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20:54h. Lunes, 20 de Noviembre de 2017

La Familia [II]

Javier Morales i García

Charles Manson niño
Charles Manson niño

Charles Miles Manson nació en Ohio, entre el 11 y el 12 de noviembre de 1934. Se crio entre parientes y amigos de su madre, Kathleen Maddox, y nunca conoció a su padre. Hay posibilidades de que fuera negro.

Su infancia la pasó con una de sus tías que era una fanática religiosa y siempre le leía la Biblia. Después entró en un Reformatorio hasta los 9 años ya que su madre no quería saber nada de él.

A los doce años empieza a robar en pequeñas tiendas y vuelve al reformatorio. Sus escapadas eran continuas y a los dieciséis años ya era considerado un sujeto antisocial y agresivo.
Charlie se especializó en el robo de gasolineras y de coches. Algo rápido y sencillo. Pero una buena pistola costaba dinero, así que también se dedicaba a robar buzones del correo federal y a agenciarse tarjetas de crédito. Los reformatorios quedaron atrás y empezó a cumplir condenas más largas en la cárcel.

Entrando y saliendo, Charlie se casó dos veces y tuvo dos hijos, pero siempre renegó de estas relaciones y decía que prefería la cárcel.

Sus esposas fueron Jean Willis, una enfermera con la que aprendió los primeros auxilios, y Candy Stevens, una prostituta que era conocida como 'Leona'.

La vida carcelaria era algo normal para Charlie. Allí aprendió a tocar la guitarra junto a otros presos y se pasaba largas horas en la biblioteca, leyendo todo lo que caía en sus manos. Psicología, ocultismo, filosofía, historia, algo de literatura gótica y romántica, libros de teorías económicas y un largo etcétera. Cada vez que volvía a su celda, Charlie se llevaba su libro favorito: la Biblia. Podía citarla de memoria y los demás presos le escuchaban por las noches.
Charlie también vivió un tiempo como proxeneta, así que el dinero no le faltaba.
The Shadow Knows, como la canción de The Coasters.

El 21 de marzo de 1967, Charles Manson es puesto en libertad, contra su voluntad. La nueva vida que le esperaba y los nuevos aires le llevaron a San Francisco y su pelo largo no desentonaba con el ambiente de Haight-Ashbury.

Los hippies tomaban LSD, fumaban hierba y te daban una flor. A nadie le importó que fuera un ex-convicto. Todo lo contrario: había luchado contra el sistema y contra la sociedad. Hablaba cosas interesantes. Manson era mayor que la mayoría de ellos y sabía todo lo que hay que saber en la vida. Era un buen amigo para los hippies, una especie de figura paterna aunque sus ideas no eran las mismas que las de sus aburridos padres.

Los discursos de Charlie en los bares empezaron a ser escuchados por jóvenes de todo tipo social, pero sobre todo se interesaban por ellos gente con problemas familiares llegados de diferentes puntos del país. Hippies que quedaban fascinados por ese lenguaje…

La bisexualidad de Manson es casi un signo más de su gran atractivo y como dijo Herbert Marcuse, el filósofo de la contracultura, el sexo era parte de esa nueva idea que hablaba de que había que huir de la represión en todos los sentidos e ir a fondo en todas las posibilidades.
Fue así cómo Manson fue creando a su propia "familia": la subcultura de la droga, la grotesca variedad de tipos violentos, esa búsqueda continua de nuevas ideas y formas que se alejasen de lo establecido y, por supuesto, los nuevos cultos.

Por ejemplo, existía la Orden de Kirke de la Sangre del Perro, cuyos miembros adoraban una supuesta reencarnación de Circe o Kirke, y cuyos sacrificios de animales tenían lugar en playas retiradas muy cerca de Los Ángeles. Algunos miembros de La familia Manson participaron en dichos rituales, sin duda en busca de algún modo de reconciliar dichas monstruosidades con uno de sus principios: el amor a los animales.

También importante fue la llamada Iglesia del Proceso del Juicio Final, culto que se formó en Inglaterra en 1960 bajo la dirección de los científicos Mary Anne y Robert DeGrimston. Pronto atrajeron a un pequeño pero importante grupo de seguidores procedentes de la clase alta y a jóvenes del mundo del espectáculo en su mayoría. Los miembros renunciaban a sus fortunas para contribuir a la Iglesia. Las creencias de este movimiento son una mezcla de satanismo, reencarnación -Mary Anne DeGrimston decía ser el mismo Goebbels y Robert era Cristo- telepatía y destrucción.

En el libro titulado Satan on War, Robert DeGrimston escribió: "Soltad el espíritu maligno que dormita dentro de vosotros, pues él es fuerte y dulce, y su poder está más allá de la frontera de la fragilidad humana."

El grupo adoraba a tres dioses: Jehová, Lucifer y Satán. A Jesucristo se le creía el medio por el que se llevaba a cabo la purificación de los tres. Según los DeGrimston, habría un Juicio Final, y Cristo y Satán procederían a la aniquilación de las "fuerzas grises" de la moderación. Dichas fuerzas estaban personificadas en los "estamentos adinerados" y en los negros. Este mensaje fue difundido en California en 1967 por el mismo DeGrimston y algunos de sus seguidores que iban acompañados por sus pastores alemanes adiestrados.

Instalaron su sede en el distrito de Haight-Ashbury, San Francisco. Más tarde, los miembros que se habían alistado en sus filas en las ciudades de Los Ángeles y Nueva Orleans, así como en la Costa Oriental del país, continuaron sus pasos y sus enseñanzas.

Durante un tiempo indefinido, Charles Manson y su aún reducido grupo vivieron muy cerca de la sede de esta Iglesia en San Francisco, aunque no existen pruebas fidedignas de que Manson formara parte de la Iglesia del Proceso del Juicio Final.

Lo que sí es cierto es que, un tiempo después, Charlie recibió la visita de dos miembros representantes de DeGrimston y los suyos. Eran los llamados 'Padre John' y el 'Hermano Matthew'. Más aún: las grandes afinidades entre el credo de La Familia que convergían en la 'violencia-amor-odio', y el de dicha Iglesia, sugieren que posiblemente Manson recibió las influencias de sus enseñanzas.

También habría que nombrar a la Iglesia de la Unificación, que apareció ya a mediados de los 70 y que una de sus ramas era el grupo de Proyecto de la Comunidad Creativa, dirigidos por el autodenominado reverendo coreano Sun Myung Moon. Los seguidores eran conocidos como 'moonies': jóvenes blancos de clase media que eran convertidos en una especie de zombis en trance.

C O N T I N U A R Á

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Javier Morales i García
(Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse en ecos-de-sociedad.blogspot.com.es. Es obseso de la música y el cine.

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