Al amparo de la luna llena

“…Al amparo de la luna llena toca empuñar la palabra y empeñar el compromiso por la vida, por la seguridad y por la dignidad…”
Al amparo de la luna llena

Algo tan hermoso como esta luna de “Nieve” sólo la tiñe la sangre derramada y el humo que emana del abuso y la injusticia. Un niño de cuatro y una niña de seis años fueron asesinados junto con su mamá de 26 y su abuela de 56 añosen León. En otra noticia, la demostración de fuerza degrupos criminales en Irapuato que incendiaron un “anexo”, dos casas y un taller llevándose a cinco personas, muestra el grado de indulgencia con que las autoridades cuidan a las personas y sus bienes. El recuento de la inseguridad es cada vez más grotesco y la narrativa de las violencias hace nido en el miedo, que se siente también en los ojos.

No hay duda, las maravillas de la vida en todas sus formas ylas expresiones de la naturaleza y del universo mismo como lo es la luna de “Nieve”, son manera tan sutilmente bellasque deberían ser vistas y sentidas por todas las personas. La experiencia de pararse frente al océano y sentir la arena en los pies y las olas golpear con espuma los tobillos, el caminar por una selva tropical, sentir el sol en las zonas áridas, zambullirte en las aguas cristalinas y frías y el mirar la bóveda celeste en un bosque salpicado de luciérnagas,deberían ser parte de una lista obligada entre muchas vivencias de vida, que todos los seres humanos tenemos que experimentar. La luna llena nos invita a sentir la vida con su luz y su fuerza, con su magia y con el asombro que nos produce verla en el cielo, nívea e inmaculada, como una mínima ofrenda a nuestra fugaz existencia.

Pero la realidad, aun al amparo de la luna llena, nos demuestra que los humanos podemos ser capaces de realizar atrocidades a otros humanos. Las historias que relatan los medios de comunicación y las cifras de la muerte que se registran son frías y duras, pero no podemos olvidar que en cada dígito agregado al conteo está el nombre de una persona real, una vida que se pierde, y la historia de un ser humano y seguramente con una familia. La naturalización de las violencias ha hecho que perdamos la capacidad de asombro, y que la indignación se convierta en resignación, de una forma torpe e insensible.

Las historias se acumulan: secuestros, homicidios, violaciones y feminicidios, robos, asaltos, extorsiones, nos rodean y nos van asfixiando. Al parecer, el Estado y sus instituciones ya son comparsa desde hace mucho tiempo. Los gobernantes se escudan en el imaginario de un trabajo que se anuncia y de un esfuerzo que se diluye en el esbozode una mueca, en una sonrisa por demás fingida, en una frase inocua, en una promesa que por ahora nunca se cumple.

Roque Dalton poeta salvadoreño asesinado en 1975, escribió: 

Yo, como tú,
amo el amor, la vida, el dulce encanto
de las cosas, el paisaje
celeste de los días de enero.
También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

Al amparo de la luna llena toca empuñar la palabra y empeñar el compromiso por la vida, por la seguridad y por la dignidad de todas y de todos. La espera ha concluido. Los resultados no están a la vista de la ciudadanía. La acción gubernamental en los tres niveles de acción está fracturada, ajena, descoordinada y presumiblemente cómplice. 

Por ahora, la luz de la luna llena nos ofrece una experiencia sublime, que es para todos y todas los que levantamos la vista al cielo y la podemos observar con la sorpresa que inunda en segundos los ojos y el corazón. Al amparo de su luz blanca tendremos que entender, en contraparte, que hay noches de una oscuridad profunda, así como noches de luna que se desvanece jugando con sus formas de hacerse notar. También habrá noches en la que irá mostrándose en fragmentos hermosos que gradualmente la revelarán plena, brillante y majestuosa, para que podamos, si así lo queremos,refrendar la esperanza y exigir con firmeza: paz, justicia, seguridad, tranquilidad y alegría, pero también poesía como la de Roque Dalton, para que al amparo de la luna llena, seala vida la que gane con todo lo bueno que tiene, y que ya no lo sean el dolor y la muerte, como hasta ahora.

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