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EL HOMBRO DE ORIÓN

El Hombro de Orión  • The Killing of a Sacred Deer • Juan Ramón V. Mora 

Juan Ramón V. Mora 

Juan Ramón V. Mora
The Killing of a Sacred Deer
El Hombro de Orión  • The Killing of a Sacred Deer • Juan Ramón V. Mora 


En The Killing of a Sacred Deer de Yorgos Lanthimos, Colin Farrell interpreta a Steven Murphy, un apacible cirujano cardiaco casado con una oftalmóloga. Descontando sus perversas rutinas sexuales, llevan una vida sosegada con sus respectivos hijos suburbiales. Ha tomado bajo su cuidado a Martin («yo vivo en un vecindario no-tan-bueno, en una casa no-tan-buena», dice cuando los Murphy lo invitan a su hogar), quien precipitará la fatalidad sobre ellos en forma de maldición a la vieja usanza. La clave para liberarlos es que el doctor Murphy asesine a un miembro de su familia para salvar al resto.

Los elementos fantásticos son presentados con gran elegancia, como todo lo que sucede en pantalla. Sus escenarios de alta civilización —el hospital, la casa, el barrio silencioso, las conversaciones robóticas— inquietan por las profundidades perversas que se intuyen detrás de lo aparente. Es la misma disonancia que existe entre lo que consideramos normal (palabra engañosa donde las haya) y las fuerzas del destino, que lo reducen todo al polvo original. Estas fuerzas superiores a la silueta corriente de los días tienen voz en el personaje de Martin. La magnífica actuación de Barry Keoghan transmite poder y extravío a la vez. Es el enviado o la encarnación de una justicia que se arrancó los ojos; una noción de equilibrio natural que no duda en torcer sus propias reglas para que la cuadrícula quede bien pareja.

Al final, cuando la fatalidad empieza a enfriarles los tobillos a los Murphy, el hachazo final queda al arbitrio del azar. La muerte siega sus flores improbables con la misma paciencia puesta en cultivarlas. Y su jardín —como cualquier otro— es sin porqué. 

La cámara se regodea en la abominación. Hay algo como una degustación de la crueldad y el frío con que el tiempo nos arranca de la materia sólo para devolvernos a ella de súbito. Las tomas y movimientos calculados al detalle, la frialdad y la música, recuerdan a The Shining (Kubrick, 1980) —esa gran película sobre la paternidad responsable. La crueldad corrosiva que barniza las dos horas de película es como un soplido directo de Funny Games (1997). Dicha crueldad puede ofrecer momentos de humor muy memorables, aunque no para todos los gustos.           

Fría, extraña y enigmática, The Killing of a Sacred Deer exige revisiones, y de seguro su escalofrío permanecerá con quienes la vean durante mucho tiempo.


 

Esta película está disponible en plataformas como Amazon Prime

 



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Juan Ramón V. Mora (León, 1989) es venerador felino, escritor, editor, traductor y crítico de cine. Ganó la categoría Cuento Corto de los Premios de Literatura León 2016 y fue coordinador editorial en la edición XXII del Festival Internacional de Cine Guanajuato. Escribe sobre cine en su blog: El hombro de Orión.

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