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23:47h. Viernes, 17 de Agosto de 2018

Instrucciones para ser cool (o no)

Ralf Ortiz

Chuck Taylors de Converse of Andy Warhol
Chuck Taylors de Converse of Andy Warhol

There’s one thing I know:

It ain’t cool being no fool.

The Roots

1

Fumar

 

Tendría unos 11, no más de 12 años. Guardé con cuidado la cajetilla en la bolsa izquierda del pantalón. A un par de cuadras de la casa, me detuve. Saqué la cajetilla para abrirla. Unos cerillos de madera. Lo encendí. Inhalé como había visto a mi padre y los actores en las películas. Sentí el humo por todo el cuerpo. Aseguraba que había llegar hasta mis piernas. Antes de exhalar, volví a darle otro golpe al cigarro. Obviamente tuve un ataque de tos en el que bien pude haber perdido un pulmón. Mi primer cigarro fue un Vantage. Ya después fumaría Alitas y Faros, como debe ser. Por razones que no he de mencionar tenía acceso a productos de importación “libres” de impuestos; fayuca, pues. Aparte de estéreos, grabadoras y televisiones, había cigarros. Yo creía que fumar a esa edad era cool y no, no lo era. No volví a fumar hasta después de los 23 y lo dejé después de algunos años para fumar pipa. Me gustan los puros y la pipa porque es tabaco real y no apestoso. Estoy convencido de que eso de verse cool es la razón detrás de fumar cigarro. No falta quien fume como quinceañera, haciendo un truco de inhalación y exhalación casi simultánea; el humo nunca llega ni a su campanilla. Este es el caso de todos los chavillos de secundaria y prepa que fuman. Carajo, ni estilo tienen para encender un cigarro. ¿Quién se ve cool fumando cigarros? ¿Keith Richards, Tom Waits? ¿Fassbinder en Inglorious Basterds?

El mundo, en nombre de la salud, se ha lanzado en una cruzada absurda contra los fumadores. Se acabó el lado cool de fumar. Tienes que tener mucho estilo (y/o años) para librarte del bombardeo de quejas sobre los efectos malignos del cigarro. Ya déjenlos respirar, raza.

2

Tenis

 

Para ser cool necesitas unos tenis chidos, perfectamente limpios y de tu marca predilecta. Los únicos que está permitido llevar aunque se estén cayendo a pedazos son los Chuck Taylors de Converse y los Vans. Antes eso no era cool. Los señores de antes no andaban paseándose con tenis. Mi padre era de un tiempo en que podías ser el tipo más rifado sin tener un solo par de tenis. Los primeros tenis que le vi a mi padre fue cuando, a los 60 años de edad, le dio por jugar ráquetbol, y ya en sus últimos años unos para caminar. Ahora los adultos de mi edad (nos llaman chavorrucos) usamos tenis. Nos los venden caros. Ya se acabaron los tiempos de tenis baratos. Los Súper Faro, imitación de Converse, no duraban nada. Y nadie que se respete debe calzar unos Charly. Ya hasta los Fila son cuestionables. Si te quieres ver cool, pero con otro tipo de calzado, te puedes comprar tus botas Dr. Martens. Aplican algunas restricciones: que te guste el punk, o el grunge, que te guste andar repartiendo patadas en el slam. En lo que se refiere a calzado, unos buscan ese look, la aprobación, otros buscamos la comodidad. ¿Eres chavorruco? ¿Cuántos años quieres tener? ¿20? Puedes tener 20 toda tu vida, ¡y nadie tiene porqué enterarse de que tus tenis para patineta llevan plantillas ortopédicas!

3

Playeras

Otra manera de ser cool es una playera chida. Te puedes poner de esas playeras negras con la lengua de los Rolling Stones, aunque corres el riesgo de que algún alumno te pregunte: “Profe Ralf, ¿por qué su playera está sacando la lengua?” Contrólate. No lo mates, no lo espetes con tu sarcasmo. No es su culpa. Nadie le enseñó. Nadie le dijo quiénes son los Stones. Nadie le grabó un cassette (o un CD) con las piezas esenciales de su discografía. Nadie le explicó que esos viejitos siguen roqueando y dando conciertos (sin cobrar tanto como el Macca) porque les vale madre el dinero, ya se lo ganaron todo, ya se lo gastaron todo y se lo volvieron a ganar. ¿Quién les platicó Keith Richards nunca se va a morir? Nadie. ¿Alguien les habrá dicho que las esposas de los Stones no habían nacido aun a finales de los 70 o principios de los 80? Aparte, a esos chavos no les importa. Aquí lo importante es que tú si le hayas grabado cassettes y CD’s a alguien menor. Que se los hayas pasado como quien le pasa una cajetilla de cigarros al chamaco de 12 años: “Fúmate esto. Luego te explico”. Y que tu hermano (o sea el padre del joven a quien has decidido educar en eso de la música) se alarmara porque tú serías el responsable de que el alma de ese chamaco se condenara, se fuera al infierno, de que se dejara el cabello largo y se pusiera tenis con el traje. El vato de 20 años que te preguntó por qué le sacaste la lengua, vía tu playera o un pin, ese morro ya se te fue. No va a regresar al “buen camino” camino. No se puede ser cool con botas vaquera, y la Arrolladora. No quieren ser cool, quieren ser buchones malotes o reguetoneros anoréxicos con un montón de chavitas que les hagan perreo.

Si haces las cosas bien, puedes estar seguro que ha habido momentos en los que en algún lugar, tenis chidos o no, el joven a quien corrompiste bailó “Miss You” imitando a Mick Jagger; muñecas a la cintura, rodillas en alto, la cabeza al ritmo de la batería de Charlie Watts y el bajo de Bill Wyman. No puedes estar 100% seguro. Pero sí un 97%. Un 97% sí.

4

Alcohol

Hasta Oasis tiene un himno al respecto, “Cigarrettes and Alcohol”. Beber para ser cool es algo que muchos confunden con la cantidad de alcohol. NO. El truco está en traer el vaso en la mano y no derramar ni una gota mientras bailas. La cosa está hablar con la dama y darle un traguito a tu bebida sin dejar de verla a los ojos. La esencia está en que el tintineo de los hielos contra vidrio sólo se escuche cuando ella hace una pausa o suspira. Todo lo demás es ser un borrachín y ya. Las caguamas no son, nunca han sido, ni serán cool. Mucho menos, finas. Si te quieres tomar una cerveza, tómate una Guinness y aplica las mismas reglas.

Por cierto, la Guinness se toma en vaso.

5

Autos, lana y rock’n’roll

Lo del dinero y del carro para ser cool es un mito. Es cosa de ver a gente como Connor MacGregor o Cuauhtemoc Blanco o Donald Trump. ¿Crees que Tom Waits es cool por su nave, que a Iggy Pop le importa qué carro maneja, o que Anthony Bourdain no va a seducir a esa chava porque llegó caminando al bar? Quien cree eso, no ha entendido nada. Y va estar difícil que alguna vez lo entienda. Cuando me preguntan los chavillos qué es ser cool, les digo que es conocerse uno mismo, saber quién carajos es uno. Es dejar las opiniones ajenas sobre el tema de lado. Eres tú, no son los tenis, ni la camisa ni tu pantalón, ni tu carro, ni tu lana. Eres tú, tu personalidad. Y si tienes amigos fieles, y tú les eres fiel, vas bien.

6

Actitud

Y, hoy, aquí estoy sentado sobre la mesa de picnic del parque, con los pies en la banca. El pulgar está en un extremo de la guillotina; en el otro, el cordial. El puro, robusto, a punto de ser cortado, listo para fumar. En los audífonos, una recopilación perrona que viaja desde Eric Burdon a los White Stripes, de los Stones a los Beasties y al Cumbion Mountain. Cierro la guillotina. Enciendo el puro. Exhalo hacia arriba, pero el humo se espera como si también quisiera leer la primera página del libro de Chuck Palahnuik. El calor está gacho, pero no importa porque hoy me siento más fresco que nunca. No es por los Vans negros con un blanco impecable ni por la playera de Morrissey. Ni el sombrerito jípster. No eso. Eso qué.

El estilo no se compra, dicen los Flechazos. Sé que tú no podrás entenderlo, qué más da.

Qué más da.

*Rafael Ortiz Aguirre (San Luis Potosí, 1963) es doctor en cool, punk añejo, musicómano sin cura, entusiasta de la lucha libre y el futbol americano y escritor pop. Ha trabajado en la radio, es profesor de inglés, escritor de cuentos cortos y chef amateur.

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