Es Lo Cotidiano

ENSAYO (FRAGMENTO)

El arte del riesgo [trad. B. O.]

Földényi László F.

Bomba de hidrógeno en Eniwetok, Islas Marshall, 1957
Bomba de hidrógeno en Eniwetok, Islas Marshall, 1957
El arte del riesgo [trad. B. O.]

El riesgo más grande de todos es la vida misma: esa oportunidad única que no se puede repetir o extender. Esto nunca ha sido más cierto como en nuestro propio siglo, con su constante sucesión de crisis. Y precisamente esto explica los enormes esfuerzos —sin precedentes— que los guardianes de nuestras instituciones civilizadas han hecho para evitarnos la perenne e ineludible experiencia del riesgo. Nuestra civilización aspira a hacerlo todo explícito; quiere encontrarle a toda una respuesta; ve al universo como una infinita aglomeración de objetos, donde cada uno tiene la posibilidad de llegar a ser comprendido eventualmente (¡qué acercamiento tan gastado y pueril, comparado con el universo mágico que previamente había sido nuestra experiencia por miles de años!). Nos es entonces, impuesta implícitamente la ilusión de que la vida es reembolsable y repetible. Nuestra civilización ya no se asemeja a un arsenal de posibilidades infinitas sino a un ente de censura cósmica que lucha por erradicar de la vida los elementos de verdadero riesgo: las experiencias de ahora o nunca. Por supuesto, la civilización no alcanza a liquidarlas permanentemente; en el momento de morir, si no antes, disfrutamos de una libre e insubordinada experiencia del riesgo: la ausencia total de responsabilidades.

Estos letales momentos de revuelta contra la existencia aspiran a una única pregunta: ¿Qué es la vida sino un único momento de riesgo, sin un Antes o un Después? Momentos de inquietud, momentos de puro deleite, momentos de goce, momentos de miedo, momentos de claridad imperturbable, que nos permiten participar en la experiencia de un riesgo extremo —a veces mortal— pero sin morir de él. Es uno de los fenómenos más típicos de la civilización actual el hecho de que instantes como éstos sean devaluados y rechazados. Debido a la evolución de una concepción, cada vez más refinada y despótica de progreso, bajo los sucesivos disfraces de la cristiandad, de la evolución y aun de la “objetividad científica”, nuestra civilización se ha negado la magia del riesgo, dándole la espalda al extrañamiento en que toda vida está inmersa; desconociendo la intensa libertad de poder sentir que se puede abstraer el futuro y a todas sus posibles consecuencias. Ha desterrado a todos aquellos que son leales a lo Desconocido, y a quienes no insisten en sondear lo insondable con el fin de forjar ingeniosas construcciones e ideologías. Ha reprimido aun la idea de la muerte como aniquilación final.



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Földényi László F. Nacido en 1952, está considerado uno de los intelectuales más relevantes de Hungría. Especialista en Estética y Teoría del Arte, en su ya extensa trayectoria profesional, destaca su labor como docente, dramaturgo, teórico del arte, ensayista y filólogo.  Ese texto forma parte de Parkett 23.


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