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Colección Lecturas Valenciana: un proyecto editorial que rescata literatura mexicana

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Colección Lecturas Valenciana: un proyecto editorial que rescata literatura mexicana
Colección Lecturas Valenciana: un proyecto editorial que rescata literatura mexicana
Colección Lecturas Valenciana: un proyecto editorial que rescata literatura mexicana


La Colección Lecturas Valenciana es un proyecto editorial de la Licenciatura en Letras Españolas de la Universidad de Guanajuato, ideado y coordinado por quien escribe este texto, surgido para involucrar a los estudiantes en el rescate de obra literaria mexicana que por alguna razón ha quedado en el olvido, y que sean ellos mismos quienes las editen bajo el proceso formal de una edición anotada.

Este proyecto editorial, que ha sido muy bien recibido por especialistas de prestigio de distintas universidades de nuestro país, nace en el aula, como parte de un ejercicio profesional del curso “Corrección y edición de textos” que imparto en dicha Licenciatura, y como respuesta a la necesidad de recuperar el acervo literario olvidado, e integrarlo al gran canon de nuestra tradición literaria. El criterio de selección de los autores, para evitar conflictos con los derechos patrimoniales, es que hayan muerto antes de 1948, ya cuando su obra ha pasado al dominio público, es decir, cuando es libre de toda exclusividad en su acceso, su publicación y posterior difusión.

Como coordinadora, mi función es guiar a los estudiantes en sus investigaciones, ayudarles a fundamentar sus propuestas, rastrear con ellos las primeras ediciones, o bien, ediciones pasadas confiables, que sirvan como base para el desarrollo de todo el proceso editorial. Además me corresponde el diseño editorial, la gestión de derechos de reproducción de obra artística visual, los trámites administrativos, la maquetación y corrección de las ediciones, pero siempre con el apoyo comprometido de los estudiantes, de los profesores del Departamento de Letras Hispánicas y de la Coordinación Editorial de la División de Ciencias Sociales y Humanidades, Campus Guanajuato, de la Universidad de Guanajuato. En particular, han sido dos estudiantes quienes han colaborado de forma muy comprometida en todo el proceso de investigación y de producción editorial: Brenda Azucena Ramírez y Sofía Espino Mandujano.

Desde hace dos años, aproximadamente, empecé a planear este proyecto editorial. Por meses lo dialogamos en clase, lo discutimos y lo fuimos definiendo. La primera persona que confió en el proyecto fue Hortensia Aguilera, una gran artista que radica en la ciudad de Guanajuato, quien nos ofreció desinteresadamente su obra para el diseño de las portadas. Los grabados de Hortensia Aguilera se han convertido en una de las mejores decisiones en cuanto al diseño editorial, porque son potentes, de una forma muy contundente llaman la atención de los lectores, y con un solo vistazo los introducen temáticamente en el libro. Así, los grabados no sólo embellecen nuestras portadas, sino que son la cara del proyecto que nos hace ganar lectores.

La edición anotada es una de alta complejidad, debido a que su proceso de producción requiere una ardua labor de investigación. Los estudiantes indagan primero en la tradición literaria, seleccionan ediciones de calidad, que mantienen una fidelidad importante con la obra y sus autores, las analizan en todos sus aspectos, y a partir de ello inician una investigación para ofrecer a los lectores, a modo de pies de página, una serie de notas que sirvan de apoyo o de guía. Además de las notas explicativas o informativas a pie de página, las ediciones anotadas se caracterizan por ir acompañadas de un estudio introductorio, encargado de esbozar el contexto histórico, el contexto cultural y el contexto literario-estilístico de un determinado autor y su obra. Todo con el firme propósito de brindar una lectura más rica, de una significación plena, ya que actualiza el decir de un texto del pasado, explicita las huellas que otros procesos editoriales le han dejado y desentraña significaciones que el tiempo ha borrado. Es decir, una edición anotada crea un puente efectivo entre el autor del pasado con el lector del presente, asegurando la presencia de una obra dentro de un contexto editorial, pero también garantizando su entendimiento en los distintos públicos lectores.

No se trata de acribillar una obra literaria con múltiples referencias eruditas incomprensibles, sino más bien de poner a la mano del lector información que le ayude a no tener tropiezos en la lectura. Y lejos de desanimar al lector, la edición anotada busca, motivarlo, interesarlo, integrarlo en el proceso de entendimiento de la literatura. Así, la edición anotada cumple con importantes aportaciones múltiples: fortalece el canon literario (recupera obra, patrimonio intelectual de nuestro país), fortalece la crítica literaria (en tanto manifiesta un estudio formal de los textos), evidencia la complejidad de los procesos editoriales a los cuales se somete una pieza literaria, e inicia una formación de lectores, porque una edición anotada debe confeccionarse con vocación pedagógica, es decir, con la entera firmeza de instruir o educar.

Además de lo anterior, la Colección Lecturas Valenciana busca completar el canon literario mexicano al recuperar obra escrita por mujeres que han estado en la periferia, lejos de la escena protagónica del mundo literario, como Laura Méndez de Cuenca, Cristina Farfán, Mateana Murguía de Aveleyra, Antonieta Rivas Mercado, entre otras, todas grandes escritoras de finales del siglo xix y principios del siglo xx que se declararon abiertamente como feministas. Y ello porque sabemos que el canon literario no estará completo si falta la representatividad de las mujeres escritoras. El mapa histórico de la literatura mexicana terminará de trazarse hasta que las mujeres sean de verdad integradas.

En el aula, que ha sido el campo de acción para la propuesta de todos los volúmenes de este proyecto editorial, reflexionábamos sobre las diferentes circunstancias que existen entre México y España con respecto a las ediciones anotadas. A diferencia de nuestro país, en España, desde hace ya bastantes décadas, las ediciones anotadas son consumidas por lectores comunes, no especializados, que las adquieren en cualquier puesto de periódicos. En México, muchas de las ediciones anotadas no logran salir del cerco universitario, lugar donde se producen y donde se mantienen confinadas. Por ello, para nosotros como editores, resulta un reto desarrollar la Colección Lecturas Valenciana porque representa pensar en estrategias discursivas y editoriales que sirvan para ganar lectores, no para perderlos, más allá de los límites de la propia Universidad de Guanajuato. La finalidad es eliminar ese prejuicio de que las ediciones anotadas están hechas para sectores minoritarios. Estamos convencidos de que si agregamos estrategias didácticas a la práctica editorial, podemos hacer llegar las ediciones anotadas a públicos lectores mucho más amplios. Entiendo que el panorama de México, debido a los bajos índices de lectura y a la pobreza educativa, podría ser desalentador. Sin embargo, como coordinadora de este proyecto editorial, estoy convencida de que es posible la inserción de este tipo de edición en nuestra sociedad, así como también del alto beneficio que ello puede provocar. Por esta razón, mis estudiantes editores de la Licenciatura en Letras Españolas, al reflexionar el modo como un libro impacta en determinados medios sociales, reconocen la necesidad de redireccionar el sentido de una edición anotada para que surja un impacto verdaderamente trascendente.

Sabemos que para toda universidad la labor editorial es una función sustantiva, ya que es un vínculo primario con la sociedad. Por medio de sus actividades editoriales, es decir, de sus resultados de investigación, la universidad muestra el conocimiento generado en ella, pero también su compromiso para favorecer el crecimiento de los grupos sociales. Las publicaciones, como material intelectual trascendente, reflejan el estado educativo de una institución, son indicadores de su crecimiento académico, y por ello son fundamentales en el suceder universitario. Así es como toda institución académica logra posicionarse como autoridad ideológica. Además, con la publicación de textos se crea un canal de diálogo entre otros profesores e investigadores de diversas universidades del país y del mundo, entre estudiantes que se inician en la investigación y entre la sociedad en general que desea acercarse a la lectura de obras que contribuyan a su indudable crecimiento.

La divulgación del conocimiento debe ser, por estas razones, uno de los objetivos primordiales de toda universidad, pues a través de ella se consolida la investigación y se garantiza la difusión de la producción intelectual, y en ello los estudiantes también deben estar involucrados, como parte de su eminente proceso de formación. Y justamente, la Colección Lecturas Valenciana cubre esta necesidad dentro de nuestra institución educativa.

Ahora, después de mucho peregrinar, de largos periodos de trabajo, lanzamos los primeros siete números de la Colección Lecturas Valenciana: Un nuevo aspecto de la cuestión, de Ignacio Ramírez, a cargo de Brenda Azucena Ramírez García; Poesía selecta, de Manuel Acuña, a cargo de Alexis Patiño Escogido; La mujer mexicana, de Antonieta Rivas Mercado, a cargo de Fátima E. Téllez González; Rimas japonesas, de Efrén Rebolledo, a cargo de Ireri Martínez González; Ensayos feministas, de Laura Méndez de Cuenca, a cargo de Tiffani Galilea Uvalle Yáñez; La balada de Año Nuevo, de Manuel Gutiérrez Nájera, a cargo de Elías C. Barrón Conejo, y Neptuno alegórico, de Sor Juana Inés de la Cruz, a cargo de Armando Fabricio Martínez Arredondo. Con ellas inauguramos este proyecto editorial de ediciones anotadas que consideramos de gran valor, tanto para la literatura como para la formación intelectual de los lectores.

Las editoriales nos han habituado a la página limpia, de lectura corriente; pretendemos demostrar que las notas a pie de página, así como los estudios introductorios y las advertencias editoriales, no son discursos parasitarios o impertinentes. Más bien son una guía amable de lectura, una forma de interactuar, de entablar un diálogo, una invitación constante. Deseamos que el lector se sienta en compañía, mientras va vivenciando una experiencia estética. La Colección Lecturas Valenciana es el resultado de mucho esfuerzo, compromiso y dedicación; esperamos que ustedes disfruten su lectura tanto como nosotros lo hicimos al editarla.

 

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