfosis de las costumbres, las rebeliones estudiantiles, la contestación del principio de autoridad y de la autoridad, la caída de tantos valores, mitos y tabúes considerados inviolables... Todo eso y más se reflejó en las músicas que representan las expresiones de los grupos y movimientos sociales en rebelión o agitación: el Jazz, en este caso: el Mod Jazz.

Algunos hechos y significados fueron contradictorios y ambiguos ya que no todos los artistas vivieron estos acontecimientos de la misma manera e intensidad. Cada uno de ellos, y de nosotros, lo vivió a su modo. Lo importante es que negros y latinos recuperaban su música y su forma de ver las cosas.

Los Mods eran (y son) gente de ciudad, jóvenes de media clase con trabajos que les dejaban dinero y tiempo del fin de semana para disfrutar. Comprarse algo de ropa, trajes de tres botones y zapatos italianos e irse a los locales a bailar sus temas favoritos de Modern Jazz, o tomarse unas copas en el Cafe era su forma de alejarse de la tradición de los padres o de los estudiantes. Era su forma de diferenciarse de otros movimientos.

Desde el toque jazz de los primeros discos de Ray Charles al Soul y R&B de Stax, Sue y Motown... Desde el sello de los sellos: Prestige hasta el Blues de los Estados Unidos o Inglaterra... Los singles más buscados de Atlantic, Duke, Specialty, Battle, Galaxy, Vanguard, Atco, Coral, Cadet, Brunswick, Mother, Kris, Riverside, Argo, Jewel, Reprise... ¿Alguien da más? Por supuesto, sin olvidarnos de aquella parte del Barrio: Pucho, Mongo Santamaría, Joe Cuba, Ray Barreto, el genial Cal Tjader y el resto de los Latin Soul Brothers (...ese Cholo). Ya sabes, desde Harlem, el Soho, Montmartre, Sao Paulo, Shibuya, Rimini, Cienfuegos, Barcelona... La eterna conexión del Mod Jazz, de donde viene nuestro nombre. Desde los clubs más oscuros hasta las grandes salas, incluso con balcón para mirar a los bailarines; ¡¡Pero no te olvides que hay que estar donde está la acción ¡Bailando! El poder de la sugestión por encima de las prisas, el señorío por encima del arrebato. Música vigorosa y delicada, preciosista y austera a la vez: lo justo es lo adecuado.

Hoy en día, esta música ha crecido y se ha desarrollado bastante para ser aceptada en todos los lados. Desde lo más positivo hasta lo más negativo. ¿Psychedellic Sally de Eddie Jefferson en un anuncio de televisión? Ejem, estos publicistas yuppies ya se sabe... Pero ahí están las reediciones de tesoros perdidos, el maravilloso vinilo de segunda mano en los sitios más insospechados, internet, los intercambios, los vinilos heredados... Incluso diferentes modas o corrientes, distintas etiquetas para llamar a lo mismo.

Esto de las etiquetas depende de las modas o del año, o del tiempo que pasa: Deep Funk, Rare Grooves, Latin Chic, Exotica, Italian Original Soundtracks... Hay un punto en que parece que todo cabe en este cajón de sastre llamado Mod Jazz. No hay que olvidar que esta música surgió de mandar las ataduras de la conveniencia al garete, pero siempre sin olvidar una base elemental de sensibilidad. Nunca me ha gustado nada eso de "música culta", es un término que encuentro despectivo con los que bailamos y disfrutamos del Modern Jazz.

Hasta 1965, año del A Love Supreme de John Coltrane, el jazz moderno estaba motivado por el ritmo y la improvisación, pero a partir de aquí se convierte en una forma artística para la exploración del interior de los seres humanos y para recuperar identidades culturales perdidas. Era el fin y el comienzo de algo. El fin del jazz como coartada intelectual y el comienzo del regreso a la calle, las pistas de baile, los cafés, de donde nunca tuvo que salir.

Outro

"Música para Panteras que pueblan el zoo urbano, amanecidas con la garganta seca y los rayos de sol dándote en la cara, desayunos en el Star Cafe y Googie René con su Orquesta poniéndole algo de elegancia al nuevo día... Ahora mismo mis pies dicen basta, pero mañana habrá más...
Seguro que sí."

MÚSICA PARA PANTERAS - Banda Sonora Original

The cylinder - The Modern Jazz Quartet

Got myself a good train - Pucho & Latin Soul Brothers

the cantaloupe woman - Grant Green

Ignant oil - Oliver Nelson & Lou Donaldson

Zebra walk - Charles Kynard

Knuklehead - The Bar Kays

Memphis underground - Woody Herman

Everything i do is gonna be funky (from now on) - Lou Donaldson

King of the horse - The Delights Orchestra

Got my mojo working - Ramsey Lewis Trio

The walking stomp - The Modern Jazz Quartet

I got what you want - Mary Jane Hooper

Mambo inn - Grant Green

Wildman - Duke Ellington & Count Basie

All about my girl - Jimmy Mcgriff

The cat - Jimmy Smith

Dead end street - Lou Rawls

Unsquare dance - Dave Brubeck Quartet

Who cares? - Sonny Rollins

Con alma - The Dizzy Gillespie Quintet

Rock out - Art Ensemble of Chicago

Jericho - Mary Lou Williams Trio

Night and day - Lena Horne

Duffin around - Jack McDuff

Big chief - Professor Longhair

Sweet potato - The Bill Parker Band

Workin - Jimmy Mcgriff & Junior Parker

The boo boo song - King Coleman

Cool turkey - James Booker

Sock it to me - Judy Carne

Say yeah! - The Preston Epps Trio

Blow your head - Fred Wesley

Charlie's shing-a-ling - Charles Hodges

Seven days to Tahiti - J.J. johnson

You're starting too fast - Johnnie Pate

Twilight walk - Googie Rene & his band

Black is beautiful - Redeption Singers

Expansions - Lonnie Liston Smith

Young man old man - The Stokes

Boomerang - Tom & Jerrio

Born to lose - Tommy Wills

Soul guru - Wally Richardson

Ain't there something

Money can't buy - The Young Holt Trio

the sidewinder - Tamiko Jones & Herbie Mann

Eyesight to the blind - Mose Allison

Wade in the water - Ramsey Lewis Trio

Burnin' coal - Les McCann

When a man loves a woman - Eddie Harris

My back scratcher - Frank Frost

Shimmy - Toussaint Mccall

Musty rusty - Lou Donalson

Soul sauce - Cal Tjader

Hey mr. DJ - Bobby Moore & The Rhythm Aces

Nothing but jazz - The Jack McVea Quintet

Groovin hard - The Buddy Rich Big Band

Terrible T - Lee Morgan

Iron leg - Micky & The Soul Generation

Pink Panther Theme - Studio Hollywood Orchestra


(Una selección de DJ ECOS)


Agradecimientos:
Dean Rudland, Keb Darge, Rob Bailey, Dave Goodin, Eddie Piller, Luposol,
El Cifu... ¡A los que bailan!


Este artículo está dedicado a la memoria del inigualable TETE MONTOLIÚ

Un artículo de LA VIEJA OLA JAZZ MESSENGERS para el ECOS DE SOCIEDAD

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Javier Morales i García
(Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse en ecos-de-sociedad.blogspot.com.es. Es obseso de la música y el cine.

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