sábado. 28.05.2022
El Tiempo
Es Lo Cotidiano

VIÑETAS ETNOGRÁFICAS SOBRE LA VIDA COTIDIANA EN EL ANTROPOCENO

Señales… del hallazgo a la sanción

Maricruz Romero Ugalde

Foto, Maricruz Romero Ugalde
Foto, Maricruz Romero Ugalde
Señales… del hallazgo a la sanción

Conducir en el semidesierto así sea por carreteras como la 45, también llamada ‘Panamericana’ o la 57 que te lleva de Zacatecas y a Monclova, en estos tiempos de primavera, puede ser un peligro, ya que por la fricción y la temperatura del asfalto las llantas pueden explotar. Tan es así, que en este 2021 es la primera vez que veo en algunas casetas un letrero explicativo sobre qué hacer en caso de que reviente una llanta. Lo primero es conservar la calma y NO FRENAR, sostener el volante firme e irse orillando con calma hasta un lugar seguro.  O sea, hay que accionar y no reaccionar. Bien, pues aun con esos riesgos, transitar los caminos del semidesierto permite disfrutar de paisajes hermosos por las formas de las montañas o las grandes planicies con su empolvada semblanza que vuelve pardo el horizonte con algunos destellos de verde aceituna cuando alguna vertiente de agua temporal permite el desarrollo de algún mezquite, pirul o si es más abundante, hasta quizá un álamo. Estos paisajes son muy atractivos. Esta vez me centraré en la región que va de Concepción del Oro en Zacatecas a Monclova en Coahuila, la que fuera capital de Coahuila y Texas hace mucho tiempo y que ahora la gente que habita ahí, le llama “La colonia más alejada de Monterrey” por el vínculo comercial que existe.  Esta vez compartiré tres experiencias sobre las señales. Al ir de sur a norte, el cerro del Chiquihuite está a la izquierda, ahí un Arqueólogo nacido en Rumania y profesor de la Universidad Autónoma de Zacatecas con varios años de investigación en equipos multidisciplinarios internacionales, descubrió vestigios que evidencia ocupación humana en México en una cueva de ese cerro. Estos vestigios datan de hace 30 000 años, lo que pone en entredicho la ocupación de América por migraciones que cruzaban el Estrecho de Bering hace 17 o 18 000 años[1]. De sur a norte, no estaban los letreros como el de la fotografía que encabeza esta entrega. Aviso que informa a los ‘paisanos’ que en los próximos 130 kilómetros no tendrán conectividad. En ese territorio lo que sí estará presente es el semidesierto en pleno con palmas reales tan altas que parecen presumir con sus caprichosas formas su longevidad, troncos que generan formas caprichosas que en ocasiones parecieran pequeños gigantes que caminan entre el zacatal, las biznagas, los magueyes y los nopales. Mucho más adelante está ‘La Muralla’, sierra que anuncia la cercanía a Monclova. Pasar esas formas majestuosas es también un cambio de clima; se desciende poco a poco a los 600 msnm. Las poblaciones son escasas hasta que se llega a Castaños, a partir de ahí, las fábricas, algunos comercios y gasolineras anuncian la llegada a Monclova. Antes, un libramiento. Y ahí, al no ver la señal, llega la sanción.

Ocho y treinta de la mañana y ya se siente un ambiente cálido. El boulevard Harold R. Pape -hay un Museo con su nombre- fue el empresario que impulsó la industria que le da el mote a Monclova como ‘La capital del acero’ por la compañía ‘Altos Hornos de México’. Al bajar el primer puente, una patrulla de tránsito nos detiene. Infracción por haber circulado en esa vía y ser “camión” según el oficial, ya que en la tarjeta de circulación dice pick up, pero como trae caja, no importa que en otro estado sea considerado un vehículo más pequeño. Infringimos la ley. Ningún argumento pudo persuadir la actitud de castigo. El oficial nombró el Reglamento vial y un sinnúmero de artículos. En el proceso, le pedimos que se identificara y se molestó. Fue hasta que estaba quitando la placa cuando junto con su compañero tomé la fotografía de ellos y la patrulla. Entonces dio el nombre. Cuál sería nuestra sorpresa que cuando fuimos a pagar la multa alrededor de las 2 de la tarde, es decir más de 5 horas después, en la ‘Dirección de Policía Preventiva Municipal’ nos atendió un oficial de guardia que se llamaba igual e identificó a los compañeros con sus nombres verdaderos cuando le enseñé la fotografía. Un rato de espera para saber si estaba la placa y teníamos derecho a un descuento. Sí, sí estaba, pero el descuento era el mínimo porque simplemente no se podía dar más. Pagamos y nos fuimos en un taxi. El supuesto camión lo habíamos estacionado a un lado del libramiento para evitar tener más problemas. Cual sería nuestra sorpresa, que en cuanto nos subimos, apenas estábamos incorporándonos al Boulevard Harold R. Pape para tomar el libramiento y ya, se habían acercado en menos de 10 minutos dos patrullas más con la misma intención, multarnos, lo bueno fue que el comprobante de pago, nos libró de 2 multas más. Fue en ese momento que, al ir por la lateral, vimos el pequeño anuncio que estaba al pie del inicio del puente con la imagen de un camión que decía prohibido subir. ¿Sería una estrategia para incentivar la recaudación municipal? ¿Cualquiera que vaya por el carril central, no puede dejar de subir al puente si tiene un vehículo al lado, al menos que genere un accidente? No sabemos, detalles de cuándo se instalaron, con qué asesoría o intención esos anuncios de esa manera. Lo cierto es que me recordó el letrero de no parar que siempre me había parecido enigmático, esa circunferencia roja con la cruz enfrente y todo lo demás blanco. Cuando lo vi por primera vez, creí que estaba incompleto, investigué y no, así es y significa ‘No parar’, creo que no fui la única que ignoraba el significado, ahora en algunas ocasiones, esa señal se acompaña con un texto “Por su seguridad, no parar” y lo encontramos en la carretera 45 cuando se va llegando a la ciudad de León, Gto.  por la entrada al Bulevar Delta. Así, una montaña como el ‘Cerro del Chiquihuite’ en Concepción del Oro se transformó de un indicio a un hallazgo, el aviso de que no había conectividad en 130 kilómetros provocó incertidumbre si tomamos en cuenta que ese trayecto es muy poco habitado -recordemos que entre León y Aguascalientes hay 127 kilómetros- imagínenselos deshabitados y el no ver una señal, nos llevó a la sanción. Esto último pudo ser recomendación, acompañamiento, comprensión, si eres un oficial vial podrías ser un anfitrión antes que acechar al visitante. Un cambio de actitud, puede hacer la gran diferencia.




***
Maricruz Romero Ugalde. Mujer curiosa y risueña. Ejerce el oficio de la antropología y su pasión, el cine.  Su sueño de vincular ciencia y arte lo ha puesto en práctica al fundar y coordinar desde 2007 el Lab ETNOAI de la Universidad de Guanajuato. En sus 30 años de haber migrado de la Ciudad de México a la zona antes conocida como el Gran Tunal o la Gran Chichimeca, residió primero en Aguascalientes, luego en Zacatecas y ahora, Guanajuato. En esta sección comparte momentos de aprendizaje resultado de convivir con personas en el país y el extranjero. Datos de contacto: lab.etnoai@ugto.mx, Canal you tube ETNOAI UGto.

[Ir a la portada de Tachas 414]

 

[1] Ardelean, CF, Becerra-Valdivia, L., Pedersen, MW et al. Evidencia de ocupación humana en México en torno al Último Máximo Glacial. Nature 584, 87–92 (2020). https://doi.org/10.1038/s41586-020-2509-0

Comentarios