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54 MUJERES, LA SERIE [XLIV]

54 Mujeres [XLIV] • Bobbie Gentry (La mujer que les ganó dos veces a los Beatles) • José Luis Justes Amador

José Luis Justes Amador

Bobbie Gentry - Never fall in love again - Portada del álbum
Bobbie Gentry - Never fall in love again - Portada del álbum
54 Mujeres [XLIV] • Bobbie Gentry (La mujer que les ganó dos veces a los Beatles) • José Luis Justes Amador


 

My grandmother noticed how much I liked music,
so she traded one of her milk cows for a neighbor’s piano

Bobbie Gentry


 

Cuando tu propia abuela tiene que cambiar una de sus vacas lecheras para comprarle el piano a su jovencísima nieta sólo caben dos posibilidades: que la quiera mucho, cosa que sí era cierta, ya que era quien la cuidaba tras el divorcio de sus padres, o que vea talento en la niña, algo que también era cierto, ya que compuso su primera canción, “My Dog Sergeant Is a Good Dog”, a los siete años. Roberta Lee Streeter, su verdadero nombre, vivía en una granja sin agua ni electricidad. A los trece viajaría a California para vivir con su madre, con quien formaría un dúo efímero, Ruby y Bobbie Meyers. Tras cambiarse el nombre a Bobbie Gentry, homenaje a la Ruby Gentry de la película homónima, trabajó como cajera y cantante en clubs nocturnos mientras estudiaba en el conservatorio de Los Angeles composición, teoría musical y arreglos. En 1966 graba junto a Jody Reynolds dos composiciones que tampoco alcanzarían éxito alguno.

Empeñada en seguir el camino musical, se presentó a Capitol Records con la idea de componer canciones para que otros las cantaran, y entre febrero y marzo de 1967 produjo una serie de demos que ella misma acabaría cantando, ya que resultaba más barato que pasárselas a otro artista y regrabarlas. El single “Mississipi Delta” fue la primera grabación que vería la luz, pero la mayoría de las radios preferirían pinchar la cara B, que a la larga sería una de las canciones más emblemáticas de Gentry, “Ode to Billie Joe”. La canción añade a la voz de Gentry, y a la historia que podía haber firmado cualquiera de las damas del gótico sureño como McCullers o O’Connor, apenas unas cuerdas para “no avergonzarnos”, como dijo, humildemente la cantante. El single llegaría al primer lugar de las listas de éxito derrotando al “All you need is love” de The Beatles.

Para aprovechar el tirón del single Capitol se apresuró  a lanzar un disco al que tituló con el nombre de la canción y que no era sino un arreglo apresurado de las demos de Gentry que combinaba folk, country, blues y jazz en una combinación poco vista. La compañía se arriesgó a  sacar quinientas mil copias, la mayor cantidad que habían prensado nunca de un solo lanzamiento, y fue todo un éxito. Llegó al número uno de las listas sustituyendo al “Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band” de The Beatles. En un año Bobbie Gentry había logrado vencer al grupo de Liverpool dos veces y convertirse en una estrella que ganó tres Grammys y que fue nominada como la artista promesa del country. Pero su obra maestra llegaría al año siguiente.

Tras participar en italiano junto a Al Bano en el Festival de San Remo de 1968 con una canción en italiano llamada “La Siepe” que, para aprovechar el tirón del éxito, se publicó, Bobbie Gentry se preparó para grabar el disco más completo y perfecto de su carrera. “The Delta Sweete”, abreviatura del verdadero título “Bobbie Gentry Performs the Delta Sweete”, contiene en su título una doble intención. Jugando con la doble pronunciación de la palabra “sweete”, Gentry representa a la belleza sureña o una suite de canciones. Cualquiera de las dos lecturas es acertada. En un disco compuesto, producido y arreglado por ella misma, en una época en que pocas mujeres tenían tanto control sobre su obra, es un repaso por la tradición musical sureña en la que cada canción encaja, “en un historia como de ensueño” según escribió un crítico, perfectamente con la anterior y con la siguiente haciendo de “The Delta Sweetie” casi un álbum conceptual. Aunque el disco no alcanzó el éxito del primero es una de las obras maestras de finales de los sesenta.

El álbum abre con “Okolona River Bottom Band” abre un disco con un ritmo folclórico en el que destaca la voz de Gentry que introduce perfectamente el cocktail de todos los ritmos sureños, blancos y negros, que van a venir a continuación. “Big Boss Man”, la primera de las versiones del disco es un viejo blues de Jimmy Reed que parece grabado en el mismo campo desprovista de arreglos y solo con una guitarra y un casi recitado. “Reunion” con sus capas y capas de voces refleja perfectamente una reunión de familia en la que cada personaje parece tener su propio interés. “Parchman Farm”, otra versión en este caso de Bukka White, es una canción de prisioneros a la que Gentry le da un aire aún más sombrío. Y tras la tristeza de esa llega uno de los momentos más alegres del disco con “Morning Glory”, una canción que la amante le dedica a su pareja cuando están todavía disfrutando en la cama. “Sermon” trae al disco otra de las tradiciones sureñas, en este caso el soul. “Tobacco Road” y “Lousiana Man”, dos nuevos covers, traen la música cajun para cerrar el disco con tres temazos, “Penduli Pendulum” “Jessye ‘Lizabeth”  y “Refractions” que traen arreglos pop para la música popular del sur hasta cerrar con la folkie “Courtyard” que devuelve “Sweete” al ambiente campestre.

El resto de la breve carrera de Gentrie (“Bobbie Gentry and Glen Campbell”, “Touch 'Em with Love”, “Fancy” y  “Patchwork”) no volvería a alcanzar el nivel de ninguno de sus dos primeros discos, aunque mantuvieron una gran calidad en la que entraban standards, tres versiones de los Beatles, tal vez como disculpa, una de ellas en español, un intento de entrar al mercado japonés cantando en ese idioma. Y, a finales de los setenta, Gentry decidió abandonar el mundo de la música para irse a vivir con una persona anónima más en un retiro del que no ha salido desde entonces.

PD: Gran parte de la fama “póstuma” y de la reivindicación de este disco se debe a un grupo alejadísimo de la música de Bobbie Gentry, Mercury Rev que en “Bobbie Gentry’s The Delta Sweete Revisited” versionean entero y en orden el disco original. Y, sobre todo, destacan las cantantes a las que invitan a cantar que son un who is who de las voces femeninas: Norah Jones, Hope Sandoval, Laetitia Sadier, Margo Price, Susanne Sundfor, Marissa Nadler, Beth Orton, Rachel Goswell, Carice Van Hauten, Vashti Bunyan, Kaela Sinclair y Phoebe Bridgers. Además de cerrar el disco con “Ode to Billie Joe” en la que acompañan a la gran Lucinda Williams.

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