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11:07h. Miércoles, 22 de Mayo de 2019

Videodrome [V]

Javier Morales i García

Truman Capote
Truman Capote

[Ir a Videodrome IV]

Febrero de 2008

Hace unos meses tiré a la basura toda mi colección de películas en cintas de video.

Hacía ya años que no tenía un video que funcionaba, pero de esa manera romántica seguía guardando las cintas en casa. No sé, tal vez, algún día, las nuevas tecnologías me brindasen la oportunidad de pasarlas a CD, pero por otro lado una mezcla de pereza y odio a las nuevas formas me decía que no. Aquello no hubiera sido un final justo para mis películas en cintas de video... Así que, un buen día, reuní las fuerzas, las ganas y el tiempo suficiente, y estuve varias tardes metiendo las cintas en bolsas negras de basura y embalándolas lo mejor que pude.

Resistiéndome a que esos geniales artefactos pasaran a la historia del todo, apunté los títulos de la Colección de La Vieja Ola de Películas en Versión Original (como tiene que ser) en una libreta pequeña... y pensé: "de aquí sale algo". Lo que salió es este invento llamado VIDEODROME... En sucesivas partes, iré escribiendo algún detalle de cada película que tenía grabada en esas cintas de video que acabaron en la basura. Sin duda, ya forman parte de mi vida y, a pesar del hecho en sí, nunca las voy a olvidar... Cinéfilos y Mitómanos....

Uccellacci e Uccellini (1966) de Pier Paolo Pasolini

La teoría con Pasolini es que sus películas hablan de unas cosas, pero el genio italiano quería realmente hablar de otros temas y utilizaba ese método de cosas escondidas, mensajes e ideas que pasan desapercibidas en primera instancia.

Idealismo versus Surrealismo... o lo que es igual, adiós a la Inocencia.

Más allá de cualquier otra consideración, en esta película brilla ese cómico (en el amplio sentido de la palabra) llamado Toto... ¡El favorito de toda Italia! El actor que hizo reír a todo el país en unos momentos en que nadie tenía ganas de reír: la Posguerra.

Maravilloso blanco y negro fotografiado por Tonino Delli Colli y Mario Bernardo.

Música de Ennio Morricone.

Las ideas de un hippie llamado San Francisco y un cuervo parlante de ideas marxistas...

Por cierto, la voz del cuervo es de Francesco Leonetti.

Otro día hablamos de ese pícaro llamado Ninetto Davoli.

To Kill A Mockingbird (1962) de Robert Mulligan

Película Favorita.

Es difícil hablar de una película favorita sin caer en tópicos sentimentales.  Me pregunto si los Cahiers de Cinema habrán tenido en cuenta a Mulligan como cineasta a seguir. A mi sí que me lo parece.

Si eres lector de comics, ya sabrás que esta también es la película favorita de Clark Kent.

Desde el principio, desde esa caja de los tesoros de un niño, la película te atrapa y entras en el juego de los veranos pasados, de los tesoros escondidos, de los monstruos infantiles... y de melodías susurradas para uno mismo... La típica película que todo el mundo debería ver en sus años de colegio para saber que hay otros como ellos ahí fuera, en otras partes del mundo.

Harper Lee, Horton Foote, Truman Capote... Nombres ya legendarios.

Del guion: "Nunca entenderás a las personas hasta que consideres las cosas desde su punto de vista". Se lo dice Atticus Finch a su hija Scout, es decir, Gregory Peck a Mary Badham. Los actores mantuvieron esa relación padre-hija durante décadas, y se seguían llamando por los nombres de la película.

Hay una frase que siempre se me repite en la cabeza en cuanto a la relación de los adultos con los niños: son niños, pero no son tontos.

Fotografía de Russell Harlan y música de Elmer Bernstein.  El productor es Alan J. Pakula, que es otra buena forma de entender lo genial que es la película, y de cómo se dicen las cosas que se dicen... Lejos del Americano Impasible.

Era la primera película para Robert Duvall… o Boo Radley, si lo prefieres... Qué gran actor en la estela de los más grandes... Se tiñó el pelo, se mantuvo alejado del sol durante 6 semanas... Se metió en ese papel críptico hasta el fondo... Ya no doy más pistas... Lo dicho: es una de esas películas que es de obligada visión.

Un cuento infantil para adultos...

Aprende a guardar los recuerdos y buenos sentimientos de las personas que ya no están en tu vida... como si fuera una ley de vida más.

Without Reservation (1946) de Mervyn Le Roy

Una comedia con una extraña pareja: Claudette Colbert y John Wayne. Una comedia coral sobre gente de ideas diferentes que se atraen, a pesar de todo. Una mujer moderna que se enamora de un hombre chapado a la antigua, una vieja historia en el cine de Hollywood, y aquí está resuelta agradablemente. No esperes novedades.

Las escenas en México son de un candor entrañable, y todos los supuestos secundarios le dan a la película un punto maravilloso. No es que te rías a carcajadas con el guion de Andrew Solt, pero siempre te deja una sonrisa cómplice, dándote a elegir tu opción favorita.

Mervyn Le Roy es uno de mis directores favoritos, un artesano, un todoterreno, uno de los Maestros del Hollywood Dorado... El Chico Maravilla de la Warner Brothers, le llegaron a llamar. Le Roy empezó incluso antes del Cine Mudo, y desde ahí lo aprendió todo…

Esta es otra de esas comedias que te dan razones para saber por qué los polos opuestos se atraen.

Vértigo (1958) de Alfred Hitchcock

No hay término medio: Obra Maestra perfecta llena de Perfección. Chapuza fílmica del Maestro. Hitch se encontraba con uno de sus grandes amigos y colaboradores a través de su vida: Sam Taylor. Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián del año 1958. Fue uno de los primeros premios de Hitch. Premio compartido con Rufufu de Mario Monicelli.

La idea de Hitch era ofrecerle el papel a Vera Miles, pero ésta se quedó embarazada y no pudo ser. Entonces apareció... ¡Kim Novak!

Punto 1: Cualquier forense se da cuenta de que ya está muerta antes de que la tiren.

Punto 2: Después de cobrar el dinero... ¿vuelve a los almacenes a trabajar?

Punto 3: Ella sabe que la han cogido, ¿va a seguir igual con su vida a pesar de eso?

Hitch hace que se le perdone todo, incluso las respuestas a las preguntas más normales. Vista por primera vez, los espectadores se sienten fascinados por el misterio, por el enigma, por la magia y belleza pasiva y etérea, casi fantasmagórica de todo lo que rodea al personaje de Kim Novak... y de la mujer del cuadro.

Hitch disfrutó haciendo que Kim Novak cayese al agua. Hitch estaba preparando esta película desde el mes de abril de 1957, incluso lo que sería la música. Hay una conexión de lo más extraño entre esta película y La ventana indiscreta. Es como si una fuera gemela de la otra o algo así, son personajes parecidos pero vistos desde diferentes puntos de vista o cogiendo la historia en diferentes momentos. Todo un experimento de Hitch. James Stewart y la obsesión.

La Vida da Vértigo...

Del guion: "Si me pierdes, sabrás que yo te quería y quería seguir queriéndote".

Todo está dicho sobre Hitch... pero cada vez que veo Vertigo me surgen mil preguntas... mil nombres… mil palabras…

La palabra Vertigo solo se dice una vez en la película... Salina, Kansas...

John Ferren, pintor...

"Vertigo", cantada por Billy Eckstine...

Alec Coppel no escribió ni una línea de el guion...

Viridiana (1961) de Luis Buñuel

Lo que me llama la atención de este título de Buñuel es la Dualidad. Dualidad que es algo típico en el ser humano.

Por mucho que lo pensemos y creamos: no es blanco y negro.

En la mitad hay una gama de grises... y eso es la vida.

El ser humano no es bueno o malo y en cada uno de nosotros existe esa dualidad.

Luis Buñuel no odiaba la Religión. Era una persona religiosa que se cuestionaba todo... incluso la misma fe de la religión.

Luis Buñuel escondía en la surrealidad, las realidades de la vida. En una cruz puede estar escondido un cuchillo. La maldad puede estar en los sitios donde supuestamente reina la bondad. La bondad puede estar en lo que nos asusta de la maldad. Una monja puede ser el ser humano más erótico del mundo. Las Vírgenes se llaman vírgenes por algo.

Me gustaría haber estado presente en las conversaciones que mantuvieron Buñuel y el guionista Julio Alejandro, Pere Portabella y Ricardo Muñoz Suay, José Aguayo y Pedro del Rey, Gustavo Alatriste y su mujer Silvia Pinal o Juan Antonio Bardem...

Luis Buñuel odiaba a Franco, pero se seguía sintiendo Español. Aragonés... Lo entiendo.

Hace poco alguien me hablo de que le encantaba el espíritu de Aragón...

Dolce Ingani (1960) de Alberto Lattuada

Una película que aun vista hoy en día, sigue siendo refrescante y llena de chispa.

Por supuesto, el Dulce Engaño solo puede ser uno: el Amor.

Todos los tipos de amor existentes en el mundo están representados en los personajes que van apareciendo delante de nuestros ojos, y nosotros nos poder sentir representados en alguno de ellos. Así que, aquí tenemos algunas lecciones interesantes para tener en cuenta.

Fantástico guion del mismo Lattuada, Claude Brule, Franco Brusati y Francesco Ghedini. Música del siempre delicioso Piero Piccioni.

Una bella Catharine Spaak acompañada de Jean Sorel y Christian Marquand, así como toda una lista de secundarios maravillosos.

Es la típica película que te pones a ver para pasar el rato y te acabas haciendo preguntas sobre las razones de la naturaleza humana. Bonita. Preciosa. Única.

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Javier Morales i García (Tenerife, España) es editor del fanzine Ecos de Sociedad, la publicación mod más longeva en Europa. Desde inicios de los 80, escribe, reseña y edita; hoy, Ecos puede leerse en ecos-de-sociedad.blogspot.com.es. Es obseso de la música y el cine.

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