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CONDUCTAS DE AUTOCUIDADO

Actividad física, ejercicio y deporte • Maricruz Romero Ugalde

Maricruz Romero Ugalde

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Actividad física, ejercicio y deporte • Maricruz Romero Ugalde

Para Andrea Gómez Romero y su manejo de la LFT

 

¿Cuál es la diferencia entre la actividad física, el ejercicio y el deporte? ¿Por qué para la Australian Diabetes Educators Association (ADEA) es la segunda conducta que hay que modificar para poder prevenir o alcanzar el control de la diabetes mellitus tipo 2 (DMT2? ¿Qué Normas Oficiales Mexicanas impactan en esta conducta? Es lo que intentaré resolver en esta nota. En la serie he seguido las recomendaciones de la ADEA, por ello, empezé por describir qué era la DMT2 y en el trayecto, he incorporado la discusión sobre la “cultura de la diabetes” desde la etnología.

A diferencia de lo que propone la American Association of Diabetes Educators (AADE), los australianos consideran más relevante iniciar con una primera conducta. Enuncian así:  “Entendimiento del proceso de la diabetes y las opciones de tratamiento para realizar elecciones informadas de salud y estilo de vida”, comprender para actuar a partir del reconocimiento en la persona del cómo impactan sus actuales conductas en la prevención o control del padecimiento. Esta primera conducta no está considerada en la AADE, los norteamericanos incluyen como primera conducta la alimentación. Y si observamos a las personas, muchas de ellas, han interiorizado esta recomendación y a veces se cuidan comiendo productos “light” o bajos en calorías, cuando en realidad una dieta saludable tiene otro tipo de características. De esto ahondaremos la siguiente semana.

La AADE incluye como segunda conducta del autocuidado la “Incorporación de la actividad física en la vida diaria” ¿acaso no nos movemos? Si gozamos de condiciones “normales” de salud, claro que caminamos desde que nos levantamos pero ¿eso es suficiente? En uno de los módulos del Diplomado de Educación Terapeútica en Diabetes que se imparte desde 2011 en la Universidad de Guanajuato, se pone énfasis en distinguir entre actividad física, ejercicio y deporte, recomendando que en la vida diaria es importante activarnos con ejercicios que motiven la flexibilidad, la fuerza y la resistencia para así, tener un cuerpo sano; y para ello, recurrir a la asesoría de profesionales ya que de acuerdo con la edad, el género, las condiciones de salud preexistentes, las actividades realizadas, la condición educativa, socioeconómica, etc., se requiere un plan personalizado.

En el artículo de Vicente-Rodríguez et al (2016: 2) se define muy claramente la diferencia basándose en Caspersen et al (1985) la actividad física es “todo movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que ocasiona un gasto de energía superior al del estado de reposo. Sin embargo, hablamos de deporte cuando la actividad física se ejerce como juego o competición, cuya práctica está sujeta a unas normas reglamentarias. Por otra parte, la actividad física planificada, estructurada, repetitiva e intencionada con el objetivo de mejorar o mantener uno o más de los componentes de la condición física es lo que entendemos como ejercicio físico.[1] Definido así parece sencillo. El punto es que la tendencia en esta cultura de la diabetes subrayado por el casi año y medio de confinamiento, nos damos cuenta que la tendencia actual es hacia el sedentarismo, permanecer inactivos en términos de movimientos corporales completos.

 Quizá ahora nuestros ojos y manos, particularmente los dedos estén muy activos cuando el resto del cuerpo permanece en las posturas más extrañas, en el mejor de los casos sentados en muebles ergonómicos, con mayor frecuencia sentados o acostados en lo que está disponible y sin cuidar lo que en el ambiente biomédico llaman “higiene de columna”. Recomendaciones como sentarse con la espalda bien recargada en ángulo recto, con las rodillas ligeramente arriba de la cintura y con los brazos descansando en el teclado -si se trabaja con ordenador- también en ángulo recto, colocando el monitor de tal manera que la cabez este al frente sin doblar el cuello. Este es sólo un ejemplo de lo que se recomienda en términos posturales para cuando se trabaja mucho tiempo sentado, además de los descansos de 3 minutos cada 30 de trabajo. También existen recomendaciones para cargar, permanecer mucho tiempo parado, acostarse y levantarse, etc. ¿Por qué es tan importante saber mover el cuerpo, activarlo?

En términos de la búsqueda de la salud y con ella, la calidad de vida. El cuerpo, es nuestra manera de estar aquí y ser quienes somos, esos seres únicos e irrepetibles que hemos nacido en un espacio y tiempo determinado con una carga genética que heredamos de nuestra madre y nuestro padre. El cuerpo es lo que somos, además de vehículo interno y externo. En el Diccionario de la Real Academia “acuerpar” significa “apoyar, favorecer” mientras retomando Lorena Cabnal (2015), desde el feminismo comunitario latinoamericano acuerpar es un acto político y consciente de sentir las injusticias y el dolor de otros cuerpos, sanando de esta manera las memorias de dolor instauradas en el Abya Yala[2] “Nombro como acuerpamiento o acuerpar a la acción personal y colectiva de nuestros cuerpos indignados ante las injusticias que viven otros cuerpos. Que se auto convocan para proveerse de energía política para resistir y actuar contra las múltiples opresiones patriarcales, colonialistas, racista y capitalistas. El acuerpamiento genera energías afectivas, espirituales y rompe las fronteras y el tiempo impuesto. Nos provee cercanía, indignación colectiva, pero también revitalización y nuevas fuerzas para recuperar la alegría sin perder la indignación.”[3]

El término “acuerpar” desde el feminismo nos habla de luchas, de solidaridad de sentir y compartir. La actividad física ha estado presente en toda la historia de la humanidad, más cuando la especie se dedicada a la caza y la recolección. Gracias a la invención de la agricultura es que los seres humanos nos fuimos volviendo sedentarios. No todos, siempre hemos coexistido nomadas y sedentarios, incluso en el mundo actual hay grupos seminómadas y si observamos las constantes migraciones, podríamos inferir que el movimiento territorial de muchos grupos humanos ha sido una constante de vida. Sin embargo, el ejercicio y el deporte no son actividades físicas milenarias, sí ha habido grupos dentro de las sociedades especializados en el manejo del cuerpo desde el arte hasta la milicia, pero han sido eso grupos específicos con entrenamientos especiales. ¿Por qué ahora para promover la salud, es necesario hacer ejercicio o deporte y no sólo actividad física? La respuesta es obvia, por la tendencia y prevalencia del sedentarismo que se manifiesta como un problema de salud cuando la gente vive con sobrepeso u obesidad. De ahí que en México se haya tenido que normar al respecto.

Por el momento no tengo el dato de cuándo surge la primera Norma Oficial Mexicana (NOM) ni cuántas y cuáles están vigentes al 2021. Consulté el nuevo “Sistema Integral de Normas y Evaluación de la Conformidad (SINEC) [4] pero no pude acceder al listado. Así que sigo en la búsqueda. Mientras les comparto lo relevante de las NOM en tanto “tienen como principal objetivo prevenir los riesgos a la salud, la vida y el patrimonio, por lo tanto, son de observancia obligatoria” es decir, son regulaciones técnicas obligatorias que impactan en productos, procesos y servicios cuando puede haber riesgos a personas, animales y vegetales, así como al medio ambiente. Éstas se publican en el Diario Oficial de la Federación. Tan solo la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) en su plataforma incluye 41 NOM en 5 categorías: Seguridad, Salud, Organización, Específicas y Producto donde destacan para la reflexión que estoy desarrollando la NOM-034-STPS-2016 titulada “Acceso y desarrollo de actividades de trabajadores con discapacidad” y la NOM-036-STPS-2018 “Factores de riesgo ergonómico: Parte 1. Manejo manual de cargas”, lo que llama la atención ya que en la Ley Federal del Trabajo (LFT), Artículo 134, fracciones II y X de señala para los trabajadores “las siguientes obligaciones…observar las disposiciones contenidas en el reglamento y las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad, salud y medio ambiente de trabajo y las que indiquen los patrones para su seguridad y protección personal, y someterse a los reconocimientos médicos previstos en el reglamento interior y demás normas vigentes en la empresa o el establecimiento, para comprobar que no padecen alguna incapacidad o enfermedad de trabajo, contagiosa o incurable”[5] significa que todo empleado sólo por esta aseveración puede ser objeto de discriminación. En la próxima entrega desarrollaré esto vinculándolo a las NOM relacionadas con la prevención de la diabetes mellitus. Hasta entonces…



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[1] Vicente-Rodríguez, Germán, & Benito, Pedro J., & Casajús, José A., & Ara, Ignacio, & Aznar, Susana, & Castillo, Manuel J., & Dorado, Cecilia, & González-Agüero, Alejandro, & González-Gallego, Javier, & González-Gross, Marcela, & Gracia-Marco, Luis, & Gutiérrez, Ángel, & Gusi, Narcis, & Jiménez-Pavón, David, & Lucía, Alejandro, & Márquez, Sara, & Moreno, Luis, & Ortega, Francisco B., & de Paz, José Antonio, & Ruiz, Jonatan R., & Serrano, José Antonio (2016). Actividad física, ejercicio y deporte en la lucha contra la obesidad infantil y juvenil. Nutrición Hospitalaria, 33(9),1-21.[fecha de Consulta 10 de Julio de 2021]. ISSN: 0212-1611. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=309249471001

[2] Abya Yala es el término con que los Indios Cuna (Panamá) denominan el continente americano en su totalidad (significa "tierra en plena madurez") y fue sugerido por el líder aymara Takir Mamani, quien propone que todos los indígenas lo utilicen en sus documentos y declaraciones orales. https://www.google.com/search?q=abya+yala+significado&rlz=1C5CHFA_enMX923MX923&oq=abya&aqs=chrome.3.69i57j0i67i433j0i67l2j0l2j0i10j0l3.6223j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

[3] https://suds.cat/experiencies/857-2/

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