miércoles. 25.05.2022
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GUÍA DE LECTURA 423

‘Formas de volver a casa’ de Alejandro Zambra • Jaime Panqueva

Jaime Panqueva

‘Formas de volver a casa’ de Alejandro Zambra
‘Formas de volver a casa’ de Alejandro Zambra
‘Formas de volver a casa’ de Alejandro Zambra • Jaime Panqueva

Los niños son excelentes espías; en su novela 1984, Orwell nos muestra su eficacia para vigilar a sus padres y denunciar cualquier conducta que se desvía de las normas de la sociedad totalitaria donde viven. Lo ven y lo escuchan todo con una frialdad revestida de inocencia (o ignorancia).

El escritor Alejandro Zambra evoca los días de su infancia durante la dictadura de Pinochet en Chile, a través de esta melancólica novela del yo, donde de niño funge como pequeño espía de uno de sus vecinos por el encargo de la niña que lo persigue mientras deambula por su colonia. A lo largo de cuatro partes, Zambra combina los recuerdos de entonces con los problemas de la joven madurez y la descripción de un proceso de escritura de la novela misma. El niño, ahora adulto, a través de la escritura revive aquellos momentos, regresa a los lugares conocidos y se reencuentra con los sobrevivientes.

La novela es la novela de los padres, pensé entonces, pienso ahora. Crecimos creyendo eso, que la novela era de los padres. Maldiciéndolos y también refugiándonos, aliviados, en esa penumbra. Mientras los adultos mataban o eran muertos, nosotros hacíamos dibujos en un rincón. Mientras el país se caía a pedazos nosotros aprendíamos a hablar, a caminar, a doblar las servilletas en forma de barcos, de aviones. Mientras la novela sucedía, nosotros jugábamos a escondernos, a desaparecer.

El adulto juega a ser niño para escribir, para digerir los hechos y alimentar la memoria, mientras se queja de las dificultades por concebir un producto consistente, fiel o verosímil. Leer es cubrirse la cara. Y escribir es mostrarla, dice el autor en uno de sus momentos de reflexión.

Formas de volver a casa está llena de anécdotas de infancia que ilustran las relaciones con los padres, sus conductas ante la difícil tarea de criar a sus hijos en tiempos difíciles. La prosa de Zambra, su naturalidad, aparente sencillez y tono amable, constituye un hito en la narrativa actual hispanoamericana. La lectura nos lleva a reflexionar no sólo en el juicio que podemos hacer a nuestros padres por heredarnos el mundo que recibimos, sino también en aquel que nuestros hijos harán en algún momento futuro sobre la forma en que actuamos ahora, cuando las dictaduras y totalitarismos están muy lejos de ser derrotados.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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