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09:11h. Sábado, 15 de Diciembre de 2018

Diario de una millennial musicómana y nostálgica

Mis-shapes

Daniela Aguilar

Mis-Shapes, Pulp
Mis-Shapes, Pulp

Entre telenovelas aberrantes, programación llena de chismes y el desinterés transcurre su tiempo. Medido en líneas de inseguridad y capas de grasa acumuladas con los años de reposo. Años de inmovilidad. De amargura. De preguntarse de qué va realmente todo esto y cómo fue que llegó ahí.

Aquí.

*

Pero la incertidumbre no es un sentimiento nuevo ni único de ella. Y es que ella y yo somos iguales.

De un gran capricho con maestría ha obtenido lo que quería y tú, como en el cuento de Wolfe, te echaste el futuro encima por buscar razones entre vidrio y porcelanas. Solo que el chico de ese cuento jamás conoció el desaliento. Lo conocían sus padres, sus amigos, los que le rodeaban, desde hacía tiempo. ¿Pero él? Parecía incluso que cuando buscaba las piedrecillas no parecía importarle dónde habían comenzado su erosión; de pronto estaban ahí, capturaba una su atención y al segundo siguiente se había desviado del mentado mitin y del montón.

*

No le importa un comino lo que ocurre en el momento. El asombro le guía y no queda más. Pero su asombro cuestiona. Curiosea. No importa dónde comenzó sino por qué acabó ahí. Como el campo de improbabilidad del Corazón de Oro de esos libros de Douglas Adams. Hay que forzar la referencia, hay que expandir el horizonte, aunque sea a lo brusco, a lo burdo, a la fuerza. Pero hacerlo.

No se frustra, fantasea con las posibilidades que le ofrece esa nueva vida. No se aleja del mundo, se hace uno en otro, en otro, en otro con lo que tenía del mismo.

*

Hay quien desprestigia la ficción, les parece algo ajeno. Les, en plural. Qué triste. Qué feliz que me parezca triste. Qué triste, de cualquier manera. Ficción es un deseo. Ficción es añoranza y esperanza. Ficción es lo que nos mantiene. Ficción es la capacidad de verse afectados. De, dicen por ahí, destruir todo y comenzar de nuevo.

Rip it up and start again, Edwyn. Rásgalo, destrúyelo. Hazlo trizas. Y luego, con esas trizas, hazte unos bonitos harapos. O un cuento.

*

Somos reciclaje y novedad.

Pongo el disco. Suena Mis-Shapes y es actual, es futuro y es pasado.

Y levanto el puño.

¿Experiencias vicarias?

Debería levantarme también de este sillón. Borrar las líneas, moverme, destruir la indiferencia. Cerrar la red social y apagar la televisión, no vaya a acabar como ella. Entregarme al reposo solo después de la refriega –contra mí misma, precisamente, de inicio-. Para no preguntarme después de qué va realmente todo esto y cómo fue que llegué ahí.

Ahí.

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***
Daniela Aguilar
(León, Guanajuato, 2001) es estudiante, escritora en ciernes y entusiasta de los discos. La música pop transformó su vida. Siente una extraña nostalgia por épocas que no vivió, pero ama con intensidad su era de las redes sociales y la inmediatez.

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