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00:16h. Lunes, 23 de Abril de 2018

“En fin, las precampañas fueron la escenografía de una crisis profunda del aparato de Estado, del descredito de las instituciones y de la baja calidad en el gobierno de la República…”


Han cerrado las precampañas para la selección de candidatos para la contienda presidencial. Vendrá un compás de espera hasta el 30 de marzo, cuando iniciarán las campañas electorales, que durarán hasta el 27 de junio. Lo que ha dejado este proceso de las “precampañas” es que las tres coaliciones formadas con los nueve partidos políticos con registro aprovecharon las indefiniciones de la ley electoral y aprovecharon, cada uno a su modo, para posicionar a su candidato ante la ciudadanía.

La publicidad y el marketing político hicieron de las suyas: guerra sucia, explotación de errores, declaraciones poco pensadas, ocurrencias, enojos, disculpas, soberbia, arrogancia, trato infantil a la ciudadanía, descalificaciones, acusaciones serias, chistes, habilidad de algo para hacer bromas, campañas de propagación del miedo, aparecieron los rusos, los de allá y los de aquí se tomaron con humor el tema, pero también se hicieron presentes los gringos preocupados por la democracia mexicana. En fin, se dio muestra del bajo nivel que existe en la cultura política nacional.

Mientras se daba esta sobreexposición mediática de los candidatos “únicos” de las tres coaliciones que buscaban ser ungidos por los partidos coaligados, el país siguió padeciendo la violencia en todo el país. Asesinatos, más feminicidios, con el incremento de casi dos pesos por litro de la gasolina, y con el incomprensible incremento de los costos en los servicios públicos por arriba de la inflación, con un salario mínimo ajustado a la baja por las disposiciones fiscales, el cual era de 90 pesos conforme a lo anunciado oficialmente, para quedar 88 pesos al final de cuentas. También se realizó la “caravana” convocada por Javier Corral, y con ello los acuerdos con el recién estrenado Secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, para que cumpla la Secretaria de Hacienda con los convenios firmados, a cambio de desistir de que el gobierno de Chihuahua presentara la controversia constitucional ante la Suprema Corte de la Nación por el manejo discrecional que el gobierno federal hace del ramo 23 y con la promesa de la extradición de César Duarte, aceptando que la fiscalía de Chihuahua sea coadyuvante en el caso, tema que fue aderezado por cinismo del exgobernador priista de ese estado, al presentar una denuncia ante la FEPADE contra Javier Corral, porque según él, la “caravana” fue una estrategia de campaña para favorecer al candidato de la coalición Por México al Frente.

En este mismo periodo se denunció el uso ilegal de credenciales de elector para obtener firmas por parte de algunos de los candidatos independientes, a través de un mercado negro que pone en entredicho los mecanismos oficiales de la protección de datos personales. También se denunció la compra de firmas. Salió a flote la participación del aprendiz de canciller, Luis Videgaray, como gestor para el Grupo Higa en la licitación del cancelado proyecto del tren rápido México-Querétaro -ganado por el consorcio chino-, en el que participaba Armando Hinojosa. Se presentó a su vez, el Informe 2017 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, mostrado que todavía falta mucho, pero mucho, para que se respeten los Derechos Humanos en México, dejando en claro, el casi nulo interés por atender a cabalidad las recomendaciones que ha emitido el ombudsman.

En este periodo también se dieron las amenazas de Meade y su equipo en contra de Animal Político, ante la denuncia documentada que hizo este medio digital, a través de mostrar los contenidos de algunos documentos oficiales, de lo que se dio a conocer como “La Estafa Maestra”, estrategia de triangulación de recursos usando universidades públicas y empresas fantasmas, que se usó para desviar cientos de millones de pesos, y en la cual están involucradas las secretarías en las que estuvo al frente el candidato de la coalición Todos por México.

A nivel internacional el tema del Tratado de Libre Comercio vuelve a ser condicionado por Trump por su necedad del muro fronterizo. Los “dreamers” son moneda de cambio para aprobar el presupuesto que presentó Donald Trump, tensión entre republicanos y demócratas que polariza el racismo e intolerancia del gobierno hacia nuestros compatriotas. Se iniciaron las negociaciones de acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea, resaltando la cláusula democrática y de derechos humanos, que al gobierno de Peña Nieto no le vino nada, y que lo vuelve a exponer a nivel internacional.

En fin, las precampañas fueron la escenografía de una crisis profunda del aparato de Estado, del descredito de las instituciones y de la baja calidad en el gobierno de la República. Mientras suenan tonadas pegajosas, frases y eslóganes de campaña, mientras se muestran los nuevos espejitos que se quieren cambiar por votos, el país se hunde, con ello, los derechos humanos de buena parte de la sociedad mexicana.

Ojalá que Marichuy, la candidata independiente y vocera del Congreso Nacional Indígena, logre las firmas necesarias para que se le incluya en la boleta electoral. No va a ganar, lo sabemos, pero sería una gran oportunidad para seguir mostrado a través de los medios masivos de comunicación esa realidad, situación que queda todavía muy lejos de algunos partidos políticos, y que la agenda social que va construyendo su campaña para obtener el registro pudiera obligar a los candidatos de las coaliciones, a pronunciarse con relación a los temas sociales, económicos, culturales, laborales y ambientales de los que no se habla, de los asuntos que se omiten, de los conflictos que quedan en el olvido o en el cinismo de quienes los han propiciado desde el ejercicio del poder.