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GUÍA DE LECTURA

Tachas 405 • 'Sin novedad en el frente', de Erich María Remarque  • Jaime Panqueva

Sin novedad en el frente, Erich María Remarque
Sin novedad en el frente, Erich María Remarque
Tachas 405 • 'Sin novedad en el frente', de Erich María Remarque  • Jaime Panqueva

El joven Erich María Remarque fue trasladado al frente occidental durante la Primera Mundial en junio de 1917. A las pocas semanas, mientras realizaba labores de atrincheramiento, fue gravemente herido por la metralla de una granada en un brazo, una pierna y en el cuello. Su recuperación fue prolongada en un hospital de Duisburg donde fue dado de alta en octubre de 1918, pocos días antes del armisticio, y regresado a su natal Osnabrück para ser dado de baja a principios del año siguiente. Sin embargo, su contacto con la guerra durante la instrucción y entre los heridos habían dejado una honda huella en su personalidad. Durante su convalescencia preguntó a los soldados sobre sus experiencias en la contienda y tomó nota de los resultados de sus entrevistas. Del 15 de agosto al 16 de octubre de 1918, llevó un diario. En una entrada fechada el 24 de agosto de 1918, llamó a "luchar contra la amenaza de militarización de los jóvenes, contra el militarismo en todas sus formas de excesos para el período posterior al fin de la guerra".

Al terminar ésta se ocupó en diversos trabajos periodísticos, principalmente en redacciones deportivas, y diez años más tarde dio forma al texto que lo haría mundialmente conocido: Sin novedad en el frente, cuyo protagonista, Paul Bäumer, condensa las experiencias recolectadas en su juventud. Pero el camino hacia la publicación no fue expedito, antes de recibir algunos rechazos, el grupo editorial Ullstein, dueño del Vossische Zeitung, exigió cambios en la redacción para publicarlo por episodios en el diario a condición de no recibir quejas de los suscriptores. La reacción sorprendió a los editores, los ejemplares se agotaban y aunque hubo quejas, fueron apabulladas por las voces a favor de un texto que hablaba sobre la brutalidad de las trincheras. El relato antibelicista de Remarque se impuso, y el 29 de febrero de 1929 se publicó como libro, tan sólo ese año se estima un tiraje de 450.000 ejemplares, además de traducciones a 26 idiomas.

La novela aparece en el mercado alemán durante la república de Weimar cuando la industria editorial y de entretenimiento pugnaba por sobrevivir la durísima crisis económica de la posguerra, también es en un momento clave del ascenso del nacionalsocialismo que perseguirá tanto al texto como al autor. El libro será prohibido y Remarque huirá de Alemania tan pronto como Hitler ascienda al poder, en las hogueras del Tercer Reich ardieron muchas de sus páginas.

Es curioso que con el pasar del tiempo la recepción de la novela todavía causa polémica, vale la pena citar dos ejemplos, por un lado el escritor Stefan Zweig, la calificó como “una obra de arte perfecta y una verdad indudable al mismo tiempo”. Mientras que uno de los mayores críticos alemanes Marcel Reich-Ranicki sostuvo: “su prosa está ambientada en la épica tierra de nadie: ni crítica seria de la época ni entretenimiento inocente, ni literatura real ni basura absoluta.”

Pero su extraordinario poder sigue ahí, hablando al lector atemporal, interrogando de la misma forma que cuestionaba a las generaciones de hace un siglo sobre la inutilidad de la guerra y el afortunado uso de ésta para unos cuantos.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com  

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