jueves. 09.07.2020
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Los libros del 2019 [II]

Fernando Cuevas
Eduardo Antonio Parra, autor de 'El laberinto'
Eduardo Antonio Parra, autor de 'El laberinto'
Los libros del 2019 [II]

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Continuamos el sucinto recorrido por algunas de las páginas que circularon por nuestros ojos y que seguirán transitando por nuestra memoria.

Mexicanos

Orgullosamente leonés, Eduardo Antonio Parra publicó Laberinto (Penguin Random House, 2019), donde las encrucijadas retumban con el daño causado por el narcotráfico a personas que luchan contra los recuerdos, resistentes a cualquier intento de olvido, incluyendo los intentos de extraviarse en el alcohol, mientras que Antonio Ortuño, con el vigor punzante a tope, aborda otro ámbito de los negocios bajo la mesa que padecemos en su novela Olinka (Seix Barral, 2019), siguiendo a un hombre que tras pasar quince años en la cárcel y abandonado por su familia política, decide volver al ruedo para reclamar lo que le pertenece, entre desarrollos inmobiliarios abusivos, lavado de dinero y una sociedad urbana en plena descomposición, como la que habita en el pueblo que sirve de escenario para Toda la soledad del centro de la Tierra (Alfaguara, 2019), en la que Luis Jorge Boone brinda una mirada desde la infancia al triste mundo de los desaparecidos.

Y hablando de las sombras del poder, Enrique Serna vuelve a la biografía novelada para entregar El vendedor de silencio (Alfaguara, 2019), relato sobre el reportero y columnista de Excélsior Carlos Denegri, que alcanzó un enorme poder durante y gracias al gobierno de Alemán, justo cuando la corrupción dio un salto hasta ahora irreversible: fresco de una época y retrato de un hombre tanto en su vida privada, cargada de rencores, misoginia y culpas, como de sus complicidades con el poder en turno, usando la pluma como arma infalible. Gabriel Zaid centra su tema en uno de los problemas sustanciales de nuestro país vía El poder corrompe (Debate, 2019), en el que no solamente señala y analiza sino que, fiel a su costumbre, propone estrategias con la lucidez de siempre.

En su primera novela, Luis Felipe Fabre hace gravitar la arriesgada y original Declaración de las canciones oscuras (Sexto Piso, 2019) alrededor del cuerpo de Juan de la Cruz, místico cuya aura seguía brillando aún después de muerto; tres hombres deben trasladarlo a su destino final en Segovia, encomienda a partir de la cual se derivan una serie de aventuras en las cuales aparecen personajes sacados de mundos imposibles, mientras que saltan en las páginas los versos e ideas del afamado fraile. El acapulqueño Julian Herbert integra ocho narraciones de diversa temática y enfoque en Ahora imagino cosas (Penguin Random House, 2019), combinando géneros sin mayor pudor y revisitando contextos y escenarios, sucesos y anécdotas de alcance contrastante. Y Roberta Garza contribuye a la difusión del desenmascaramiento de un delincuente y poderosos que lo acompañan en Márcame, amo. La verdadera historia de Keith Raniere y sus esclavas mexicanas (Cal y Arena, 2019).

Nobel

Gracias probablemente al reciente reconocimiento de la Academia sueca otorgado a Peter Handke, La ladrona de fruta (Alianza, 2019) llegó rápido a nuestra lengua: se trata de un juego entre la mujer que le da título a la novela y que se lanza en busca de su madre, y el narrador que parece seguir en silencio su viaje, como para ir documentando las peripecias vividas. Con Tiempos recios (Alfaguara, 2019), Mario Vargas Llosa vuelve a una de sus obsesiones literarias –el intervencionismo estadounidense y los gobiernos dictatoriales en América Latina-, después de pasar inadvertido con algunas novelas que no le hacían el honor, al igual que algún volumen sobre la cultura y sus devenires: está de vuelta desde La fiesta del Chivo.

La muerte de Jesús (Penguin Random House, 2019) cierra la historia de David, quien ahora a sus diez años gusta de jugar fútbol con sus amigos, creada por el gran escritor sudafricano J. M. Coetzee y a través de la cual abre ventanas para asomarse a un mundo lleno de alegorías, habitado por un niño que hace referencia al mito del enviado de Dios pero solo de manera tangencial. Por su parte, J. M. G. Le Clézio viaja a Corea para entregar Bitna bajo el cielo de Seúl (2018; Lumen, 2019), una joven recién llegada a la capital que tras librarse de su tía y prima, sobrevive contándole historias a una muchacha que no puede salir de su casa: por supuesto, los relatos se van imbricando para entretejer una apacible historia, solo en apariencia.

La vieja Europa

Julian Barnes entregó La única historia (Anagrama, 2019), discriminando con su humor habitual una relación de pareja con fuerte diferencia de edad, e Ian McEwan regresó con la arriesgada Máquinas como yo (Anagrama, 2019), desarrollada en los años ochenta en Londres pero con ciertos cambios en la historia, entre los que se encuentra un todavía vivo Alan Turing creando seres sintéticos que sirvan de compañía a los humanos: ecos de Philip K. Dick y toda la corriente de la ciencia ficción que plantea diversos dilemas morales. Y Alan Hollinghurst se lanzó desde 1940 hasta nuestros días para regalarnos un amplio panorama de cómo ha evolucionado la perspectiva sobre la homosexualidad, las costumbres sociales y las relaciones de clase en El caso Sparsholt (2017; Anagrama, 2019), a través del recorrido por tres generaciones que puede entroncar con El corazón de Inglaterra (Anagrama, 2019) de Jonathan Coe, cargada de ironía y desparpajo, ambientada en tiempos del Brexit. Libros éstos tres últimos que sigo leyendo de a poco.

Luis Landero se confirma como un escritor clave en lengua española con Lluvia fina (Alfaguara, 2019), concisa y directa, aprovechando el siempre conflictivo tema de las reuniones familiares después de lejanías físicas y emocionales: de alguna manera, hemos experimentado estas distancias y ellos nos convierte casi, en protagonistas del texto. Antonio Muñoz Molina entregó Tus pasos en la escalera (Seix Barral, 2019), siguiendo a un hombre que busca la calma para él y su esposa, lejos de las catástrofes, que difícilmente puede ser conseguida, por más esfuerzos que se tengan: del atentado del 11-S a un barrio de Lisboa puede no haber tanta diferencia. Y en tono de diario, Juan José Millas entregó La vida a ratos (Alfaguara, 2019), texto tan cercano que muchos, incluyendo al autor supongo, nos vemos retratados en varias de sus observaciones.

Las lágrimas (Sexto Piso, 2019) es un hermoso texto anfibio en el que caben poemas, cuentos, mitos y reflexiones articuladas por la vida de unos gemelos que sirven de hilo conductor para el gran Pascal Quignard, potenciado su capacidad para entrelazar géneros y especies: uno de mis favoritos del año. Philippe Lançon, sobreviviente del ataque a la redacción de Charlie Hebdo, plasma en El colgajo (Anagrama, 2019) un conjunto de reflexiones reposadas pero dolorosas, tratando de comprender la impasible violencia fanática que se llevó a colaboradores y amigos, ampliando la terrible experiencia a otros territorios que pasan por la literatura y la música.
 

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