Jueves. 20.02.2020
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Ascaris

Ixchel Ledesma 

Ixchel Ledesma
Ixchel Ledesma

Tengo una ansiedad en la boca. Todo fue más notorio cuando de pequeña empecé a comerme los estambres de mi madre. Devoraba diez o veinte metros de hilos rojos que rellenaban mi pancita. Duraba uno o dos días hasta que lograba expulsarlos. A veces me dolía, pero algunas veces sentía un placer de vientre abultado que no podía controlar. Lejos de los ojos de Esmeralda, mi madre, seguía comiendo hilos con un gusto culposo. Me gustaba la sensación de estar ahí sola, perdida lejos de mí y de todos. Saboreaba el paso de los hilos por mis dientes que no masticaban nada.

Después de 20 años sigo haciendo lo mismo. Implementé nuevas técnicas. Ya no me como los hilos pues mi cuerpo no soporta tanto estambre. Ahora los tejo. Cada domingo hago un ritual pagano. Camino a la luz del atardecer en las calles rotas de la ciudad en la que esté. Veo al cielo sin estrellas y me hundo en la oscuridad del agujero. Espero hasta secar las gotas de vino que guardo sobre mi lengua. Y, finalmente hablo sin sentido hasta llevar el estambre a la boca de otro.

Repito este acto desde que tengo conciencia de mi vicio. Pues este círculo sigue conteniendo mi vacío.




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Ixchel Ledesma es escritora, feminista y curadora independiente. Actualmente vive en la Ciudad de México y trabaja para Gallery Weekend.

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