Jueves. 21.11.2019
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GUÍA DE LECTURA

Nobleza de espíritu, de Rob Riemen

Jaime Panqueva

Nobleza de espíritu, de Rob Riemen
Nobleza de espíritu, de Rob Riemen
Nobleza de espíritu, de Rob Riemen

Hace algunos meses, en la guía de lectura publicada en Tachas 268 comentaba sobre la visión de Rob Riemen en su libro Para combatir esta era (Taurus, 2017) sobre la crisis intelectual de Occidente, y la urgencia de revitalizar el humanismo europeo para contener el regreso del fascismo. Riemen, en el ensayo final, retomaba las palabras de un anciano profesor checo, que abogaba por el cultivo del alma humana en la verdad y la justicia para alcanzar una madurez moral.

Bajo la premisa de que el cultivo del alma es la raíz espiritual de la civilización occidental, Riemen retoma el asunto en Nobleza de espíritu (Taurus, 2017), cuyo título alude a un ensayo del escritor alemán Thomas Mann, cuyas ideas enfrentaron las ideologías totalitarias del siglo XX y lo llevaron a exiliarse en los Estados Unidos. La discusión sobre la negación de los valores atemporales toma forma a través de la  vida y obra de otros grandes pensadores europeos como Spinoza, Goethe, Nietzsche, Camus, Sartre, para finalizar con los ejemplos de valentía y amor a la verdad de Sócrates y Leone Ginzburg, distanciados entre sí dos milenios, pero firmemente unidos en la defensa de ideas imperecederas que constituyen el cimiento de la civilización. Hablamos de la verdad, la bondad, la belleza y la justicia, cuyo conocimiento reviste al hombre de una nobleza no hereditaria sino de espíritu. Y aquí retomo del libro una cita de Mann:

En una democracia que no respete la sublime vida del espíritu y no se rija por ella, tiene vía libre la demagogia, y el nivel de vida nacional queda rebajado al de los ignorantes e incultos, en lugar de que impere el principio de la educación, así como la tendencia a elevar a las capas más bajas hacia la cultura, convirtiendo el nivel de los mejores en opción dominante y reconocida.

El deber del intelectual no consiste en liberar a la humanidad del mal, sino en salvaguardar el conocimiento del bien. Preservar la capacidad de discernir entre éste y su contrario, además del respeto hacia los valores y la dignidad humana.

En estos tiempos en que damos todo por sentado, finalizo con una de las preguntas incómodas que hacen de Riemen un autor tan recomendable:

¿Qué futuro les espera a la democracia y a la libertad política cuando la gente se olvida de la esencia de la libertad, ya no reflexiona y, en lugar de obedecer a la razón, se deja guiar por la superstición, las emociones, la angustia, los deseos y la esclavitud?

 

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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