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54 MUJERES, LA SERIE

54 Mujeres • The Headcoatees (Coristas con grupo propio) • José Luis Justes Amador

José Luis Justes Amador

The Headcoatees
The Headcoatees
54 Mujeres • The Headcoatees (Coristas con grupo propio) • José Luis Justes Amador


 

Dondequiera que tocaban Thee Headcoats también Thee Headcoatees hacían un set y hubo un tiempo en que parecían más populares que los chicos.
De la hoja de promoción de Victrola


 

Todo comenzó a mediados de los ochenta con unas chicas que llevadas por su fanatismo por un grupo, The Milkshakes, uno de los infinitos nombres bajo los que se ha presentado Billy Childish, y por un estilo, el garage, comenzaron a acompañarlos bajo el nombre de The Milk-Boilers. Su primer intento fue una versión de “Boys” de The Shirelles, tal y como la habían hecho los Beatles. Sólo llegaron a sacar un par de EP, compuestos en su mayoría por versiones, entre ellas el “Come Home Baby” de Mel Tormé o una rendición del “Hello, I love you” retitulada “Hello, we love you”. A los pocos meses pasarían a llamarse The Delmonas, The Del Monas o, bajo todos esos nombres aparecieron, The Del-Monas, en homenaje a la canción de Bo Diddley.

Aunque The Del-Monas fueran un grupo de nicho, como lo han sido el noventa y nueve por ciento de los grupos del garage revival, lograron algunas críticas en los medios más generalistas. En uno de ellos alguien afirmó que “aunque no tenían el rango vocal de las artistas [a las que admiraban y versioneaban], lo lograban con actitud y entusiasmo”. The Delmonas eran la línea que iba de las solistas o grupos “duras-pero-tiernas” chicas de los 50 y 60 como las Shangri-Las, Lesley Gore o, entre otras, Nancy Sinatra. Llegaron a sacar dos discos, al que unirían años después un recopilatorio con inéditos. Pero problemas internos en la banda, por las fuertes personalidades de sus componentes, —y no por el tan manido “diferencias musicales”– hicieron que las Delmonas que grabaron el “Delmonas 5!” fueran otra banda casi totalmente diferente. El grupo desaparecería luego de otro disco hecho de retazos. Habían vuelto a ser un grupo de acompañamiento para cualquiera de los nombres que el ubicuo Childish decidiera para su grupo.

Ludella Black, Holly Golightly, Kyra Rubella y Bongo Debbie, que en algún momento de la corta historia de The Delmonas habían formado parte, se encontraron para revivir el espíritu de las dos bandas. Como el grupo de Childish se llamaba Thee Headcoats, la banda de las cuatro chicas pasó a llamarse Thee Headcoatees. Eran, al mismo tiempo, un grupo de apoyo y un grupo paralelo. Los conciertos en directo solían consistir en un set de Thee Headcoatees en que el grupo de Childish apoyaba tocando, y un set de The Headcoats en que los coros los hacían ellas. En realidad un colectivo en el que los papeles se intercambiaban constantemente, tanto que en la primera aparición en un vinilo —ellos no publicaban en digital– fue con una cara para cada grupo.

¿A qué suenan? A un grupo en el que la pasión supera con creces a la destreza instrumental y vocal, pero que mantiene una llama siempre necesaria, la de cuatro personas juntas en una habitación con unos instrumentos, que se juntan para hacer ruido y divertirse un rato. Frente a la imagen de tantos y tantos grupos durante el primer revival del garage, Thee Headcoatees eran una reivindicación del derecho a pasárselo bien. Los cuatro discos que sacaron, más los compartidos con el grupo nodriza, son una mezcla equilibrada de versiones y canciones originales unidas por la misma idea estética, el garage.

PD: si ya era complicado seguir la carrera de un grupo que iba cambiando de nombre según lo hacía el grupo original de Childish, lo es más seguir la carrera individual de cada una las componentes. Desde la constante de Holly Golightly, hermoso homenaje a Audrey Hepburn, que alcanzó su cúspide en la colaboración —no acreditada– con The White Stripes al grupo —casi de covers– The A-Lines, o los más oscuros The Masonics o The Shall I Say Quois.

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