lunes. 20.09.2021
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Opinión • Silencio y alegría • Arturo Mora Alva

“El silencio es comunicación con uno mismo, y muchas veces también con los demás…”

Opinión • Silencio y alegría • Arturo Mora Alva

Yo defiendo la alegría porque me parece que en un mundo tan terrible como el que vivimos, tan lleno de desmanes, la alegría es una contrapartida que hay que defender para seguir viviendo.
     José Manuel Caballero Bonald

Solo los tontos creen que el silencio es un vacío. No está vacío nunca. Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando.
     Eduardo Galeano
 

El silencio es comunicación con uno mismo, y muchas veces también con los demás. En una época de ruido constante, apreciar y escuchar el silencio, más que un oxímoron es la posibilidad de encontrar un paraíso perdido para muchos de nosotros. La vida cotidiana nos ha llenado de ruido. Motores de autos, camiones, motocicletas, aviones, avionetas, helicópteros, se suman a la música estridente que sale de casas, autos, motos, al ruido de fábricas, al sonido de ambulancias, patrullas y camiones de bomberos. En las casas el ruido se apodero del espacio. La radio encendida, la televisión que a veces nadie ve, pero es una “compañía”, los celulares recibiendo la señal estaciones de radio o listas de canciones que se hemos seleccionado o bien escuchamos la música que el algoritmo que las plataformas digitales nos sugieren oír, porque han “adivinando” nuestros gustos y preferencias y que nos invitan a escuchar a todo volumen o a ponernos audífonos para aislarnos en ambos casos de los otros “ruidos”, incluidos nuestros propios pensamientos y  nuestras preocupaciones, angustias y tristezas.

Hoy los podcasts también son un territorio auditivo en las redes sociales, compiten contra imágenes y videos. Los hay de todo tipo, buscan ser alegres, atrevidos, serios, algunos abordan temas sociales, psicológicos y autoayuda. Otros más son de horóscopos, de temas metafísicos, algo y mucho de charlatanería. Algunos son dedicados a hacer narraciones de cuentos, poesías y los hay de historias de fantasmas, mitos. leyendas, también de criminales famosos, y algunos más se dan a la tarea de tratar temas que buscan ser de interés para todas y todos, que son creados y puestos en lógicas del desarrollo humano o de la compresión de algunos procesos de la realidad social, histórica y humana, que deberían llamar la atención de la sociedad: También hay otro tanto de podcasts con temáticas educativas. Sin duda la palabra en su expresión oral busca combatir el silencio.

El silencio significa calmar y apaciguar nuestro entorno. El silencio da la posibilidad de escucharnos y de tranquilizar nuestra mente, crea espacios y momentos para oír nuestro cuerpo o escuchar de otra manera nuestros pensamientos, en ese diálogo intrapersonal, que nos permite preguntar, reflexionar, encontrar alguna idea o una respuesta que estamos buscando. El silencio nos da la posibilidad de pensar y también de crear. El silencio en la sociedad de capitalista y de mercado es subversivo. Pensar no es bueno. Llenarnos de ruido es distracción, entretenimiento y dominación. Los niveles de ruido con los que vivimos hacen que cuando se crea un momento de silencio nos parezca extraño y es hasta amenazante.

El ruido es una manifestación de las cosas, de las mercancías, del modelo industrial de producción capitalista. Al silencio se le ha logrado identificar como si fuera algo malo, se asocia al vacío o a la soledad. Mantener la boca cerrada en un grupo de personas, de amigos o familiares sin que haya ruidos da temor y hasta miedo. Ver a alguna persona ensimismada sin hablar, en silencio, es sinónimo de sospecha ¿Qué estará pensando? ¿Seguro está pensando algo malo? ¿Ya me imagino que estará pensando de mí, de nosotros? ¿Algo le pasa, el nunca se queda callado? El silencio nos sorprende cuando lo experimentamos y nos parece extraño. Un niño o niña que no hace ruido en casa significa para muchos padres y cuidadores que alguna travesura estará haciendo. El silencio se ha convertido en una práctica contra cultural. Hasta para hacer alguna técnica de meditación las y los instructores ponen música relajante para “tener silencio”.

Es cierto que en la naturaleza hay ruidos, en los bosques, en las selvas, en las playas, aún en las montañas altas, estar en lugares así, donde el silencio es estar fuera del contexto urbano estridente, es tener una experiencia de otro tipo de silencio y ahí esta tal vez una parte de una añoranza de nuestra historia evolutiva como especie. Pero estar en esos ambientes donde podemos escuchar a la naturaleza es también la oportunidad de escucharnos a nosotros mismos, de estar en y con la naturaleza.

Tener espacios para el silencio personal, deberá ser parte de las tareas humanas que debemos procurar y recuperar. La mayoría de las prácticas religiosas considera el silencio como esencial para acceder a una lograr tener una experiencia de espiritualidad. Estar en silencio y crear situaciones en donde el silencio nos rodee es dar tranquilidad, serenidad, paz y reflexión a nuestra mente, a nuestro corazón y a nuestro cuerpo. Desde el silencio podemos reducir el estrés, la ansiedad, y nos puede ayudar a reducir la fatiga, podemos dormir mejor y disminuir el insomnio y hasta podemos mejorar la presión arterial y la irrigación de la sangre al cerebro, logrando unos pocos minutos de estar en silencio, de serenar y calmar los pensamientos que también son los que producen muchas veces un ruido ensordecedor que no nos permite escuchar a otros, ni a nosotros mismos.

El silencio es también la oportunidad de sentir la vida y la alegría de sabernos vivos. El silencio nos hace reflexivos y comprensivos de uno y de los otros. El silencio es a veces necesario para invitar a otros a pensar, a darse la oportunidad de escucharse y también de descansar de todo el ruido que se nos mete en todo el cuerpo. La conciencia está estructurada como lenguaje, y para que tengan sentido y significado las palabras se necesitan los puntos y las comas, que son espacios breves de silencio. La música es posible por los acordes y las melodías en las hay espacios de silencio. La vida requiere de silencios para que la vida pueda ser. El silencio es más que la ausencia de ruido o de sonidos. El silencio es el acceso a la propia conciencia y la posibilidad de escuchar y comprender al otro, a los otros y con ello construir un mundo mejor, en donde la alegría de compartir y estar con otros nos convoque a valorar y apreciar el silencio, como cuando escuchamos un concierto, cuando visitamos un museo o cuando estamos absortos escuchando el sonido de una cascada o el trinar de los pájaros o cuando vemos en silencio la luna y las estrellas en una noche serena.

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