Es lo Cotidiano

POESÍA

Las Moscas de Musashi

Reynaldo Flores

Tachas 355
Tachas 355
Las Moscas de Musashi

Cierto día entró un vagabundo en una taberna
a pedir comida y sake.
Llevaba consigo dos sables de gran calidad
y un olor a ciénaga fértil
que tres moscas verdes absorbían con detalle.
Parecían rémoras roñin
en busca de un sensei de colmillos grandes.
Los clientes y vecinos del pueblo se preguntaron
quién era aquel personaje y lo tomaron por ladrón.
De pronto y sin mediar katanas,
el pordiosero alzó sus palillos
y en tres finos y ágiles movimientos
hizo caer las tres moscas una a una sobre la mesa.
Fue breve, pero aquello hubiera sido suficiente
para sumergir el Monte Fuji en el plato de arroz.
Tres cometas estrangulados con un telescopio
al aumentar el zoom del lente.
Un fuerte aroma de tensión inundó el entorno,
como si un ojo rojo
traspasara su magma a través de las puertas corredizas,
mirando hacia adentro desde la calle.
Si el mundo fuera un ropero feo y viejo
que de pronto se vuelve un acantilado
o un acantilado que de pronto se mete en tu cuarto,
¿quién de ustedes querría ser una llave de carne?
Todos huyeron despavoridos de la taberna, pues,
ese era Musashi.




 

Reynaldo Flores Muñoz (León, Gto, 1994).

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