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2021, Partidas prontas [II]: Christopher Plummer • Fernando Cuevas

Fernando Cuevas

Christopher Plummer
Christopher Plummer
2021, Partidas prontas [II]: Christopher Plummer • Fernando Cuevas



Nació en Toronto y de muy pequeño se mudó a Montreal. Christopher Plummer (1921-2021) fue un actor en el amplio sentido del término, encarnando con plena convicción a personajes de diversas características y niveles de complejidad, combinando su trabajo en el teatro, el cine y la televisión y bien forjado desde la rudeza de las tablas y en los ambientes siempre complejos de Hollywood y sus alrededores. Su presencia física le ayudó a representar cierto tipo de hombres sofisticados y con poder (algunos vinculados con el nazismo) tanto económico como político, transitando entre la villanía y el control legítimo, si bien supo arriesgarse para ampliar su rango actoral, apoyado por una buena diversidad de grandes directores, tanto en el ámbito del teatro, donde se mantuvo como un referente, como del cine, en donde terminó de ser muy conocido.

Empezó orientándose a la música pero desde niño, pero poco a poco se empezaba a imponer su vocación actoral, confirmada en definitiva con su entrada a la Canadian Repertory Company, en la que tuvo notable desempeño en las tablas durante los años cincuenta al punto de obtener cierto reconocimiento en París, justo cuando empezó a alternar con su presencia frente a las cámaras, calentando motores a través de su participación en diversos programas televisivos. Fue entonces cuando Sidney Lumet lo recluta para que participe en Stage Struck (1958), su debut fílmico en forma, mientras que continuaba activo en la representación teatral, fuerte pasión que lo mantuvo en constante proceso de aprendizaje durante toda su vida.

Tras continuar en el teatro representando alguna obra de Beckett, entre otros, y seguir en el escenario en vivo, regresó al cine para encarnar con absoluta soltura a un frívolo y corrupto Cómodo en La caída del imperio romano (1962), dirigido por Anthony Mann y de ahí saltó al reconocimiento mundial con su papel del capitán Von Trapp en el clásico musical La novicia rebelde (1965), flexibilizando reglas y corazón ante la nueva institutriz de sus siete hijos, encarnada con tono angelical por Julie Andrews, y rompiendo con la bandera nazi cual inicio de una nueva vida. Mantuvo actividad constante ese año como un productor hollwoodense en Intimidades de una adolescente (1965) de Robert Mulligan, junto a Natalie Wood y Robert Redford, y en Triple traición (1965) de Terence Young, asumiéndose como un agente secreto que aprovecha su experiencia como ladrón de bancos.

Durante el resto de la década de los sesenta, participó en diversos filmes como Edipo Rey (Saville, 1968), asumiendo el protagónico y Battle of Britain (Hamilton, 1969), junto a un gran reparto; ya en los setenta, con un reconocimiento más amplio, apareció en la históricas Waterloo (Bondarchuk, 1970) y Atentado en Sarajevo – El día que cambió el mundo (Bulajic, 1975); fue premiado con el Tony por su trabajo en Cyrano de Bergerac (1974), confirmando su solvencia en el ámbito teatral.

Se convirtió en Rudyard Kipling en El hombre que sería rey (1975), al lado de Michael Caine y Sean Connery, todos ellos dirigidos con maestría por John Huston, y se involucró en El regreso de la pantera rosa (1975) como Sir Charles, formando parte de estos personajes llevados al cine por Blake Edwards. Después de formar parte del reparto de la persecutoria de El socio del silencio (Duke, 1978). Por su puesto y aprovechando su carisma histriónico, fue también Sherlock Holmes en Asesinato por decreto (Clark, 1979).

Durante la década de los ochenta siguió en el teatro, incluyendo sus representaciones en el universo shakespeareano y formó parte en tesitura villanesca de Pídele al tiempo que vuelva (Szwark, 1980), drama romántico favorito de mamás y abuelas, según el caso, con Christopher Reeve y Jane Seymour. Le entró a Operación venganza (Jarrott, 1981), alrededor de espías y terroristas y se enfrentó a Gregory Peck en la memorable Scarlet and the Black (London, 1983), cinta televisiva de carácter histórico en la que se mete en la piel de un cruel coronel de la SS asentado en Roma en pugna con un monseñor, en tanto que cambiaba de rol para representar a un arzobispo en la miniserie Amor entre espinas (1983).

APLOMO INTERPRETATIVO

Compartió cartel con Dennis Quaid y Max Von Sydow en el thriller sicológico  El escape de los sueños (Ruben, 1984); con Maggie Smith en Lily in Love (Makk, 1984), en el rol de una estrella de Broadway muy bien pagado de sí mismo, y con Tom Hanks y Dan Aykroyd en la comedia criminal Dragnet (Mankiewicz, 1987). Además de varias participaciones como actor de reparto durante esos años, encabezó la sensible Souvenir (Reeve, 1987), drama romántico de reencuentros en contexto bélico, en la línea de Closing the Ring (2007), junto a Shirley McClane y dirigido por Richard Attenborough. Se asumió como el gran escritor ruso en la televisiva Nabokov on Kafka (Medak, 1987) y como el gigante literario Tolstoi en la lograda La última estación (Hoffman, 2009), formando pareja con Helen Mirren.

Los noventa vieron cómo mantenía continuidad con algunos papeles secundarios, tales como el de un empresario en Lobo (Nichols, 1994); un detective en Eclipse total (Hackford, 1995) y el papel del virólogo en Doce monos (1996), dirigida por Terry Gilliam con quien volvería a trabajar en El imaginario del Doctor Parnassus (2009). En 1997 recibía su segundo Tony por su actuación en Barrymore, también hecha película, y colaboró en gran forma con el desarrollo de la estupenda El informante (Wallace, 1999), representando a un experimentado periodista que resulta clave en la trama, junto a Al Pacino, como en Danny Collins (Fogelman, 2015) y Russell Crowe, con quien compartió escena en Una mente brillante (Howard, 2001), después de entrarle al terror en Acto de muerte (Pellerin, 1998) y prestar su voz en varias ocasiones como narrador o para algún personaje animado.

Ya en el nuevo milenio, además de conservar su presencia teatral, se vistió como Van Helsing en Drácula 2001 (Lussier, 2000) y volvió a encontrarse con Julie Andrews en el filme televisivo On Golden Pond (Thompson y Passeta, 2001), en el drama carcelario Lucky Break y en la reflexiva Ararat (Egoyan, 2002), como parte del personal de seguridad de un aeropuerto y bajo la dirección de su compatriota Atom Egoyan, con quien volvería a colaborar en Recuerdos secretos (2015), interpretando a un hombre con problemas de memoria que estuvo en Auschwitz. Participó en Nicholas Nickleby (McGrath, 2002), con base en la novela de Charles Dickens y en Alexander (2004) de Oliver Stone, convirtiéndose en Aristóteles, para después ser el emperador en César y Cleopatra (2009) y Próspero en The Tempest (2010), ambas dirigidas por Des McAnuff.

Entre otras cinta, se presentó en Syriana (Gaghan, 2005), en plan de empresario petrolero, y El nuevo mundo (2005) donde interpreta a un estricto capitán y en la que tuvo sus diferencias con el director Terrence Malick, además de El plan perfecto (2006), como un banquero vinculado con los nazis, bajo las órdenes de Spike Lee y Man in the Chair (Schroeder, 2007), representando a un viejo nostálgico del cine clásico. Publicó In Spite of Myself​ (2008), su autobiografía en la que demostró habilidad literaria y para la introspección, e interpretó con gran sensibilidad y desenfado al mismo tiempo, a un viudo que le confiesa a su hijo que es homosexual en Beginners, así se siente el amor (Mills, 2010), llevándose el Globo de Oro y el Oscar por actuación de reparto.

Hacia el tramo final de su trayectoria, fue el patriarca en La chica del dragón tatuado (2011) de David Fincher y la hizo de gurú en Héctor y el secreto de la felicidad (Chelsom, 2014), orientando a Simon Pegg en su larga búsqueda; le entró al quite en Todo el dinero del mundo (2017) de Ridley Scott, para retomar el rol del millonario Paul Getty e hizo mancuerna escénica con Vera Farmiga en Boundaries (Feste, 2018).

Fungió como el jefe de familia una vez más en la muy entretenida cinta detectivesca al viejo estilo Entre navajas y secretos (Johnson, 2019), género en el que ya había participado a través de Inocencia trágica (Davis, 1984), sobre la novela de Agatha Christe. Apareció en el drama bélico The Last Full Measure (Robinson, 2019) y en Cliffs of Freedom (Ling, 2019), además de formar parte del reparto de la serie Departure (2019). Este gran actor de sólido y versátil recorrido, falleció en Weston el 5 de febrero.

 



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