GUÍA DE LECTURA

Una novela criminal, de Jorge Volpi

Jaime Panqueva

Una novela criminal, de Jorge Volpi
Una novela criminal
Una novela criminal

Lo confieso: cuando escuché la noticia el año pasado de que Jorge Volpi había ganado el Premio de Novela de su cada editorial, Alfaguara, recordé las quejas de quienes afirman a rajatabla que los galardones de los grandes editores son negociados de antemano. No le presté atención al asunto, ni tampoco cuando escuché a finales del año pasado su conferencia en el diplomado de novela europea contemporánea que auspició el INBA sobre este subgénero bautizado con un oxímoron tan caprichoso como novela de no ficción;  ni tampoco cuando me crucé con el autor el pasado 1 de mayo en la FENAL de León, donde un gran periodista, Arnoldo Cuéllar, fungió como presentador de este trabajo.

Sería tras la recomendación de José Antonio Banda, quien impresionado deslizó el ejemplar para que pudiera leerlo, que me di a la tarea de desempolvar lo poco que había leído sobre el caso de Florence Cassez: Volpi me deslumbró con este trabajo, que considero más que merecedor del galardón antes mencionado. Y cuando me siento a pensar por qué, me llegan a la mente muchas ideas. La primera, es el valor necesario para adentrarse entre los criminales (funcionarios, mafiosos e intermedios) que pueblan las páginas, de quienes tras orquestar con tan depravada maldad capturas, torturas y declaraciones, podría esperarse cualquier cosa como retaliación.

Segunda, por la búsqueda de la verdad como un postulado toral del trabajo, y que por las mismas complejidades del caso, apenas puede vislumbrarse. El subgénero está tan emparentado con el testimonio y la crónica, que un formidable escritor de ficción como Volpi debe repetir de forma continua en el texto que debe abstenerse de imaginar, y ceñirse a las declaraciones, a lo asentado en expedientes y a los hechos reales y comprobables. Volpi escapa de la ficción para denunciar algo que todos los mexicanos tenemos muy claro: nuestras autoridades desprecian la verdad y se hallan en su elemento creando ficciones que a toda costa les simplifiquen y justifiquen su accionar, que en la mayoría de las ocasiones está marcado por los vaivenes de la política o los caprichos de los capos. En este punto no dejo de contrastar el trabajo con los cuentos de Ferdinand von Schirach (Tachas 223), donde observamos los aspectos completamente funcionales de un verdadero sistema de justicia como el alemán, que fundamenta su accionar sobre la verdad objetiva.

Por último, la claridad expositiva de Volpi hace de Una novela criminal una lectura deliciosa y a la vez aterradora, si pensamos que cualquiera que decida enfrentarse al sistema puede terminar como Israel Vallarta, quien lleva preso más de doce años y aún no ha recibido sentencia...

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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