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07:54h. Viernes, 28 de Julio de 2017

"...las metas del Modelo se alejan de la realidad social del país, además de que los mismos retos generan dudas sobre su implementación..."

 

Ante el ritmo del aumento de desaprobación de Enrique Peña Nieto, y como acción frágil para rescatar cifras que puedan servir en 2018, entre números de rezago en el sector y las dudas sobre su implementación, llega tarde en tiempos del sexenio el Nuevo Modelo Educativo, que presentó en marzo pasado  la Secretaría de Educación Pública.

Si bien es cierto que la educación básica y media básica en nuestro país requieren una transformación a fondo y urgente para responder a las necesidades y retos presentes de la manera más inmediata posible, también lo es el que se deben corregir problemas que afectan directamente a los planteles escolares. Así lo demuestran los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2015, donde:

  • Entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se encuentra en el lugar 60 de 72 países analizados, solo por encima de países como Jordania, Indonesia, República Dominicana, o Túnez.
  • Estudiantes mexicanos obtuvieron en promedio 423 puntos de desempeño en lectura, rendimiento por debajo del promedio de los países de la OCDE, donde las niñas superan a los niños por 16 puntos promedio, según la Carta Paramétrica de Parametría.

Gráfico OCDE

  • 36% de estudiantes mexicanos de 15 años reconocieron que se han saltado sus clases todo un día al menos una vez (promedio mayor al 26% de la OCDE).
  •  48% de estudiantes mexicanos de 15 años tiene riesgo de abandonar sus estudios.

Por otro lado, de acuerdo con el Panorama de la Educación 2016 de la OCDE:

  • México es el cuarto país con el menor porcentaje de profesores certificados de especialidad.
  • 30% de los profesores de las áreas de ciencia en las primarias y secundarias está completamente certificado por una autoridad competente (promedio de la OCDE: 84%).

Asimismo, la última Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presenta, entre otros datos:

  • Los estados que presentan un porcentaje menor de población de 6 a 14 años que asiste a la escuela son Campeche, Chiapas, Chihuahua, Colima, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, y Veracruz.

Gráfico INEGI

Fuente: Carta Paramétrica.

En el mismo orden de ideas, el estudio de Mexicanos Primero, "Tod@s: Estado de la educación en México 2017", arroja los siguientes datos:

  • 77 de cada 100 niños que entran a primer grado de primaria continúan la educación secundaria, pero sólo 57 de ellos entran al bachillerato.
  • Menos de dos de cada 10 niños en primaria indígena aprenden lo esperado.
  • Ocho de cada 10 niñas y niños, de cero a dos años, no cuenta con educación inicial y casi la mitad de los preescolares carecen de espacios deportivos o recreativos.
  • Seis de cada 10 maestros usan sólo exámenes escritos para evaluar el aprendizaje de los alumnos.
  • Los libros de educación indígena no se han actualizado en 20 años.
  • Sólo dos de cada 10 escuelas cuentan con rampas y sólo una tiene baños adaptados para personas en condición de discapacidad móvil.

Con la anterior serie de cifras y datos, las metas del Modelo se alejan de la realidad social del país, además de que los mismos retos generan dudas sobre su implementación. Pero no sólo la infraestructura educativa debe ser repensada para su aplicación; se debe analizar qué tan “nuevo” es el Nuevo Modelo Educativo.

Uno de los objetivos es que niñas, niños y jóvenes «aprendan a aprender»; pero, sin hacerle caso a esta premisa base y recordamos lo memorizado, encontramos que tal principio fue propuesto en México desde enero de 1974 por Guillermo Michel Sinner; en 1982 por Jesús Reyes Heroles durante su gestión en la Secretaría de Educación Pública,[1] y a su vez por el francés Jacques Delors desde 1994 en «Los cuatro pilares de la educación»,[2] implementado en México en el Plan de Estudios 2011.[3]

Se habla del inglés como curso obligatorio en todo el país, lo que hace ver que se desconoce que el mismo Plan de Estudios 2011 establece en la primaria cinco horas semanales de inglés, y que dentro del perfil de egreso de primaria, «el alumno posee herramientas básicas para comunicarse en inglés» (Pág. 40). Esto nos lleva a la pregunta: en los cinco años anteriores, ¿se han impulsado dichas clases de inglés que marca el Plan?

Volver a usar y ponerse al corriente de manera tardía, no es innovar. Lo contrario se ha pensado en la Secretaría de Educación al utilizar términos como “educación inclusiva”, de la que ya se hablaba en Inglaterra en el Informe Warnock de 1974, el de “Escuela al centro”, impulsada por la OCDE y el Banco Mundial, que se conoce en el mundo como Administración Escolar Descentralizada (AED), así como el mismo “aprender a aprender”, del que ya hemos hablado (ver Half the Sky Movement).

Las nociones de «aprendizaje» y «formar» deben reorientarse, y estar acompañadas de los conceptos de currículo, organización escolar, formación, actualización y trabajo fuera del aula, tanto de aprendices como de maestros, a quienes se les debe fortalecer su formación inicial, diseñar mecanismos eficientes de actualización, y posteriormente, ahora sí, evaluar.

Es hacía allá a donde nuestro modelo educativo debería direccionar las brújulas. Hacia una reconstrucción de un tejido escolar fortalecido; hacia la innovación para tener un México preparado para recibir a alumnas y alumnos mexicanos que radicaban en el exterior, ubicando a cada salón en un mismo plano de identificación y cultura junto con el sistema educativo, sin que la diferencia de nivel de estudios entre en ambos países sea obstáculo; hacia un fortalecimiento de la participación social, sobre todo de los padres de familia, para crear un sistema preventivo que contemple las habilidades socioemocionales en un marco social de equidad y sin violencia; hacia una convivencia y desfronterización donde la comunicación no se cruce como imposibilidad de niñas y niños, y donde en la mayoría de las escuelas tengamos más de dos profesores de inglés, y no uno para todos los grupos.

El Nuevo Modelo Educativo debe motivar a buscar una educación que destierre actitudes discriminatorias y que logre el aprecio de nuestra diversidad.

Lo que es cierto es que con el (supuesto) nuevo modelo se nos presenta otra oportunidad de lograr una educación de calidad, pues ante la situación mundial nos jugamos el futuro, y el tiempo se agota.

 


[1] GARCILAZO BEDOLLA, José, «La concepción del hombre en la obra de Jesús Reyes Heroles» en SALADINO GARCÍA, Alberto (comp.), Humanismo mexicano del siglo XX, Toluca, Universidad Autónoma del Estado de México, 2004, Tomo I, pp. 420-440.

[2] DELORS, Jacques (1994). "Los cuatro pilares de la educación", en La Educación encierra un tesoro. México. El Correo de la UNESCO, pp. 91-103.

[3] Ver  página 48 del Plan de Estudios 2011 Educación Básica, de la Secretaría de Educación Pública.